26 años. Blogger, viajero, lector, optimista, hincha de Racing, coca-cólico, apasionado, soñador, enamorado de la vida... y ñoño. Sintetizando: soy un loco lindo

Que lo pases lindo

5 tips para aprender con poco tiempo

¿Querés saber kung-fu? Listo. ¿Querés saber dibujar? Listo. ¿Finanzas? ¿Fotografía? ¿Inglés? ¿Chino mandarín? ¿Ciencias alternas de la floricultura? LISTO EL POLLO.

Seríamos todos expertos en todo (porque ahora, aunque Twitter nos haga creer lo contrario: ¡NO, NO LO SOMOS!). ¡Pero al mismo tiempo sería un lío! Sería tan poco el esfuerzo, tiempo, y dinero que se gastaría en aprender esas cosas, que todos sabríamos todo y nadie contrataría a nadie para construir su casa, ni para las fotos de su casamiento, ni traductores, ni contadores que lleven sus impuestos, ni nada.

Pero como el mundo todavía no funciona así, a las cosas que querés saber hay que aprenderlas de la “forma tradicional”: Hay que sentarse, invertir tiempo, esfuerzo, y a veces también dinero. ¿Pero cómo hacerlo de la mejor manera en un mundo en el que “tenemos cada vez menos tiempo“?

Ya sea que quieras aprender fotografía, programación, edición de video, idiomas, dibujo, manejo, o hasta un deporte, se puede sacar un patrón de aprendizaje general para organizarte mejor y aprender lo que quieras en menos tiempo.

Leyendo varios artículos y algunos libros publicados sobre el tema del aprendizaje en los últimos días, llegué a una lista de 5 consejos que pueden servir para aprender lo que sea con el “poco tiempo con el que contamos” hoy en día (se notan las comillas, ¿no?):

1) Comprometerse con la causa. ¿Realmente queremos aprender esto? Todos queremos saber todo, pero no queremos hacer el esfuerzo de aprenderlo. La pregunta ahora es si lo queremos tanto como para ponernos a aprenderlo. ¿Estás seguro? ¿No es sólo un calorcito de hoy que se te va a ir literalmente mañana? ¿Por qué lo querés? ¿Te imaginás haciéndolo? ¿Por qué lo pondrías como prioridad cuando sea necesario ponerse manos a la obra?

2) Dividir el aprendizaje en pequeños aprendizajes. Pasa con todo: Vas a ver a un gran guitarrista, a decidir que querés aprender a tocar la guitarra, y después a morir ahogado en el gran mar del aprendizaje guitarrero. Dividilo en partes. Empezá con una nota, aprendé a tocar una canción, primero sacá alguna técnica. No intentes correr la maratón de 42 km apenas largás, empezá paso por paso. Y que cada paso cuente.

3) Tené un plan. Ya seleccionaste lo que querés aprender, decidiste que lo querés en serio, y lo dividiste en pequeños aprendizajes. Ahora comprometete a seguir un plan. Una hora por día, tantos días por semana, a tal horario, en tal lugar, de tal manera…hasta que consigas el objetivo que buscabas.

Ponete un mínimo de días o de horas invertidas en aprender y comprometete a cumplirlas. Si no llegás NUNCA a conseguir el objetivo que buscabas (porque supongamos que te diste cuenta que no es lo tuyo de ninguna manera, o que “te está dejando de gustar”), cumplí por lo menos el objetivo de tiempo que te planteaste. Eso te va a ayudar a no abandonar simplemente cuando la cosa se pone difícil. X cantidad de horas o cumplir un objetivo, lo que suceda primero. Pero no dejarlo antes.

4) No te compares. Por lo menos no al principio. Si te comparás con un profesional, un usuario avanzado, o hasta con ese amigo que lo hace tan bien, estás siendo injusto con vos mismo. No dejes que el cerebro compare (si lo dejás lo hace automáticamente), ni te dejes frustrar por no ser un genio al principio. Cada uno tiene sus tiempos de aprendizaje y TODOS en algún momento vamos a ser horribles en eso que hacemos (mejor que lo sepas de antemano :P ). Si por la comparación pasa a ser un sufrimiento cada vez que lo hacés, dificilmente siga valiendo la pena. Así que no te compares.

5) Practicá. Pero mucho. Sí: investigá, leé, preguntá a alguno que ya lo esté haciendo, estudiá, mirá videos, y demás. PERO HACÉ. Practicá, probá, aplicá eso que leés. Dejá de estirar el tiempo en el que “estás investigando” y ponete manos a la obra. Muchas veces ese tiempo se convierte en una excusa. Cuando empieces a HACER vas a aprender y fijar mejor todo lo que leíste. AHÍ estás aprendiendo.

Así que dejá por un rato las excusas, dejá de dar vueltas (“procrastinar” como le dicen ahora), y empezá a aprender. Quemá todos los botes de excusas (en los que sabés que te vas a subir apenas la cosa se ponga difícil), y comprometete en serio. Si pasó el primer punto es porque realmente vale la pena. ¡Así que manos a la obra! :)