Fotos: a través de la isla Baffin en esquí y kayak

¿Has pensado alguna vez como sería cruzar el Ártico en esquís y kayak? Estas fotos te lo cuentan.
Por Sarah McNair-Landry

Eric y Sarah McNair-Landry, hijos de los conocidos exploradores polares Paul Landry y Matty McNair, realizaron una increíble expedición por su cuenta. Junto con sus amigos Katherine Breen y el fotógrafo Erik Boomer, esquiaron y remaron 1000kms dentro del círculo polar Ártico, cruzando la isla Baffin, la quinta isla más grande del mundo. Sarah McNair-Landry nos relata su aventura:

“La isla Baffin. Hogar de osos polares, fiordos y del acantilado continuo más alto del mundo. Kiteskiers y saltadores BASE sueñan con poder ir allí algún día. Es el hogar de los inuit desde hace siglos. Es un terreno virgen lleno de glaciares, tundra y el Océano Ártico. Un paisaje totalmente espectacular para cuatro palistas actuales, que siguen una ruta tradicional a bordo de embarcaciones tradicionales. El verano pasado Erik Boomer y Katherine Breen, junto con mi hermano Eric y yo misma cruzamos la isla Baffin a bordo de kayaks que construimos nosotros mismos. Durante la travesía cruzamos un casquete glaciar, realizamos la primera bajada de un río y aprendimos mucho sobre nuestra tierra.”
 

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Esquiando y empujando el trineo
Esquiando y empujando el trineo Una cosa es cruzar un casquete glaciar plagado de grietas, y otra hacerlo encordada al mismo trineo que tu compañero. © Erik Boomer
Sin descanso
Sin descanso El equipo llevaba 23 horas seguidas esquiando para intentar mantenernos dentro del horario previsto, a pesar de la nieve profunda y de las condiciones que no ayudaban nada. El Mt. Argard nos observa. © Katharine Breen
Peligros ocultos
Peligros ocultos Descendiendo un tramo del glaciar Turner lleno de grietas. Todos estamos encordados y nos movemos con mucha precaución, comprobando el terreno para no caer en alguna grieta oculta. © Erik Boomer
A la sombra de los gigantes
A la sombra de los gigantes A la sombra de algunos de los riscos más altos del mundo, Erik Boomer observa los miles de litros de hielo derretido que forman el Weasel River (clase V), mientras se prepara para ser el primero en descenderlo. © Sarah McNair-Landry
Frío helador
Frío helador Erik Boomer en medio del Weasel River. Cuatro rápidos, vientos huracanados, temperaturas gélidas y todo ello al Norte del Círculo Polar Ártico. © Eric McNair-Landry
Kayak por aguas tranquilas
Kayak por aguas tranquilas Después de bajar por el Weasel River, la Expedition Q viajó en kayaks de mar durante los siguientes 51 días, en los que recorrieron 900kms. © Eric McNair-Landry
Roturas y frustraciones
Roturas y frustraciones Todos los kayaks fueron construidos a mano por los propios miembros de la expedición. El proceso de construcción fue mucho más frustrante que la navegación en sí. © Erik Boomer
Siguiendo los pasos de otros
Siguiendo los pasos de otros No hemos sido los primeros en viajar a través de la isla Baffin. Durante toda la expedición nos fuimos encontrando con “Inukshuks”, puntos de referencia hechos con piedras para marcar las rutas tradicionales. © Erik Boomer
Cuidado con el hielo
Cuidado con el hielo Cuando los vientos rolaron, el hielo se adentró por el Cumberland Sound poniendo en peligro nuestra navegación. © Erik Boomer
Flores de primavera
Flores de primavera La primavera también llega a la isla Baffin. Justo cuando tenemos que portear entre una multitud de lagos y ríos. © Sarah McNair-Landry
Lucha contra corriente
Lucha contra corriente Con el Amadjuak River fluyendo en dirección contraria a nuestra ruta, no nos quedó otra que andar y portear los kayaks durante 60kms. © Sarah McNair-Landry
Porteando el kayak
Porteando el kayak Portear un kayak de 6m de longitud a través de un tramo pedregoso es algo muy… ¡interesante! Kate y Sarah avanzan durante el tramo de porteo más largo de la expedición. En dos días solamente pudieron recorrerse 8kms. © Erik Boomer
Agosto en el Ártico
Agosto en el Ártico Una serie de tormentas de nieve sin fin aparecieron a finales de Agosto. Para luchar contra el frío hacíamos calentamientos de 20 minutos para así descongelar los neoprenos. © Eric McNair-Landry
Durmiendo en la nieve
Durmiendo en la nieve Durante la expedición aprovechábamos los sabios consejos de los Inuit allí donde los encontrábamos. Muy a menudo los círculos de piedra de algún campamento viejo, o los restos de una cacería de caribú, nos daban pistas de como sobrevivir. © Erik Boomer
Hacia casa
Hacia casa El último tramo: nos estábamos quedando sin comida, teníamos frío pero podíamos sentir la llamada del Cape Dorset en el horizonte. © Erik Boomer
Llegando a Cape Dorset
Llegando a Cape Dorset Unas doscientas personas de Cape Dorset nos dieron la bienvenida con fuegos artificiales. Muchos estaban impresionados cuando vieron nuestros kayaks tradicionales y la ruta que habíamos realizado. © Erik Boomer