El equipo detrás del récord de Karl Meltzer

El equipo de Speedgoat protagoniza un documental en Red Bull TV.
Por Mike Cianciulli

Karl “Speedgoat” Meltzer batió el récord corriendo todo el Appalachian Trail en sólo 46 días. Meltzer fue el protagonista pero no habría logrado esta gesta sin el apoyo de su equipo. Se trataba de la tercera vez que lo intentaba (no lo consiguió en 2008 y en 2014). Cada persona tenía una misión específica, ya fuera preparar la comida o dar apoyo moral.

Su gesta salió en multitud de medios de comunicación, desde Runner’s World al New York Times. Ahora puedes ver el documental Karl Meltzer: Made To Be Broken en Red Bull TV. Allí verás que el equipo sufrió casi tanto como Karl. Así que hemos pensado que estaría bien rendir un pequeño homenaje a los héroes desconocidos que ayudaron a Karl a la hora de conseguir este récord. Aquí él mismo habla de ellos.

Preparación

Eric Belz le muestra a Karl Meltzer y a su padre el mapa con el sendero en Georgia. Karl intentó batir el récord corriendo del Appalachian Trail el 17
Karl Meltzer observa el mapa © Carl Rosen/Red Bull Content Pool

Esta vez quise estudiar mucho más todos los detalles para ayudar a que mi equipo fuese súper eficiente. Así no iban a tener problemas a la hora de encontrarme. Hice dos veces el sendero en auto y estudié las carreteras en las que el equipo se podría perder. Tenía el itinerario de Pharr Davis de 2011, que supuso un gran apoyo. El equipo te tiene que ayudar a mantener el ritmo.

Puntos de control

Karl Meltzer descansa durante el intento de récord corriendo por el Appalachian Trail el 15 de agosto de 2016.
Karl Meltzer descansa durante el intento de récord © Interpret Studios/Red Bull Content Pool

La noche anterior ya sabíamos los km a recorrer y revisábamos las paradas. Cada día corría tres horas hasta que volvía a ver al equipo. Cuando llegaba al puesto de control tenía todo preparado en una pequeña mesa. Estuve los 46 días comiendo mantequilla de cacahuete y sándwiches.

Eric Belz, jefe del equipo

Karl Meltzer come mientras camina, durante su intento de batir el récord corriendo por el Appalachian Trail el 13 de agosto de 2016.
Karl Meltzer come mientras camina © Interpret Studios/Red Bull Content Pool

Eric le dio mucha vida al equipo y hacía que todos nos riésemos. Hizo un millón de cosas. Controlaba los mapas y era capaz de llevar de un sitio a otro sin problemas. Veía cuántos km tenía yo por delante cada día. Se encargaba de lavar la ropa y comprar la comida. Cada parada era como en la Fórmula 1, en dos minutos ya estaba fuera otra vez. Cada noche tenía que cocinar para mí. Era el cocinero, navegante... la cara risueña y el que nos divertía. También controlaba el teléfono y a la gente que quería hablar conmigo porque yo no quería hablar con nadie. Cuando no corría lo único que quería hacer era dormir. Lo que es importante cuando quieres batir un récord.

Karl Meltzer padre, ayudante

Karl Meltzer, con su familia y equipo, después de batir el récord corriendo por el Appalachian Trail el 18 de septiembre de 2016.
Karl Meltzer con su mujer y equipo © Carl Rosen/Red Bull Content Pool

Mi padre era el segundo en el mando. Se encargaba del equipamiento. Cada día tenía la silla, el agua caliente para mis pies, el jabón, la toalla, el hielo para las espinillas, la bebida energética... Tenía todo controlado. Creo que Eric contó 232 paradas con el equipo. Así que tuvieron que sacar y meter el equipamiento en la camioneta 232 veces. Mi padre además sabe cómo tratarme cuando digo algo que no es muy agradable, lo que ocurrió con bastante frecuencia.

Cheryl Meltzer, esposa amorosa

Karl Meltzer besa a su mujer después de batir el récord corriendo por el Appalachian Trail el 18 de septiembre de 2016.
Karl Meltzer besa a su mujer © Carl Rosen/Red Bull Content Pool

Fue una gran ayuda, pero iba o volvía porque tiene un trabajo “normal”. Cuando aparecía Eric se tenía que ir de la camioneta y dormir en el otro vehículo. Trajo un montón de cosas y controló bastante lo que había dentro de la camioneta. Era fantástica a la hora de darme apoyo moral pero también le dimos trabajo como lavar la ropa. Corría conmigo a primera hora de la mañana lo que era fantástico pues suponía una luz extra en el sendero, lo que ayuda mucho cuando navegas por la oscuridad.

Scott Jurek, antiguo recordman

Karl Meltzer recibe un abrazo de Scott Jurek, quien tenía hasta entonces el récord.
Meltzer corrió al final con Scott Jurek © Carl Rosen/Red Bull Content Pool

No tenía planeado que me ayudase. Cuando se ofreció para echarme una mano los dos nos dimos cuenta que esta historia iba a ser muy bonita. Le dije que me encantaría que me ayudase durante la última semana, así me serviría de inspiración. Me ayudaba cuando mi equipo no estaba ahí, corría conmigo y siempre estaba dispuesto a lo que hiciese falta. Además corrió conmigo las últimas 30 millas (48 km), la mayoría de las cuales fueron de noche. Fue algo fantástico.

Mike Mason, refuezo

Estuvo durante nueve días cuando mi padre tuvo que ausentarse. Se ocupaba de mis pies al final de cada día. Es un viejo amigo, un gran amigo. A ninguno de los dos nos gusta hablar mucho cuando corremos. Me gusta tener a un amigo así a mi lado.

David Horton, antiguo recordman

Realmente no formaba parte de mi equipo pero me ayudó a correr a través del estado de Virginia. David sabe lo que significa estar ahí afuera sufriendo. Así que sus palabras me sirvieron de inspiración. Me dijo una cosa en 2008 que siempre la llevé conmigo hasta alcanzar este récord. Me dijo: “las cosas siempre pueden mejorar, tienes que mantener tu mente en el objetivo. No siempre las cosas van a peor”. Cada vez que flaqueaba pensaba en ello.

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