Del aire al agua con Horacio Llorens

Horacio Llorens quería volar sobre el Océano Pacífico y acabó dándose un baño inesperado.
Por Josh Sampiero

Las islas del sur del Pacífico puede que sean bonitas de ver, especialmente desde el aire, pero pilotar sobre ellas no tiene nada de fácil. Los vientos fuertes combinados con la falta de plataformas de despegue y de aterrizaje son grandes retos con los que tienen que lidiar pilotos de la alcurnia de Horacio Llorens. El piloto de parapente acrobático y recordman mundial sufrió un percance cuyas consecuencias podrían haber sido graves. Acabó amerizando y tuvo que lidiar con las aguas y las corrientes marítimas hasta que llegó una embarcación de rescate (¡que tardó muchísimo!)

Vista la falta de días practicables durante The Search Project, debido a los vientos fuertes y al mal tiempo, Llorens y su compañero de aventuras, Thomas de Dorlodot, aprovechaban cualquier oportunidad que se presentara para emprender el vuelo. Muchas veces pasaban la noche en las zonas de despegue para poder alzar la vela al amanecer, cuando los vientos eran más clementes.
 

Brisas en la bahía © Tom de Dorlodot/Search Projects

Lo que empezó siendo un día rutinario acabó con un susto cuando una nube tormentosa arremetió contra la isla. El plan era alcanzar la altitud suficiente para cruzar la isla pero cuando una nube es demasiado grande su humedad puede bloquear la señal del GPS. Y eso es lo que le ocurrió a Llorens.

« Mi mayor temor, al principio, era colisionar con la montaña que se escondía tras la nube, » explica Llorens. « Estaba totalmente perdido. Subí todo lo que pude para volar sobre la cumbre. ¡Subí tanto que estaba nevando! La vela empezaba a pesar y todo se estaba yendo al carajo. »

Todo se estaba yendo al carajo.

 

Los vientos fuertes y tormentosos del lado de barlovento de la isla le forzaron a ir a sotavento, sin posibilidad de vuelta atrás. « Fue bastante aterrador, no tenía ni idea de dónde estaba, » cuenta Llorens.

Cuando Llorens consiguió descender de la nube vio que estaba a una distancia importante de la isla. Aprovechó la altitud para acercarse todo lo que pudo, reduciendo la distancia de 8 a 5km.

« Casi abandoné todo el material pensando que podía nadar los 5km que me separaban de la isla pero al cabo de 15 minutos llegué a un punto donde había señal de radio. »
 

El arnés del parapente le dio algo de flotabilidad y la vela misma se mantuvo a flote sobre la superficie. « Acabó siendo una ayuda, » dice Llorens. « ¡El paracaídas parece muy grande y cuando los tiburones ven algo grande se asustan! »

En total, Llorens pasó más de dos horas en el agua, esperando a que le rescataran. Su felicidad al subir al barco fue evidente.

Los chicos están de vuelta en Europa y ya están planeando su próxima aventura. ¡Esta vez, esperemos que no incluya baños inesperados!

Cinematography : Benoit Delfosse and Adrien Nisan
Edit : Benoit Delfosse

Sigue sus próximas aventuras en nuestra página de Facebook.

Related
Horacio Llorens
read more about
Next Story