3000 metros de desnivel: un pequeño sprint

La primera carrera vertical con 3 km de desnivel: ¡échale un ojo! Cansa solo con pensar en ella.
Competidores participantes en el Red Bull K3.
¿Qué, te parece llanito? Pues no lo es, créenos. © Daniele Molineris / Red Bull Content Pool
Por Andy Pag

Es posible que recorrer 3000 metros en 2 horas y 6 segundos no parezca un reto demasiado complicado… pero la cosa cambia si pensamos que esos tres kilómetros no son la distancia total, sino la altitud de la montaña que hay que ascender.

Las carreras verticales son un subgénero muy específico del trail running o sky running. De las carreras por montaña, vaya. Y una de las especialidades más duras para el físico de los atletas, por supuesto. Un examen inclemente para la fuerza, la resistencia y la mentalidad. Cuando las distancias son cortas, suelen traducirse en sprints salvajes desde la mismísima línea de salida, pero el Red Bull K3, la primera carrera vertical de 3000 metros, exigía una estrategia bastante diferente. El ganador de la Red Bull K3 fue Marco Moletto (26 años), y él mismo explica la atracción que ejerce una carrera tan dura que te deja las piernas de madera.

Los 10 km de recorrido empezaban a 503 metros de altitud y terminaban en la cumbre de Rocciamelone, a 3538 metros. ¿Pero por qué se mete la gente en estos fregados?
A mí me encanta llegar a la cima y disfrutar de la vista sabiendo que sabiendo que he tardado en subir la mitad de tiempo que necesitarían otros. Siento la necesidad de ir más rápido, de superarme a mí mismo, de hecho, el año que viene tengo la intención de mejorar mi marca. No me entrené a tope para la carrera, pero suelo competir en pruebas de un kilómetro vertical, con desniveles positivos de 1000 – 1200 metros.

Las corredoras toman la salida de la Red Bull K3.
La salida, en Susa © Daniele Molineris / Red Bull Content Pool

¿Participas en este tipo de pruebas habitualmente?
Trabajo limpiando senderos de montaña y la entidad que me emplea me deja tiempo para competir en la Copa del Mundo de Kilómetro Vertical. El año pasado quedé tercero en la final, por delante de Kilian Jornet. Este año se disputa en Limone, junto al lago de Garda.

¿Cuál es tu receta para la victoria?
Esta es la primera carrera vertical de 3000 metros de desnivel y ha sido un reto totalmente nuevo para todos los participantes. Si te marcas un ritmo inadecuado, te arriesgas a no llegar a la cumbre. Además, eliminan al 80 % de los competidores más rezagados en dos puntos de control. Yo iba en el grupo de cabeza con cinco o seis corredores más hasta los últimos 1500 metros y entonces el líder empezó a flaquear. La cabeza te dice que ya no eres capaz de seguir, pero una parte crucial del entrenamiento es repetirte a ti mismo que sí puedes. Yo me sentía a gusto con el ritmo que iba marcando, así que asumí el liderato y me las apañé para mantenerme en punta de lanza durante lo que restaba de ascenso.

Los competidores de la Red Bull K3 atraviesan una pedriza.
La carrera discurrió por terreno variado © Stephane Cande / Red Bull Content Pool

¿No es peligroso?
Hay secciones con cuerdas de seguridad y tienes que guardarte algo de energía en la reserva para descender tras acabar la carrera. Cuando estás agotado, el recorrido se vuelve peligroso. A fin de cuentas, es terreno montañoso, con todos sus riesgos. El otro peligro son los calambres y las lesiones musculares en los últimos 400 o 500 metros, pero no hay tramos de descenso, lo cual beneficia a las articulaciones.

Ezio Sardanapoli se ayuda de la cuerda para ascender en la Red Bull K3.
Un competidor se ayuda con las cuerdas © Damiano Levati/Red Bull Content Pool

¿Tu constitución es más robusta o estás muy chupado?
Las carreras verticales son más rápidas que el trail running. Generalmente, las carreras verticales de 1 kilómetro consisten en un sprint que se decide a lo largo de 40 o 45 minutos, así que el entrenamiento también consume menos tiempo. Yo mido 1,83 y peso solamente 59 kg, unas características físicas que se adaptan perfectamente a las carreras verticales. Todo tiene que ser ligero, es primordial. A mí me patrocinan las zapatillas especiales La Sportiva Vertical K. Presentan un dibujo agresivo, muy eficaz sobre las rocas cuando hay humedad, sobre la hierba mojada y sobre el terreno pizarroso o de lajas descompuestas. Pero claro, pesan menos de 200 gramos.

Los participantes atraviesan una zona boscosa en la Red Bull K3.
Atravesando zonas arboladas © Daniele Molineris / Red Bull Content Pool

¿Llevas algo más de equipo?
Solamente 200 ml de bebida para recuperar sales y tres barritas de gel. Piensa que cada gramo supone perder segundos. Llevamos una chaqueta, un gorro y unos guantes, que nos ponemos al terminar la carrera. Cuando corres monte arriba no te da tiempo a sentir el frío.

¿Te gustaría disfrutar de lo mejor de RedBull.com vayas donde vayas? Pues descárgate la aplicación en RedBull.com/app.

read more about
Next Story