Hay que echarle mucho kayak para lograr algo así

Mójate y disfruta de una aventura kayak que bien se merece el premio Aventurero del Año.
Por Josh Sampiero

Posiblemente nunca hayas oído hablar de la isla de Nueva Bretaña. A pesar de que su nombre parece sonar familiar, no está para nada cerca de su homónimo: la isla está situada frente a la costa de Papúa Nueva Guinea, país de la que es provincia.

Es una isla relativamente grande, con un total de 15.724 km2 y seguramente sea una de las menos exploradas del mundo. Es el lugar perfecto para emprender una gran e inolvidable aventura. Eso debieron pensar Ben Stookesbury, Chris Korbulic, Pedro Oliva y Ben Marr cuando decidieron apostar por esta isla en su camino a la nominación del premio 'Aventurero del Año' de National Geographic.

No te pierdas las primeras imágenes del viaje en el reproductor de arriba y lee nuestra entrevista EXCLUSIVA con Ben Stookesbury, uno de los grandes protagonistas.

Y te preguntarás, ¿por qué son candidatos y podrían ganar este premio? 20 km. de descenso en aguas bravas nunca 'domadas' de un río escondido en lo más profundo de una garganta que bien podría desafiar al mismísimo Gran Cañón, con paredes que se levantan por encima de los 300 m. y rápidos apabullantes. Entrar fue un indiscutible riesgo vital... salir era el logro definitivo tras mucho tiempo de preparación.

Lee nuestra entrevista EXCLUSIVA en las siguientes líneas.

¿Cómo se llama este lugar?
El río se llama Beriman, que es el nombre del primer pueblo que encuentras cuando comienzas a descender la garganta, pero llamémosle 'Gran Cañón del Pacífico Sur'. Desde la salida en lo más alto de las montañas de Nakani recorre un total de 50 km. hasta llegar a su desembocadura en el mar Salomón.

Esta es la única entrada

Salto desde helicóptero en el río Beriman
La única forma de llegar es... ¡en helicóptero! © Bryan Smith/Red Bull Content Pool

¿Por qué os veíais capacitados para hacer este desafío?
Chris, Pedro y yo hemos hecho más primeros descensos que ningún otro equipo en los últimos años. Hemos viajado por seis continentes yendo detrás de primeros descensos, que han ido desde cataratas situadas al borde de la carretera como otras súper remotas.

Hemos recorrido las cascadas más altas del planeta lejos de Palouse. Pero esto fue lo más diferente que hemos hecho, ya que no había manera de entrar allí si no era en helicóptero. Nuestra última expedición había sido un mes antes con remo y tramos de llevar la canoa a cuestas, así que estábamos dispuestos a llevar nuestra embarcación con nosotros unos cuantos kilómetros, pero aquí estábamos ante una selva impenetrable.

Habéis comparado esta garganta con el Gran Cañón...
Su punto más profundo tiene 1.524 m. de profundidad, justo en el punto donde se corta con las montañas de Nakani y hay estas típicas paredes rojas enormes que se parecen mucho a las del Gran Cañón. Pero de lo que no nos dimos cuenta fue de que en el fondo de estas enormes hendiduras de tierra hay profundas zanjas estrechas cortadas por el paso del río, que puede llegar a discurrir a unos 300 m. de profundidad. Hay partes del río que no puedes ver desde el helicóptero.

A veces, el agua está en calma...

Kayak en la Garganta de Beriman
¿Habrán llegado al paraíso? © Ben Marr/Red Bull Content Pool

¿Cómo lo encontrasteis?
Ya habíamos estado de pasada en Papúa Nueva Guinea dos años antes. Hay una región conocida por los ríos súper verticales, a veces subterráneos. Muchas cuevas, mucha piedra caliza. Sabíamos que teníamos que volver.

¿Sabíais lo que estabais buscando?
Sinceramente, no. Hasta que no hicimos el primer reconocimiento con el helicóptero no sabíamos dónde nos estábamos metiendo. 13 cañones consecutivos, es decir, muchos sitios en los que debes tener cuidado con el viento y en los que no hay otra salida. Había como 20 km. del río en los que ni siquiera podíamos bajarnos del helicóptero.

A veces terminas mojado.....

Kayak en aguas bravas en Garganta Beriman
PELIGRO: en este viaje puedes acabar mojado © Bryan Smith/Red Bull Content Pool

¿Cuál fue la caída más grande?
Había una de 18 m. a la entrada del segundo Cañón, y otra doble de un total de 22 m. que llamamos Travartine Falls. Obviamente, no hay ninguna guía de nombres porque, claro, nadie se había atrevido con ello y no hay 'guía turística'.

La doble caída de Travartine Falls

Cascada en Nueva Bretaña del Este (Papúa Nueva Guinea)
Doble caída... ¡doble infierno! © Ben Marr/Red Bull Content Pool

¿Cuál fue la situación de mayor peligro?
En el Cañón 7 tuvimos que elegir entre volver al nivel del río escalando las paredes del cañón o cargar con la embarcación. No teníamos ni idea de cómo movernos río abajo.

Nosotros empezamos a escalar dejando el río a un lado y Chris fue a contracorriente hasta que descubrió una ruta en un barranco súper vertical que parecía llevar de nuevo a la garganta por debajo de un spot problemático. Un día y medio después estábamos colgados sobre una pared 100 m. por encima del río.

Pedro fue el primero que bajó y se desenganchó uno de los mosquetones que sujetaban la barca con la cuerda. Se nos acababa el tiempo y la cuerda se enredó. Había conseguido tirarse al agua, pero nosotros no le veíamos. La cuerda estaba tensa pero no sabíamos lo que había pasado. Los sistemas de comunicación no funcionaban y teníamos mucho miedo. Pensaba que con un poco de suerte Pedro no estaría en su embarcación y, efectivamente, había logrado cortar la cuerda.

¿Qué nos puedes contar de la vida salvaje que late en la zona?
Había muchísimas arañas peligrosas y murciélagos de la fruta gigantes, la especie más grande del mundo de ese animal. Tienen una envergadura de casi dos 2 m. y cuando empezaban a volar el cielo entero se teñía de negro. No atacaban, solo volaban.

De vez en cuando nos adentrábamos tanto en el río que escuchabas un montón de pájaros y animales a la vez, pero el río es tan ruidoso que no podíamos ver ni escuchar la mitad de lo que se escondía por allí.

Llegando casi al océano...

Desembocadura de Mar de Salomón en Nueva Bretaña Este
Llegando al Mar de Salomón © Bryan Smith/Red Bull Content Pool

¿Cuánto tiempo estuvisteis para hacer la aventura?
El viaje entero nos llevó 13 días para recorrer unos 50 km. Los primeros 20 km. nos llevaron como 12 días y medio porque fueron entre los dementes cañones cerrados. Acabamos los 30 km. restantes de travesía hasta llegar al mar Salomón en solo tres horas.

¿Os consideráis afortunados?
Justo después de terminar llovió durante dos días seguidos sin parar, lluvias tropicales de máxima potencia que hicieron del río una locura. Al estar tan aislado, con esas enormes paredes y tan estrecho, el río puede convertirse en letal en cualquier momento. Tuvimos suerte.

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