¡Cuando veas a estos tipos vas a querer volar!

Siempre que este equipo vuelve de una aventura nos trae historias épicas... ¡como esta!
Por Tarquin Cooper

El equipo Search continúa buscando los lugares más remotos para volar. No hay dos viajes iguales, cada uno tiene sus retos y dificultades. El equipo siempre regresa con historias épicas, además de imágenes increíbles. La última aventura ha sido un viaje a Madagascar. Mira el vídeo de abajo y verás a lo que nos referimos.

Es difícil meterte en las montañas, sólo hay una carretera.

El objetivo era claro. Realizar una misión en Madagascar, la remota isla al este de África.

“En casa tengo un mapa del mundo que me encanta mirar. Durante mucho tiempo he estado observando a Madagascar, tiene una cordillera gigantesca, además de vientos que vienen del océano. Hay mucho potencial”, dice Tom de Dorlodot, el jefe del proyecto.

Volando por la costa en Madagascar.
Volando por la costa © John Stapels

¿Valió la pena?

“El acceso fue complicado. No es fácil llegar a las montañas. Hace mucho calor y sólo hay una carretera que va de norte a sur, el resto son senderos. Recorrer 100 km te puede llevar siete horas en un 4x4”, dice Tom.

Una vez en el aire todo es impresionante.

En medio del tráfico.
Recorrer 100 km supone siete horas © John Stapels

El resto del equipo lo componía los pilotos de parapente Horacio Llorens, Theo de Blic, Harold (hermano de Tom) y los cineastas y fotógrafos Benoit Delfosse and John Stapels. Para el equipo la aventura fue tan importante como el vuelo. Llegar a algunos de los lugares desde los que saltar fue todo un reto.

Caminata a través de la jungla.
Caminata a través de la jungla © John Stapels

Los tipos tuvieron que realizar enormes caminatas y conducir los 4x4 durante horas. Una parte de la isla sólo se podía acceder por piragua o en un bote como el que ves abajo.

Piragua en Madagascar.
La aventura fue tan importante como el vuelo © John Stapels

Además tuvieron que conseguir un permiso especial para visitar algunas zonas de la isla. La autorización se hizo con una vieja máquina de escribir. “Para ellos era algo moderno”, dijo bromeando el fotógrafo John Stapels.

Un oficial escribe a máquina el permiso.
En Madagascar siguen esperando a Windows 95 © John Stapels

Conocer a la gente fue otra parte importante del viaje. Un pescador local voló con Theo.

“Se portó muy bien. Nos llevó a un lugar para volar después de que le explicásemos lo que estábamos buscando. Luego le dimos una vuelta en el parapente para darle las gracias. A partir de ahí se convirtió en el héroe local, todo el mundo quería saber qué se sentía al volar”.

Habilidades acrobáticas en Madagascar.
Habilidades acrobáticas

La mejor parte

“Para nosotros lo fundamental es compartir. ¿Un lugar como este? Es una aventura que te permite meterte en la vida local. Realmente terminas por aprender cómo vive la gente en el sitio que visitas. Es muy interesante. El parapente es maravilloso para eso, es una manera de romper el hielo”.

Cocinando en el campamento.
Cocinando en el campamento © John Stapels

El fotógrafo John Stapels, además de Tom y Horacio tomaron algunas fotos épicas de la región, la cual ha estado aislada de África durante miles de años, por lo que es totalmente original. Las imágenes apenas le hacen justicia.

Caminando hacia el próximo puesto en Madagascar.
Caminando hacia el próximo lugar para volar © John Stapels

Ningún viaje está completo sin la obligatoria imagen del atardecer. Esta fue tomada por Tom y es mágica. Hasta la próxima...

Volando hacia la puesta de sol en Madagascar.
Volando hacia la puesta de sol © Tom de Dorlodot
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