Póker de rarezas: 5 coches de rally improbables

Al ver el Porsche 911 GT3 de Tuthill, nos acordamos de otras máquinas míticas: ¿fuera de lugar?
Por Greg Stuart

Hay coches nacidos para rugir en un rally: el Audi Quattro fue ideado y diseñado específicamente para eso y la tracción total de un Subaru Impreza no parece precisamente pensada para afrontar los atascos de hora punta.

Ahora bien: hay otras máquinas que parecen tan a gusto en este entorno como un pez fuera del agua. O eso parece, a priori. Aquí va el póker que RedBull.com te propone, con los cinco coches que menos te esperas ver surgir aullando tras esa curva en mitad de un tramo de tu rally favorito.

Uno que parece escapado de las 24 horas de Nürburgring: Porsche 997 GT3

Los Porsche 911 llevan metidos de lleno en el mundo del rally desde aquel tiempo en que los dinosaurios rondaban por la Tierra… pero no cabe duda de que el Porsche 997 GT3 de Tuthill es uno de los ejemplos más extremos de la marca alemana. Presume de un genuino alerón con especificaciones GT3 y monta un motor de potencia restringida a 320 caballos (originalmente contaba con 450, para competir en las Copas GT3), pero no se ha adaptado nada mal. De hecho, ha hecho las delicias del público en el Rally de Alemania y el Rally de Francia-Alsacia de este año, donde tomó la salida encuadrado en la categoría RGT. En 2015 volveremos a disfrutar de sus líneas musculosas y sensuales, ya que arrancará la nueva Copa RGT.

No te pierdas el vídeo de aquí arriba, el propio Richard Tuthill nos explica los secretos de su alucinante Porsche 911 GT3.

RedBull.com enumera coches de rally improbables, como el Tuthill Porsche 911 GT3.
El Porsche 911 GT3, ¡menuda bestia! © McKlein Image Database

Uno que parece recién salido de la Riviera francesa: Ferrari 308 GTB

Para agarrar una belleza como el 308 (sí, el mismo de aquel detective privado bigotudo de la tele ochentera, Magnum) y meterlo por pistas llenas de barro, piedras, nieve y cosas peores… hay que echarle bemoles. Su corazón es un motor V8 de 2,9 litros, que ronronea con el típico salvajismo de un Ferrari. Encuadrado en el Grupo 4, como su primo el Lancia Stratos, se presentaba como alternativa exótica y atractiva frente a los Ford Escorts y los Vauxhall Chevettes (antecesores del moderno Opel Kadett) que poblaban el Mundial de Rally a finales de los 70. Su teórico heredero iba a ser el 288 GTO, una bestia carmesí dispuesta a zamparse a la competencia en el Grupo B... lamentablemente, no llegó a aterrorizar los tramos, debido a la cancelación de esa categoría en 1986.

RedBull.com enumera coches de rally improbables, como el Ferrari 308 GTB..
El Ferrari 308 causó sensación y logró triunfos © DPPI

Uno concebido originalmente como descapotable para pasear: Peugeot 307 WRC

Parece extraño, desde luego, pero Peugeot pensó que sería buena idea adaptar el 307 CC cabriolet y crear un monstruo para el Mundial de Rally para convertirlo en el sucesor del laureado Peugeot 206 WRC, una máquina que había conquistado seis títulos para la marca del león. Lo más extraño del asunto es que, además, la jugada salió bien  y el Peugeot 307 WRC brilló en el certamen. De hecho, Marcus Grönholm se anotó tres victorias al volante de este coche, incluida una muy emocionante en el Rally de Japón 2005.

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El Peugeot 307 WRC, apodado "la ballena" © DPPI

Uno en el que tu madre bien podría haber hecho la compra en los 80: Metro 6R4

En los años 80, el Mundial de Rally vivió su época dorada, alcanzando un pico de popularidad. Y Austin Rover (marca que se había retirado tras su expulsión del Rally de Montecarlo en 1966) no se quería quedar sin su trocito de tarta. Así que pensaron en el Metro 6R4, un modelo que idearon con la colaboración de la escudería de Fórmula 1 Williams. Un Metro con tracción a las cuatro ruedas y 410 caballos de potencia, pero con una distancia entre ejes bastante chiquitita… suena terrible y así fue. El motor V6 del 6R4 tuvo grandes problemas de fiabilidad (luego se lo encasquetarían al Jaguar XJ220, un supercochazo, tras complementarlo con unos cuantos turbocompresores) y su llegada al Grupo B justamente un año antes de que la categoría se cancelase impidieron que este simpático cacharro emulase las proezas del Audi Quattro S1 o del Lancia Delta S4. Eso sí, ¿a que es una monada, no te parece entrañable?

RedBull.com enumera coches de rally improbables, como el Metro 6R4.
El Metro de calle tenía 60 CV... este otro, ¡410! © Rover

Uno que rezuma clase y estilo parisino: Citroën DS

Mientras la mayoría de los Citroën DS vivieron correteando alegremente por los bulevares de Francia, pilotados por distinguidos caballeros y hermosas damas, siempre con un cigarrillo colgando entre sus labios, hubo unos cuantos que pusieron a prueba sus sistemas de suspensión hidroneumática en los tramos de rally más peliagudos del mundo. Uno de los detalles más curiosos del DS consistía en que era capaz de rodar sobre tan solo tres ruedas. Así que, a pesar de sus grandes dimensiones, no había manera de pararlo. Al menos, mientras no le destrozases dos ruedas, ¡claro! Pauli Toivonen, padre de Henri (estrella del Mundial en los 80) fue su piloto más destacado y conquistó dos victorias al volante de un DS.

RedBull.com enumera coches de rally improbables, como el Citroën DS.
El Citroën DS: ¡capaz de rodar con solo 3 ruedas! © Citroën

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