Así se navega dentro de un ciclón

Mar embravecido y vientos huracanados, mira qué pasa en la Volvo Ocean Race cuando golpea un ciclón.
Por Jonno Turner

Arrecifes, orcas, tiburones y montañas submarinas: en nueve meses de aventura alrededor del mundo hay muchos peligros que acechan bajo el agua. Aunque los marineros de la Volvo Ocean Race están preparados para vivir circunstancias difíciles, a veces, las mayores amenazas vienen de otros sitios. No basta con mirar hacia abajo... también tienes que tener cuidado con lo que viene desde arriba. No te pierdas nada del vídeo completo en el reproductor de abajo o... ¡echa un vistazo a más cosas de la carrera en Redbull.tv!

¡Echa un vistazo el vídeo de la lucha barco vs ciclón!

"Es la primera vez que voy en barco en pleno ciclón", dice la navegante del Team SCA Libby Greenhalgh dejando escapar una risa nerviosa. A su alrededor, la embarcación crujía y gruñía por la tremenda presión del viento y la lluvia que la maltrataban sin cesar.

Para la mayoría de la gente, un ciclón es razón para cerrar las escotillas y quedarse en el camarote. Pero para unos pocos, un panorama de viento de 50 nudos y condiciones de tormenta son demasiado buenas para resistirse.

Navegando en un ciclón
Atacar un ciclón significa pasar a gran velocidad © Matt Knighton / Abu Dhabi Ocean Racing / Volvo Ocean Race

Al fin y al cabo, estos aventureros de la sal compiten en el mar. Se desesperan por ganarle un centímetro, un metro o una milla de sus adversarios, y jugar con la tormenta les va a dar la oportunidad de hacer precisamente eso. "Si te esfuerzas mucho y te sales con la tuya, puedes hacer muchas millas", asegura el capitán del Abu Dhabi Ocean Racing, Ian Walker, sopesando las opciones. "Pero, igualmente, si haces demasiados esfuerzos podrías quedarte sin terminar la vuelta, así que hay mucho en juego".

Mira los mares tormentosos

Es el final, con todo en juego. Afróntalo, vas a girar como si estuvieras en una ruleta, la fuerza de la tormenta podría catapultar tu destino. Pero falla, calcula un ángulo imperfecto o no lo tomes tan enserio como deberías y no habrá vuelta de hoja... ¡Game over!

Imagina que conduces un kart a toda velocidad en una curva en un circuito. Es importante trazar una línea adecuada, de fuera hacia dentro y de nuevo hacia afuera. Igual que cuando luchas en el centro de un ciclón, excepto porque la 'carretera' está mojada, no hay descanso y la pista está en constante movimiento.

Navegando en un ciclón
¡Agárrate a algo! © Matt Knighton / Abu Dhabi Ocean Racing / Volvo Ocean Race

Y cuando vives en esas condiciones 24 horas, 7 días a la semana, una sola decisión puede significar la diferencia entre la victoria y la derrota (o entre la vida y la muerte).

"Se parece un poco a estar en una lavadora", explica Will Oxley, en del Team Alvimedica. "Puedes volar y que de repente aparezca una ola y que te engulla el barco por completo. Sabemos que si te vas por la borda, será difícil que vuelvas".

Muchos altibajos

Cuando el viento sopla desde atrás y la corriente viene de frente, cada ola es tan grande como una casa (una rampa de 10 metros con caída libre al otro lado).

"¡No creo que tu cuerpo tenga la intención de hacer esto durante muchos días!", clama Dave Swete mientras miles de 'rocas' de agua salada se esparcen sobre su cabeza. Es como conducir por un badén a 80 km/h. Turbulento y, a menudo, tientas al destino. Al fin y al cabo, aunque cuentes con la mejor tripulación y los mejores pronósticos, hay veces la madre naturaleza va un paso por delante.

Navegar un ciclón
Por tu bien, mejor tener puesto el impermeable... © Matt Knighton / Abu Dhabi Ocean Racing / Volvo Ocean Race

Cuando la flota de la Volvo Ocean Race salió de Auckland a Brasil para comenzar la Ronda 5 a principios de este mes, la zona estaba siendo devastada por el ciclón 'Pam', que tenía una velocidad de 200 km/h. Días antes, la tormenta había arramplado con todo cuanto encontró en su camino, destrozando edificios como si arrugas una bola de papel antes de tirarla al cubo de basura.

"Cuando duermes, te levantas por las olas y luego vuelves a estamparte contra la cama", dice Liu Xue, del Dongfeng Race Team. Por eso, los marineros duermen con los pies hacia la proa y atados a cal y canto. Así se protegen contra los golpes nocturnos que acaban con narices ensangrentadas y cuellos rotos.

El marinero y miembro más antiguo del equipo Alvimedica, Will Oxley, es muy consciente de la gravedad de sus decisiones estratégicas. "En cierto modo, te sientes responsable de que la tripulación vaya en malas condiciones, y no tomas decisiones a la ligera", admite mirando a un cielo que se muestra furioso e impredecible. "Tendremos cuidado, pero también aprovecharemos la oportunidad si se presenta. Es el riesgo contra la recompensa".

Y cuando miras por primera vez, a veces, el premio final es peor que el riesgo definitivo.

Cepillándose los dientes en la Volvo Ocean Race © Matt Knighton / Abu Dhabi Ocean Racing / Volvo Ocean Race
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