Aventura en el salar de Uyuni

El Dakar llegó a Bolivia y atraviesa, por primera vez, el desierto de sal más extenso del mundo.
El Dakar en el Salar
Por Red Bull Chile

 A lo largo de su historia el Dakar transitó por diversos países y hasta continentes. En sus primeros años largaba desde Europa y se adentraba en África en busca del podio en la capital de Senegal. Cuando llegó a Sudamérica cruzó Los Andes para atravesar el desierto de Atacama, en Chile. Después fue más al norte y llegó hasta Lima, Perú. Y en los últimos dos años cambió el territorio peruano por el boliviano.

Tras la integración de Bolivia, la meta siempre fue competir en el salar de Uyuni, el mayor desierto de sal continuo del mundo con una superficie de 10.582 km². Ya en 2014 las clases motos y cuatriciclos habían hecho el intento de atravesarlo, pero la lluvia de los días previos lo impidió y lo tuvieron que rodear. Afortunadamente, esta vez el clima jugó a favor de la carrera más dura del mundo…

El salar de Uyuni es todo un atractivo turístico, pero también es una de las mayores reservas de litio en el mundo y cuenta con importantes cantidades de potasio, boro y magnesio. El área que hoy ocupa este desierto estaba cubierta hace 40.000 años por el Lago Minchinnota y hace 11.000 años por el lago Tauca. Posteriormente hubo un periodo seco y cálido que produjo una gran reducción de la superficie y volumen de los lagos andinos, originando así el salar.

Esta zona es parte del patrimonio de Bolivia, como parece que también ya lo es el Dakar. De hecho, en el mismo desierto de sal hay una enorme escultura del touareg que identifica a la carrera -fabricada en sal, obvio- que se ha convertido en uno de sus lugares turísticos, como ocurre con el hotel de sal, otras esculturas de sal y casas de recuerdos que venden souvenirs de sal...

Para esta edición los competidores arribaron en dos grupos. El sábado llegaron los autos desde Iquique. Fueron recibidos en la localidad de Uyuni con una fiesta que incluyó una rampa y un village con muchas actividades. Tan contentos estuvieron los bolivianos con ser otra vez parte del Dakar que hubo fiesta hasta que los vehículos salieron el domingo a la madrugada del vivac, ubicado en el Regimiento LOA 4 de Infantería, y se fueron al salar para comenzar con el especial que los enviaba de regreso a Chile. Mientras eso sucedía, las motos salían de territorio iquiqueño para llegar a Uyuni, donde la celebración iba a tener una segunda parte.

Para los competidores de una y otra clase, el salar de Uyuni es un desafío porque el tramo cronometrado que se disputa allí incluye 100 km a fondo en ese suntuoso billar blanco de sal. Como si eso fuera poco compiten a más de 3.650 metros sobre el nivel del mar, algo que produce un dolor de cabeza -o soroche, como dicen en Bolivia- que puede dificultar el manejo de los vehículos. Eso sí, en contrapartida disfrutarán de un paisaje único en el mundo. Sin dudas, eso vale la pena.

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