Los tramos más bestias del Red Bull Romaniacs

Conoce las secciones más alucinantes del recorrido de la carrera rumana.
Una escena de los Cárpatos capturada durante el Red Bull Romaniacs 2013 en Sibiu, Rumanía.
Red Bull Romaniacs © Red Bull Content Pool
Por Robert Lynn

Mucha gente considera al Red Bull Romaniacs la carrera más exigente del hard enduro a nivel mundial y tienen sus motivos. Cuatro jornadas de pilotaje al límite, explorando los Cárpatos de Rumanía, sin olvidarnos del prólogo disputado en la ciudad de Sibiu: súmalo todo y te sale esta colosal competición, cuyo trofeo ansía llevarse a casa cualquier piloto de enduro. En definitiva, una cita ineludible.

En RedBull.com hemos analizado los paisajes y el recorrido que hacen de esta prueba un desafío único.

Graham Jarvis, piloto de Husaberg, en el prólogo del Red Bull Romaniacs 2013 Prologue en Sibiu, Rumanía.
El prólogo © Red Bull Content Pool

El prólogo

En cuanto se piensa en el Red Bull Romaniacs, uno de los primeros detalles que vienen a la mente es el Prólogo de Sibiu, celebrado en la misma ciudad. Una auténtica marcianada, aderezada con un exquisito catálogo de dificultades para desafiar y torturar a los 387 pilotos inscritos: troncos, pasarelas, saltos sobre pilas de neumáticos, pasos de equilibrista sobre vigas, wall rides y hasta un auténtico tobogán con tirabuzón. Obstáculos que parecen sacados de un videojuego, garantía de caos a mansalva.

Chris Birch con su KTM en el tramo Bad Shape del Red Bull Romaniacs 2013
Chris Birch, pasándolas canutas en Bad Shape © Red Bull Content Pool

Bad Shape

El tramo conocido como Bad Shape es un recuerdo imborrable en la mente de muchos competidores del Romaniacs. Y su nombre de mal agüero está plenamente justificado por la dureza. En 2013 hizo que a más de uno de estos machotes se le escapase alguna lágrima de puro esfuerzo y frustración mientras peleaban por abrirse camino cuesta arriba, sorteando árboles, tocones y demás trampas para llegar a la meta de la primera jornada. Incluso una figura de la categoría de Chris Birch (ganador del Romaniacs en 2010) se quedó clavado. Ah, por cierto: ¡este tramo vuelve en 2014!

Un piloto cruza una cumbre montañosa durante el Red Bull Romaniacs 2013 en Rumanía.
Cumbres perdidas entre la niebla © Red Bull Content Pool

Cumbres envueltas en la niebla

Olvídate del prólogo, de las cuestas de pendientes imposibles y de vadear ríos. Para la mayoría de los pilotos participantes, la auténtica esencia del Red Bull Romaniacs está en la montaña. Hay muy pocos lugares en el mundo que se aproximen a la pureza salvaje y natural y la sensación de aislamiento de los Cárpatos. Puede que las ascensiones sean duras, pero llegar a la cumbre compensa el esfuerzo sobradamente.

Un piloto del Red Bull Romaniacs 2013 corre con su KTM por una planta de carbón abandonada durante la segunda jornada
Ambiente industrial © Red Bull Content Pool

Paisaje industrial

El rasgo característico del Romaniacs es que no conoce los límites. Si hay alguna posibilidad remota de superar algún obstáculo o elemento con la moto, habrá que intentarlo. El año pasado, la segunda jornada tuvo un final espectacular: los pilotos tuvieron que sortear todo tipo de impedimentos y atravesar un lavadero de carbón abandonado. Fue necesario encontrar el camino correcto por cuatro pisos de escalinatas de hormigón y una cinta transportadora, hasta alcanzar el arco de Red Bull que señalaba la meta ¡en el tejado de la planta!

Ben Hemmingway, piloto de Beta, salvando un tramo acuático en el Red Bull Romaniacs 2013 en Sibiu, Rumanía.
Rodando sobre las aguas © Red Bull Content Pool

Caminando sobre las aguas

Siempre pensando en ir un paso más lejos, en 2013, los organizadores del Red Bull Romaniacs propusieron un reto curioso a los pilotos: caminar (bueno, rodar) sobre las aguas. Una charca de 50 metros, nada menos, que tuvieron que surcar con el acelerador al máximo y el corazón en un puño. Los más habilidosos planearon grácilmente sobre la superficie, mientras que quienes titubearon se dieron un remojón.

La vertiginosa ascensión a Gusto Gusterita, último obstáculo del Red Bull Romaniacs.
Gusto Gusterita © Red Bull Content Pool

Gusto Gusterita

La tortura final del Red Bull Romaniacs es la ascensión a Gusterita. Se trata del último obstáculo que separa a los competidores de la ansiada línea de meta: una colina vertical sin ninguna vía clara de ataque, virtualmente inexpugnable. Aquí la clave está en abrir el gas tanto como sea posible, agarrarse fuerte y tirar para arriba a tumba abierta. Si llegas a la cumbre, la victoria es tuya.

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