De la pared del callejón a la de la galería, pasando por Düsseldorf y el Bronx, los primeros en graduarse son unos gemelos de San Sebastián. Bienvenidos al mundo complejamente conectado de How y Nosm.
How y Nosm, artistas del grafiti y gemelos que crecieron en Alemania, ahora rentan un estudio en South Bronx, una zona austera cerca de la intersección de Grand Concourse y la autopista Major Deegan, donde abundan los talleres de autos, las bodegas y los terrenos baldíos llenos de maleza y otros objetos que es mejor no mencionar. Pero en esta tarde fría de primavera, bajo los rayos del sol, el estudio parece estar encima del caos.
Los hermanos acaban de regresar de Arizona, donde pasaron cinco días en el desierto de Tucson pintando un bombardero de la Segunda Guerra Mundial para el proyecto Boneyard, una exposición donde también participaron los artistas Retna y Nunca. “Arena sucia y caliente. Desolado. En esa zona solo hay aviones descompuestos”, dice Nosm. “No está mal, pero no me gustaría pasar más de una semana ahí. Tenemos mucho para hacer. Pero es un gran proyecto”.
El par no es idéntico, aunque ambos son altos y delgados, y se rasuran la cabeza a la Bruce Willis, Nosm tiene facciones más afiladas y su discurso es un poco deliberado; su hermano es el despreocupado.
Al preguntarles cómo escogen sus proyectos, la cara de How se ilumina. “Donde nos paguen más”, dice con una sonrisa. “No, no, no”, interrumpe Nosm. “En ese ni siquiera nos pagaron”, refiriéndose a Arizona. “Pero preferimos proyectos grandes que tengan algo nuevo y desafiante, o algo extragrande donde tengamos más exposición, que no haya hecho nadie”, añade How. “Que sepas que va a originar un proyecto mayor”.
Parece que ese sistema les ha funcionado bien. En octubre abrieron su primer show como solistas, How & Nosm: The Brazil Diaries, en la galería Known de Los Ángeles, hogar de los importantes artistas de grafiti: Revok, Saber y Sever, y otro en Miami Beach, durante la semana del Art Basel, una feria anual de arte que atrae a coleccionistas de todo el mundo.
How y Nosm hicieron 30 pinturas para las dos exposiciones entre las que destaca “un monstruo enorme de 8 metros” que se envió a Miami, explica con orgullo Nosm. “Siempre hemos hecho lienzos, pero ahora la demanda es mucho mayor. Nos gusta. Vamos a probar algo diferente y es el camino que estamos tomando en este momento, el mundo del arte”.
De sudadera oscura y pantalón de mezclilla manchados de pintura, los gemelos trabajan en paredes adyacentes con un montón de frascos de pintura, tinta y latas de aerosol a sus pies. De hecho, el estudio es la antesala de una gran bodega que ocupan las leyendas del grafiti Daze y Crash, a quienes los gemelos llaman los “creadores”. También son amigos, compañeros y admiradores mutuos.
Encuentra la historia entera en la edición febrero de Red Bulletin.

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