Alex Megos cuerpo a cuerpo contra Lucid Dreaming

No te pierdas el vídeo del ascenso de la pared más temida con la única ayuda de... ¡una camiseta!
Por Sissi Pärsch

Ha sido su proyecto más largo y más duro hasta la fecha. 11 días tardó el alemán Alex Megos en ascender Lucid Dreaming (8C/V15) en la roca Grandpa Peabody del Buttermilks (California) Lo había intentado en noviembre de 2014, pero tuvo que dejarlo y volver a Alemania después de tres intentos sin éxito.

¿Qué fue lo primero que hizo cuando volvió por aquel entonces? Comprar un billete de avión a EE.UU. para terminar su proyecto. El cineasta Ken Etzel grabó los intensos días de Alex en su lucha contra la mole de granito, así como la original forma en la que terminó su ascenso.

Mira a Alex Megos subiendo el Lucid Dreaming

¡Enhorabuena, Alex! Lucid Dreaming es una vía célebre y te la has pulido en el tercer intento...
Gracias. Sí, es una vía extremadamente difícil que tenía muchas ganas de machacar. Estuve en Buttermilk en noviembre del año pasado y ya había terminado el resto de mis proyectos. Durante tres días intenté el Lucid Dreaming. No lo logré, pero estaba emocionadísimo por volver a hacerlo, sabía que tenía que volverlo a intentar de inmediato.

¿Volviste a EE.UU. específicamente para ir a Lucid Dreaming?
Sí, supongo que se puede decir así. Volví de nuevo para hacerlo en tres movimientos. Tres de los más difíciles, pero también de los más gratificantes movimientos.

¿Cómo era tu rutina diaria?
Estaba con el fotógrafo y cineasta Ken Etzel y con unos pocos amigos alpinistas y atletas de la Patagonia. Nos levantábamos a las 6:30am y calentábamos a las 8. Tenía dos o tres horas para intentar el Lucid Dreaming antes de que nos molestara el sol. Las condiciones eran perfectas para la escalada. Cuando hace demasiado calor, tu piel se vuelve suave y floja. Y no hay más, así era mi día.

Y el octavo día de estar allí...
Tuve dos días de recuperación antes de estos, y no suele pasar nada. Quizás una vez al año. El resto de gente quería que me tomara otro día de descanso, sobre todo para que mi piel se recuperara. Había perdido mucha piel de mis dedos, pero no podía haber estado un día más sin subir. Entonces, el pronóstico del tiempo anunciaba lluvia... y no había más opciones: descanso forzado.

¿Pero?
Bueno, nos dormimos porque pensábamos que no había ninguna posibilidad de escalar ese día. Había niebla y un clima desapacible, lluvioso. Calenté y después el aire húmedo me vino perfecto. El tercer movimiento, el salto desde el pellizco hasta la ondulación es el más duro. Los días anteriores había estado demasiado pulido y resbaladizo. Aunque era granito, parecía el típico mueble bar mojado de jabón. Después, la humedad creó un poco de fricción y sabía que podía hacerlo.

¿Tres movimientos y terminaste fácilmente la vía?
La losa superior no fue tan fácil como esperaba. Estaba muy resbaladiza cuando me quedaban 15 m. para el final. Los movimientos fueron más fáciles que cuando estaba colgado, claro, pero estaba muy mojado. Me quité la camisa y sequé la roca. Mi amigo Felix me lanzó una bolsa de magnesio y una brocha, y al final lo conseguí.

¿Feliz?
¡Estoy totalmente emocionado! De verdad, ha sido la pared más difícil que he hecho nunca. Y es el mejor sentimiento de felicidad que he tenido jamás.

¿Así que te pasaste el resto de días celebrándolo?
Bueno, lo celebramos un poco y después fuimos a Los Ángeles a llevar a un amigo al aeropuerto. Fuimos a surfear un día y me rompí el dedo pequeño del pie. No tenía un aspecto muy bueno. Tuve que cortar la punta de mis zapatos de escalada para poder seguir haciendo alpinismo las siguientes semanas , pero no me dolía demasiado.

read more about
Next Story