Fakie: adiós al soundtrack de la adolescencia

Este viernes la banda ícono del punkrock chileno se retira para siempre en Club Chocolate repleto.
Por Red Bull Chile

Cuando la corriente punk-rock de la década de los 2000 pegó en nuestro país, muchos actores comenzaron a protagonizar una escena que marcó a fuego la adolescencia de miles.
El fenómeno se tradujo en jockeys con malla, perforaciones, cadenas, tocatas de fin de semana y muchos proyectos musicales que se masificaban en diferentes medios de comunicación gratuitos de la época: Fotolog y un naciente YouTube.

Uno de los actores principales fue Fakie. La recordada banda santiaguina fue uno de los sobrevivientes de una moda que fue desapareciendo a medida que sus seguidores comenzaban a crecer.
Sus canciones se comenzaron a propagar a través del milenario “boca en boca” y sin campaña publicitaria, productores ni sellos, lograron recorrer Chile, recorriendo más de 500 kilómetros al norte, dejando la escoba en cada ciudad que visitaban.

Un demo les bastó para quedar grabados y musicalizar los mejores años de muchos chilenos que hasta el día de hoy siguen visitando los videos de YouTube, pidiéndoles que visiten sus ciudades, escuchando sus nuevas creaciones en Spotify y llenando las diferentes fechas que han tenido desde su alicaído regreso.

"Fakie fue mi motivación y mi sueño durante gran parte de mi vida, no solo he integrado la banda desde los inicios, si no que siempre me he considerado un fan más, de esos que pueden escuchar 10 veces la misma canción al día y sentir lo mismo que la primera vez".

Andrés Zarzar, guitarrista y miembro fundador.

Los mismos integrantes de la banda coinciden en lo mismo: por mucho que lo intentaron, no fue posible seguir con el proyecto.
Diferentes quiebres a lo largo de la historia de la banda fueron marcando grietas que resultaron ser fatales y finalmente trascendentales a la hora de la decisión: “lo correcto es terminar”.

Público.
Público.

Quedaron algunas cosas en el tintero, canciones y maquetas grabadas que nunca verán la luz, pero lo más importante, esa sensación del “pudo haber sido y no fue”.

David Díaz, baterista que llegó a la banda a través de un llamado masivo realizado en el Facebook de la banda, coincide en lo mismo.

“Quedaron muchas cosas hechas. Lamentablemente nos faltó liderazgo y ser guíados por un productor o sello. La verdad es que por nuestra cuenta no pudimos funcionar. Encuentro que se pudo haber logrado muchas cosas, pero finalmente tenía que terminar. Es mejor que termine así, porque lamentablemente hay problemas internos que no permitieron la fluidez. Pudimos haber llegado más lejos. Ahora celebrar y dejar bien alto el nombre de Fakie”.

Un ir y venir que tuvo su renacimiento en 2015 luego de casi 10 años de pausa. Un lleno total en La Batuta, Subterráneo, fechas en regiones y el lanzamiento de un EP que no tuvo el éxito esperado.
Se reinventaron, dejaron de lado al Fakie adolescente que los hizo conocidos pero finalmente fue la misma pausa la que los golpeó de vuelta: el efecto de la banda en sus inicios fue tan fuerte en lo emocional que trascendió lo musical. El público quería escuchar y cantar con fuerza el soundtrack de sus recuerdos. No lo nuevo.

Nunca me di por vencido ante ningún receso que tuvimos, siempre quise mantener viva la ilusión, en todo lo que estaba a mi alcance; hemos tratado siempre de levantarnos ante todo; somos amigos, cada cual con su difícil carácter y personalidad pero amigos al final.

Andrés Zarzar

Alejandro, vocalista y miembro fundador, cree que esto se debió a un problema que la banda no supo sobrellevar. El éxito en el “underground” fue tan fuerte, que incluso desde México y Perú siguen pidiendo que la banda vaya a tocar de una buena vez.

“Nos faltó creernos el cuento, creer y entender que hubo un momento en el que tuvimos un impacto tan grande dentro del “underground” que no supimos ni pudimos rentabilizar en éxito”.

 

Pero también deja caer la bomba de la verdad. El verdadero motivo del quiebre.

“Fakie no muere. Fakie continúa pero bajo el nombre de Sandro Miller, mi nuevo proyecto musical. Una forma de poder conectarme con la energía que tuvimos en el 2000. La verdad es que los chicos están con sus responsabilidades y desde hace un tiempo a esta parte no podían entregarle el tiempo y la dedicación que yo sí puedo. Tengo más libertad para poder darle vida al proyecto y el cambio de nombre es una forma de darle fin a un ciclo y también de respetar a todos los miembros y personas que pasaron alguna vez por Fakie”.

Al igual que en los fans, la banda trascendió lo musical también en la vida de los miembros de la banda que a pesar de hablar del final de un ciclo, algunos no se atreven a cerrar la puerta por completo.

“Yo creo que no se termina. Creo que es necesario descansar porque las personalidades de todos son muy fuertes. Creo que es el final de un ciclo”. Gonzalo Achondo, bajista.

Por otro lado, David, baterista, que se reconoce abiertamente como fan de la banda desde aquellos años, no puede desligarse de lo emocional a la hora de hablar del término.

“Creo que alguna vez tendremos que volver a tocar. Puede ser para alguna ocasión especial, pero lo correcto ahora es que terminemos”.

 La idea este viernes (de nuevo) es celebrar. Dar final a una época que solo trae buenos recuerdos y qué mejor que hacerlo con invitados de lujo. Los escogidos son los recordados Eimy, la precuela de Prefiero Fernández, que accedió a reunirse por única vez, para acompañar a Fakie en su show de despedida.

¿El lugar? Un viejo conocido: Club Chocolate, o para los de la época, La Rockola, un lugar en el que la banda dejó una huella con imborrables tocatas que se repletaban, dejando gente afuera y memorias imborrables en los que quedaban adentro.

Jorge Ramírez, fundador, ex - baterista y actual compositor y guitarrista, es quien invita a la celebración:

“Lo que más queremos es disfrutar lo más posible, vivirlo como si fuese una fecha del 2005, en un lugar que nos marcó y sabemos que van a estar ahí tanto fans de los inicios como fans actuales. Familia, amigos. Digamos que más que un adiós es un agradecimiento para vivirlo con alegría y no con pena. Celebrar lo que es Fakie y lo que fue en la vida de muchas personas”. 

Para finalizar, Andrés Zarzar hace un llamado a la emoción de todos los que repletarán Club Chocolate, para vivir una jornada que merece ser inolvidable:

Lo de este viernes estoy seguro que va a ser otro capítulo de ese apoyo y fuerza incansable que siempre nos entregó nuestros fieles y queridos fans, espero puedan revivir los mejores momentos de su infancia. De nuestra parte lo entregaremos todo como siempre lo hemos hecho.

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