10 consejos útiles para correr cuesta abajo

¡Hacer una carrera downhill es más fácil de lo que piensas!
Por Lieuwe Boonstra

"Todo lo que sube, baja". Esta frase de Isaac Newton es perfectamente aplicable a las carreras ‘cuesta abajo’ y como queremos que domines a la perfección el arte de correr en lugares empinados, te damos 10 consejos para que puedas convertirte en una serpiente de downhill.

Pero, te advertimos, estas recomendaciones son adecuadas para aquellos que cuentan con muchos kilómetros a sus espaldas, ¡no para los novatos!

Si consigues poner en práctica todas nuestras indicaciones, estarás listo para el Red Bull Lionheart de Sudáfrica.

Ryan Sandes corriendo cuesta abajo en Sudáfrica
Ryan Sandes corriendo cuesta abajo en Sudáfrica © Kolesky/Nikon/Red Bull Content Pool

1. Fuerza significa velocidad
Tener fuerza en las piernas es crucial para un descenso rápido. Un ejercicio que funciona de maravilla para correr cuesta abajo es hacer sentadillas con una sola pierna.

2. Entrena haciendo repeticiones de descenso
Encuentra una pendiente más o menos pronunciada y corre ahí; así podrás entrenar la longitud de la zancada. Cada repetición debe ser de alrededor de un minuto o un minuto y medio. Dependiendo de tu condición física, empieza con cuatro-seis repeticiones y llega hasta 10.

3. Pasos largos
El error más común en los corredores es acortar su paso. Zancadas más largas equivalen a un rápido descenso. Se necesita tiempo y esfuerzo para mejorar en este aspecto, pero los beneficios finales son enormes.

Ryan Sandes en las Montañas de la Mesa
Tómate tu tiempo © Kolesky/Nikon/Red Bull Content Pool

4. Inclínate hacia delante
Evita echar el cuerpo hacia atrás porque, además de frenarte, causarás graves daños a los músculos. Si sigues este consejo no irás más rápido, pero tendrás más control en la bajada.

5. Mira lo que hay delante de ti
En lugar de mirar directamente el terreno bajo sus pies, ve un poco más allá y examina lo que viene dentro de dos pasos; porque, recuerda, la opción más corta no siempre es la más rápida. Ejemplo: Evita las rocas húmedas en favor de un trazado herbáceo. Esta alternativa podría ser más larga, pero también más veloz.

6. Mantén las piernas dobladas
No corras cuesta abajo con las piernas rectas. No sólo porque podrás infringirte dolor en las rodillas, también porque con las piernas ligeramente flexionadas tu paso será más veloz.

Ryan Sandes en las Montañas Cederberg
Ryan Sandes en las Montañas Cederberg © Kolesky/Nikon/Red Bull Content Pool

7. No te olvides de los brazos
Tus brazos juegan un papel clave. Para tener más equilibrio, sobre todo a la hora de girar, extiende los brazos hacia los lados y tantea ligeramente el aire. No te preocupes por parecer el tonto del pueblo, definitivamente funciona. Imagínate que estás en una cuerda floja, ¿qué harías con los brazos?

8. Desconecta y pierde el control (solo un poco)
Los corredores se preocupan mucho por las caídas, resbalones y las posibles lesiones, lo cual es comprensible. Sin embargo, pensar en esto solo te hará perder tiempo. Cuando estás más liberado, piensas sobre la marcha, y esto acelera la toma de decisiones.

9. Confía en tu equipamiento
Elige unas zapatillas con una banda de rodamiento agresiva y confía en ellos y en tus pies.

Ryan Sands en las Montañas Drakensburg
Ryan Sandes escoge su línea © Kolesky/Nikon/Red Bull Content Pool

10. Adáptate al terreno
Debes estar preparado para cualquier cosa. Al bajar, usa los brazos y las piernas; las rocas sueltas se moverán hacia delante cuando las pises, por lo que es mejor que no luches contra ellas; y las rocas mojadas son las más difíciles de negociar – cuanto menos tiempo estén tus pies en contacto con ellas, mejor.

#Extra para principiantes
Si eres un novato del downhill, ignora lo que hemos dicho. Simplemente, da pequeños pasos y ábrete hacia el exterior en caso de duda. No ganarás, ¡pero vivirás la experiencia de correr cuesta abajo!

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