Marc Coma, tricampeón del Dakar
© Flavien Duhamel/Red Bull Content Pool

Hasta el momento en que se carga todo en los camiones de asistencia que se embarcan hacia Argentina, todo es una carrera contrarreloj. Hay que organizar y clasificar todo el material que necesitarás en el Dakar y eso supone muchísimo trabajo. Eso sí, una vez el barco se hace a la mar, la parte principal de los preparativos ha terminado. Ya no vuelves a ver la moto hasta que llegas al punto de salida de la carrera. Mientras tanto, te dedicas a pensar en la carrera y ponerte de los nervios porque tienes ganas de arrancar. Generalmente hay que esperar unas seis semanas. En esos días intentas mantenerte ocupado. Entrenas todos los días, por supuesto, para llegar en buena forma física. Yo también monto un poquito en moto. No demasiado, porque al fin y al cabo me voy a pasar casi todo el mes de enero encima de ella, pero sí lo suficiente para no perder soltura. También suele haber un montón de ruedas de prensa a las que hay que asistir. Poco a poco, los medios le van prestando más atención a la carrera y te quieren entrevistar y hacer fotos. Generalmente, estos días pasan volando, pero no dejas de pensar en la carrera ni por un momento. Me muero de ganas de que empiece ya.