Así se bate un récord del mundo

Mira el increíble highline de Freddy Nock. ¡Equilibrismos a 3.500 metros!
Por Josh Sampiero

Freddy Nock no es el típico equilibrista. Nació en Suiza, en el seno de una familia circense, y ha estado subido a una cuerda desde que tenía tan solo cuatro años. Pero el contemplar las montañas de su tierra natal le hizo soñar con trasladar su espectáculo de la carpa del circo, al aire libre, casi rozando el cielo.

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El pasado marzo, Nock cumplió su sueño al completar una travesía de 347 metros, a 3.500 m. de altitud – sin más protección que su barra de equilibrio.

Mira a Freddy entrenando frente a su casa

“Nunca había sentido mi corazón latiendo tan rápido”. Las primeras incursiones de Freddy en este mundo se produjeron en cables de telesillas, como el de la montaña Zugspitze (Alemania). Pero el desafío de St Moritz era totalmente diferente. Con más altura, más presión y mayores consecuencias, este paseo no era apto para cardiacos. Como dijo Freddy: “Si a un equilibrista le da miedo caerse... ¡que no sea equilibrista!”

Travesía en Grossglockner

El camino que Freddy tuvo que recorrer
El camino que Freddy tuvo que recorrer © Alexander Pfiffner/sportfotograf.ch

La ‘caminata’- que lo llevó a través del vasto abismo entre dos picos de montaña, ganando 50 m. de altitud entre medias- le permitió batir un récord mundial: la travesía sobre una cuerda floja más alta jamás realizada. El punto de partida de la travesía – accesible solo en helicóptero – estaba en Biancograt, a 3.532 metros; el de salida, en Piz Prievlus, a 3.582. La anterior marca, vigente durante 30 años, dista mucho de acercarse a la de Nock: ‘apenas’ 411 metros, logrados durante un paseo entre las Torres Gemelas, en 1974.

¡Da vértigo con solo mirarlo!
¡Da vértigo con solo mirarlo! © Alexander Pfiffner/sportfotograf.ch

¿Qué hizo de la caminata de Freddy algo diferente? La longitud, que era de 347 metros, el diámetro de la cuerda que pisaba, de tan solo 18 mm de ancho, y el material, hecha de cable de acero y no de correas de nylon.

Pero lo más impresionante de todo fue la completa falta de protección de Freddy. Sin arnés y sin cuerda de seguridad, solo contaba con su barra de equilibrio de 26kg., la cual tuvo que cargar durante 39 minutos (algo que es tan impresionante como la hazaña en sí).

Por supuesto, la caída que le esperaba si fallaba era terrorífica: ¡1.000 metros!

1.000 m. de caída libre

¿Cuál fue el mayor reto para Freddy? Los movimientos impredecibles de la cuerda, que eran en diagonal (en lugar de hacia arriba y hacia abajo). Otros factores como el viento, por el contrario, no fueron un problema. No es de extrañar, pues Nock se siente seguro en el alambre ¡con rachas de más de 60 kilómetros por hora!

Impresionantes vistas
Impresionantes vistas © Alexander Pfiffner/sportfotograf.ch

¿Y qué es lo próximo que se propone este temerario? Exactamente lo mismo, pero con los ojos vendados. “En condiciones perfectas, puedo hacerlo con los ojos cerrados”, asegura Freddy. Si lo intenta, él no podrá ver, pero sin duda nosotros estaremos mirando.

Nock solo utilizó una barra de equilibrio
Nock solo utilizó una barra de equilibrio © Alexander Pfiffner/sportfotograf.ch
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