"¡El Adriatic Circle está en pausa, no acabado!"

Paul Guschlbauer y Tom de Dorlodot describen sus planes futuros para el proyecto Adriatic Circle.
Retrato de Paul Guschlbauer durante una sesión de fotos en Lienz, Austria.
Retrato de Paul Guschlbauer en los Alpes © Samo Vidic/Red Bull Content Pool
Por Josh Sampiero

Dos días después de que Tom de Dorlodot sufriera un accidente de parapente con numerosas lesiones óseas, en Bellinzona, Suiza, él y Paul Guschlbauer han llegado a una decisión fácil de tomar pero difícil de aceptar: el proyecto Adriactic Circle se pone oficialmente en pausa tras las lesiones de Tom. Paul no seguirá sólo. Tristes noticias pero, en realidad, no hubo duda alguna. Tal y como lo describía Paul: "Hemos empezado este viaje juntos, hemos vivido juntos cada una de sus aventuras, y lo acabaremos juntos."

Paul está de vuelta en casa, cerca de Salzburgo, y hemos aprovechado para hacerle una entrevista al mismo tiempo que llamábamos a Tom al hospital, con Skype.

Lo primero es lo primero. Cuéntanos lo que le pasó a Tom.

Paul: Tuvimos un vuelo muy bueno, de unos 70km, pero el viento era fuerte y había muchas turbulencias en la zona de aterrizaje. No era nada con lo que no tuviéramos costumbre de lidiar. Ni me enteré de lo que pasó. Al aterrizar me di cuenta de que Tom estaba atascado en un árbol. Una vez en tierra firme sentí que necesitaba ayuda para bajar pero no pensaba que estaba lesionado.

¿Tom, dónde pasó? ¿Qué es lo que recuerdas?
Tom: Fue en Bellinzona, Suiza. Me acuerdo de casi todo. Llegamos con mucha altura tras un vuelo muy bonito. A 3.000m de altitud nos dimos cuenta de que el viento, abajo, era fuerte pero era algo normal en ese sitio en particular. Estaba listo para aterrizar, a 25 metros de altura, cuando el parapente se dobló bajo el efecto de las turbulencias. Llego a estar algo más alto y hubiese podido abrir el paracaídas de seguridad. Llego a estar más bajo y las probabilidades de lesionarme hubiesen sido menores. El viento me arrastró contra los árboles, a toda velocidad, y el primer golpe fue de espaldas.

O, sino, vayamos hasta donde podamos...
“Creo que deberíamos ir por ahí...” © Paul Guschlbauer

Pero, desafortunadamente, Paul, no pudiste ayudarle a bajar...
Paul: Cuando llegué al pie del árbol, me dijo que llamara a una ambulancia y supe que la cosa era seria. Estaba totalmente consciente pero en peligro. La vela podía arrancarse en cualquier momento o el viento podía tirarle al suelo, una caída suplementaria de 7 o 8 metros. Le dije que se agarrara a la rama si podía. Fue un accidente muy desafortunado. De haber pasado 1,5m a la izquierda, hubiese rodeado el árbol sin golpearlo de lleno y es posible que no se hubiese hecho nada.

¿Tom, en qué pensabas cuando estabas colgado del árbol?
Tom: Me protegí la cabeza con los brazos. Rompí varias ramas pero luego golpeé el tronco con la espalda. Ahí es cuando me lesioné. No perdí el conocimiento en ningún momento. Hubo una luz blanca fuerte durante un par de segundos... pero sabía que iba a sobrevivir. Tengo que agradecer mucho a los bomberos y a los médicos que me sacaron de allí para llevarme al hospital de Lugano. ¡Hicieron un gran trabajo!

¿Qué pasó después?
Paul: Seguí sus pasos en tren y nos vimos unas horas después. ¡Estaba despierto y muy optimista!

Lo del parapente está por las nubes hoy día.
Cielos grises en los Alpes © Paul Guschlbauer

¡El optimismo ha sido la pauta de todo el viaje!
Paul: No hay otra manera de ver las cosas. Cuando empezamos el objetivo parecía realmente lejano... Tras unos cuantos días nos dimos cuenta de que era un viaje muy largo y que, al ritmo al que íbamos, iba a ser un periplo muy largo.

Paul, tras el accidente de Tom no cancelaste tu participación inmediatamente…
Paul: Lo que nos ayudó a hacer tanto recorrido (1.400km, la mayoría de ellos a pie) fue estar juntos. Si uno aterrizaba, el otro aterrizaba. Hacíamos equipo. Ambos hemos decidido que íbamos a acabar el reto, y que lo acabaríamos juntos.

¿Y eso cuándo será, Tom?
El próximo reto es una recuperación completa. Espero que en la primavera próxima podamos acabar el Adriatic Circle. Será el entrenamiento ideal para el X-Alps 2015.

Hablando de entrenamiento, Paul, tú no has parado...
Paul: ¡Esta mañana he corrido 10km! Podía sentir con creces los efectos de este viaje en mi estado de forma física.

Tom de Dorlodot a pie en los Alpes italianos durante el Adriatic Cirlce Challenge
Tras otro aterrizaje © Paul Guschlbauer

Y, Tom, nada de correr para ti – ¿cuáles son las últimas noticias sobre tu estado de salud?
Tom: Me he roto unas cuantas costillas y me he lesionado la vértebra L5. También me he lesionado el sacro (parte de la pelvis). ¡Pero tengo buenas noticias! Los médicos me han dicho que no me tienen que operar. Me quedaré en cama durante un tiempo y luego tendré que pasar tres a cuatro meses de rehabilitación seria antes de poder volver a entrenarme.

El círculo no está roto, tan sólo en pausa
Tom: Es algo que quiero acabar, es algo que tenemos que acabar. Y la mejor manera de hacerlo es retomando la aventura allí donde se ha parado.
Paul: Yo tengo una sensación muy fuerte de que eso es exactamente lo que tenemos que hacer.

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