Conoce al doctor aventurero que también hace fotos

Andrew Peacock maneja una cámara con tanta pericia como un estetoscopio.
Por Josh Sampiero

Si estuvieras organizando una expedición al fin del mundo, ¿a quién incluirías en tu equipo? Nosotros, sin duda, contaríamos con el australiano Andrew Peacock, ¿Por qué? Bueno, digamos que, además de ser un excelente fotógrafo, puede llegar a salvarte la vida en caso de necesidad. Después de todo, es médico.

Echemos un vistazo a su trabajo...

El doctor aventurero que también es fotógrafo sale de un submarino.
Andrew Peacock © Andrew Peacock

¿Qué es más divertido, hacer fotos o ejercer de médico?
La malo de ser el doctor de una expedición es que sólo eres necesario cuando las cosas van mal. Y no queremos que las cosas vayan mal. Así que, mientras tanto, soy fotógrafo. Si yo no estoy cuidando de alguien, estoy haciendo fotografías.

¿Esto de aquí arriba es un vehículo de "trabajo"?
Eso es un sumergible Tritón, un submarino realmente genial. Estábamos en la Antártida y tengo un poco de claustrofobia, así que alegré mucho de salir a respirar aire fresco.

Un pingüino muy mono

Un pingüino posa para la cámara en el Polo Sur
Un pingüino siendo fotografiado © Andrew Peacock

¿Qué fue primero: la medicina o la aventura?
Estuve un año como residente de cirugía general en el Hospital Santa Bárbara y, al final de ese año, hice un curso de escalada de un fin de semana. No se me daba particularmente bien escalar, pero me llamó la atención. Se trataba de una nueva habilidad que desconocía y era divertido.

En la cima del Monte Cook

Andrew Peacock, un doctor aventurero, y su equipo en la cima del Monte Cook, Nueva Zelanda.
En la cumbre del Monte Cook en New Zealand © Andrew Peacock

¿Y entonces?
La escalada despertó en mí un mayor interés por estar en las montañas, y me encontré buscando maneras para combinar la medicina y estar en contacto con la naturaleza. Viajé a Nepal y me enrolé como voluntario en la Asociación de Rescate del Himalaya, donde aprendí mucho sobre el mal de altura. Desde entonces, sigo encontrando maneras de combinar la medicina con actividades al aire libre, como la expedición que realicé hace poco a las Islas Galápagos.

El glaciar Ilulissat

Los impresionantes glaciares de Groenlandia
Nada como un glaciar para sentirte pequeño © Andrew Peacock

¿Cuál es tu trabajo perfecto?
Hace un par de años, me fui a la Antártida oriental como médico de una expedición. Fue interesante. Mientras estábamos allí, se produjo una ruptura inesperada del hielo y nos quedamos encerrados. El barco, pese a ser muy potente, no podía moverse. No te das cuenta de la rapidez con la que se pueden obstruir enormes áreas con hielo. En esos momentos, tienes que sentarte, aceptar tu destino y esperar a que el tiempo cambie y el hielo se mueva.

Hielo de la Antártida

Las 'cuchillas' de hielo de la Antártida
Las 'cuchillas' de hielo de la Antártida © Andrew Peacock

Como doctor, ¿con qué tipo de cosas tienes que lidiar?
Fundamentalmente, tos y resfriados, esguinces, erupciones, puntos de sutura... No es una vida muy emocionante, médicamente hablando. Acabo de terminar un viaje de 18 días por el Gran Cañón del río Colorado. Allí tuve que lidiar con quemaduras solares, cortes y rasguños en los pies. También he tratado a personas con mal de altura, o edemas cerebrales. En este último caso, es necesaria la evacuación, ya que puede ser muy peligroso. La medicina en una expedición trata principalmente sobre la prevención, no la cura. Tienes todas las cosas preparadas, pero confías en no tener que usarlas.

El sendero de Kokoda

Sendero Kokoda, Papúa Nueva Guinea
Papúa Nueva Guinea © Andrew Peacock

¿Siempre vas a lugares tan fríos?
No. Un viaje que me encantó hacer fue el del sendero de Kokoda, en Papúa Nueva Guinea. Al principio no estaba muy emocionado por hacer una caminata por la selva, pero me gustó mucho. En la imagen de arriba tuve suficiente espacio como para echar una buena foto. Por lo general, estás rodeado de árboles gruesos.

Sanar a los heridos

Andrew Peacock, trabajando en Papúa Nueva Guinea
Andrew Peacock, trabajando en Papúa Nueva Guinea © Tom Scheid

¿Está muy lejos?
Sí y por eso estoy curando al niño pequeño de la imagen de arriba. Tenía una herida ulcerada desagradable, y alguien me lo trajo para que lo tratara. Los pueblos de la zona no tienen muchos centros médicos a los que acudir... Uno hace lo que puede para mejorar sus condiciones, pero por desgracia hay que seguir adelante.

Bella Nueva Zelanda

El Monte Cook en Nueva Zelanda
El Monte Cook en Nueva Zelanda © Andrew Peacock

Te encanta Nueva Zelanda.
En un día, puedes estar en el lago Queenstown y luego subir una montaña. ¡Así es Nueva Zelanda! Hice esta imagen porque no estaba interesado en recorrer esa cresta en un día muy ventoso... ¡A veces la fotografía puede ser una buena excusa para quedarse atrás! Era pleno invierno y fue un hermoso día, a pesar del viento.

¿Conoces a mi amigo?

Mirando a los ojos a un elefante marino
Los elefantes marinos tienen una cara divertida © Andrew Peacock

¿Quién es este animal?
Es un elefante marino. Es una imagen que se hizo bastante viral. Algunas personas piensan que es fea, pero otros la encuentran graciosa y creen que es como un anciano que te está mirando. Se cuelga en las paredes de algunas oficinas de odontología en Australia, ¡por razones obvias!

Este kayak viene de..., ¡¿de dónde?!

¿De dónde viene este kayak?
¿De dónde viene este kayak? © Andrew Peacock

Vale, la última pregunta. Cuéntanos por favor qué pasó aquí.
¡No cayó del árbol! El kayakista se lanzó por una rampa de salto de esquí, hizo un truco aéreo y aterrizó en el agua de una sola pieza. Yo estaba fotografiándole desde abajo de la rampa.

Si quieres ver más fotografías de Andrew, pásate por su página de Facebook y su Instagram.

¿Estás planificación una expedición y necesitas un doctor? Contacta con él a través de su página web.

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