Esto es pura aventura pero con retos extra

¿Escalar cumbres o cruzar desiertos no es difícil de por sí? Esta gente lo hace más difícil todavía.
Luderitz Speed Challenge © Jonathon Tait
Por Evan David

Vivir aventuras es difícil y así tiene que ser. ¡La dificultad forma parte de la aventura! Los héroes que te presentamos debajo añaden un grado extra de dificultad como por ejemplo no poder usar las manos, los pies o los ojos. Estos individuos excepcionales redefinen la palabra "voluntad" enfrentándose a retos que la mayoría de la gente consideraría como impresionantes. Sigue leyendo para descubrir a seis atletas cuyas proezas son pura determinación y valentía.

Carreras a ciegas

Atleta: Vladmi Virgilio Moreira dos Santos
Deporte:
Carreras de ultrafondo
Reto: Ceguera
Principal proeza: Completar la Atacama Desert Crossing

El desierto de Atacama cubre cientos de kilómetros en América del Sur y, a pesar de ser un desierto, está repleto de cañones, roca y, por supuesto, arena. Algunos consideran esta prueba como la más difícil del mundo y, por si fuera poco, Vladmi Virgilio Moreira dos Santos la corrió siendo ciego, con la ayuda de Alex Silva de Lima. De Lima estaba atado a dos Santos con una cuerda corta para poder guiarle y la pareja completó la carrera tras dos días de un calor aplastante.

Skate en la Wings for Life World Run 2014

Así lo rula Jesse © Wing for Life World Run

Atleta : Jesse Swalley
Deporte: Skateboarding
Reto: Parálisis 
Principal proeza
: Wings for Life World Run

Jesse Swalley vive cada día una aventura en el skatepark. La parálisis de su lado izquierdo no le impide patinar. Utiliza "palas" en las manos para propulsarse y así fue capaz de competir en la Wings for Life World Run de este año. La mayor dificultad (y la mayor ventaja) fueron las colinas. "Lo que más me cuesta con el skate es subir cuestas. Voy tan lento que a veces hasta la gente andando va más rápido que yo," dice Jesse. "¡Pero luego compenso cuando voy cuesta abajo y puedo descansar!"

Atleta: Karen Darke
Deporte: Escalada, esquí de travesía, aventuras
Reto: Paralizada de cintura para abajo
Principal proeza: Expediciones en el Himalaya

Karen Darke siempre ha vivido una vida de aventuras y cuando un accidente, a los 21 años, le privó del uso de las piernas sólo fue un freno temporal. Desde entonces sigue practicando escalada, compitiendo en bici y explorando cadenas montañosas, incluyendo la travesía del Himalaya con una bici de pedales manuales. Fue un periplo de 1.400 kilómetros, de Kirguistán a Pakistán, por la autopista de Karakoram, una de las carreteras más bonitas del mundo. Cuando no se enfrenta a las mayores montañas del mundo con su bici, sigue escalando y planeando nuevas aventuras. No te lo pierdas en karendarke.com.

Volando sobre los Alpes en silla de ruedas

Atleta: Vincent Delepeleire
Deporte: Parapente X-country
Reto: Hacer el recorrido de la Red Bull X-Alps
Principal proeza: ¡Ser un "finisher" de la Red Bull X-Alps!

Cruzar los Alpes no es nada fácil, lo hagas como lo hagas, y podemos decir que Vincent Delepeleire se lleva el premio a la tentativa más difícil. ¿Por qué? Porque lo ha hecho sin el uso de sus piernas. Delepeleire, que perdió la capacidad de movimiento de las piernas en un accidente laboral en 2011, se enfrentó a la aventura alpina el pasado verano con la ayuda de tres amigos. Con el lema "todos para uno" en mente, cuando no podían volar, los cuatro anduvieron con bicis manuales. El grupo fue de Salzburgo a Mónaco en 22 días.

Escalando como una estrella

Wild one © Wildonemovie.com

Atleta: Philippe Ribière
Deporte: Escalada
Reto: Síndrome de Rubinstein-Taybi
Principal reto: Meter caña a la vida

El síndrome de Rubinstein-Taybi, la enfermedad con la que creen que nació Philippe Ribière, afecta al desarrollo de los músculos y de los huesos pero en su caso no lo suficiente como para evitar que se convirtiera en escalador profesional. "Día tras día, me libero de mi parálisis," dice Ribière. "Es maravilloso y gracias a la escalada los resultados han sido impresionantes."

Wild one © Wildonemovie.com

Ribière empezó a escalar después de que los médicos y sus padres adoptivos le motivaran para que practicara deporte. El atleta es hoy el protagonista de un documental llamado The Wild One que presenta su aventura de vida gracias al deporte y la búsqueda de sus padres naturales. Descubre el teaser aquí.

Batiendo récords de kiteboard

Luderitz Speed Challenge © Jonathon Tait

Atleta: Chris Ballois
Deporte: Kiteboarding
Reto: Prótesis en el brazo izquierdo
Principal proeza: Alcanzar velocidades de 40 nudos en kiteboard

Para manejar una tabla de kiteboard hacen falta dos piernas robustas pero con los pies no se puede dirigir la vela. Afortunadamente, no es problema alguno para Chris Ballois, que nació sin mano izquierda. Este gran aficionado de los deportes de viento ha batido recientemente un récord mundial de velocidad handisport, en Luderitz, Namibia. Alcanzó casi 43 nudos (80km/h). De todos los deportes acuáticos que practica Ballois, el kiteboarding de velocidad es su favorito. "¡Es una mezcla de adrenalina, control y tecnología!"

El escalador Jamie Andrews © Thiago Diz

Atleta: Jamie Andrew
Deporte: Escalada, ascensos alpinos
Reto: Escalar sin manos y sin pies
Principal proeza: Múltiples ascensiones alpinas

Jamie Andrew perdió ambas manos y pies en una expedición alpina en 1999 pero hoy sigue escalando y explorando montañas.

Por supuesto, no es fácil. Jamie comenta: "Una vez estaba haciendo trekking en España. Hubo un "crac" enorme y casi me caí pero conseguí no despeñarme gracias a los palos. ¡No conseguía ponerme en pie y entonces vi que las rocas me había arrancado el pie de cuajo! Estaba allí tirado como un animal muerto. ¡Volví al coche, buscamos a un carpintero que me hizo un pie nuevo y seguí andando por todo el norte de España con una pata de palo!"

El escalador Jamie Andrews © Thiago Diz

¿Su próximo gran reto? El Matterhorn. "Es mucho más difícil que cualquier otra cosa que haya escalado nunca. ¡Es un gran reto para la mayoría de los escaladores capacitados! El año pasado estábamos a 250 metros de la cumbre y nos quedamos sin tiempo. Es una escalada muy larga, de 1.400 metros, en una montaña muy seria. No hay secciones que sean demasiado difíciles para mí pero tener que hacer cada paso sin manos ni pies es extremadamente cansino. Logísticamente es casi una desesperación y si lo más mínimo sale mal, todo se va al garete. La escalada es bastante factible. La dificultad son la falta de tiempo para hacerla, la distancia y la altitud."

Tal y como lo demuestra la persistencia de Jamie a lo largo de los últimos quince años, colocar el Matterhorn en su lista de retos cumplidos es sólo cuestión de tiempo. Sigue a Jamie aquí.

¿Te ha gustado esto? ¡Síguenos en Facebook!

read more about
Next Story