Ritmo... Ritmo de la noche...

Detalles del que quizá sea el trazado más complicado del Mundial.
El desafío de Singapur: laberinto nocturno. En la foto, Carlos Sainz, en 2015.
El desafío de Singapur: laberinto nocturno © Getty Images/Red Bull Content Pool
Por Abel Cruz

Es bien sabido, pero por si acaso, y antes de la época actual, Singapur ya albergó una prueba llamada Orient Year Grand Prix, celebrada en 1961 en otro trazado urbano, el del distrito de Thompson Road. En 1962 la carrera se llamó Gran Premio de Malasia, y en 1965 -cuando la urbe obtuvo su independencia de estos últimos- ya se llamó Gran Premio de Singapur, hasta su desaparición en 1973, por diversos motivos, entre los que hubo un par de accidentes mortales.

La pista actual discurre en sentido antihorario. Ello, unido al calor y la humedad que hay en esta zona del globo, aún corriendo de noche, hace que la resistencia física sea primordial porque, además, el trazado tiene 23 curvas, lo que no da respiro al piloto. En cuanto a la parte técnica, Marina Bay es un trazado en el que se necesita buena tracción, tanto al acelerar como al frenar. La suspensión debe tener un buen equilibrio entre firmeza y absorción, sobre todo porque, para arañar décimas, los pilotos están prácticamente obligados a pasar por encima de los pianos. Además, el asfalto está muy bacheado, razón de más para reglar con más finura la suspensión. Marina Bay es un poco como Mónaco en el aspecto de que no perdona errores de conducción. Si te equivocas, acabarás contra el muro.

Datos del trazado de Singaur de F1 (en inglés), cortesía de Renault Sport

En la pista hay unas 10 curvas que se pasan en segunda o tercera, por lo que la MGU-K (lo que antes se llamaba KERS) tiene bastantes oportunidades de recargarse mientras se frena. Para ahorrar combustible, el uso del MGU-K ayuda a que el coche tenga un mayor par, acelere sin usar tanto el motor, digamos, tradicional (el llamado ICE), por lo que se baja notablemente el consumo.

Pirelli lleva los neumáticos blandos (banda amarilla), súper blandos (banda roja) y ultra blandos (banda morada). Como Singapur tiene un asfalto muy resbaladizo, el tener ruedas más blandas ayuda a que se calienten antes y puedan ser efectivas más rápidamente. En 2013 las ruedas escogidas fueron la media y la súper blanda, y como hubo tanta diferencia de rendimiento entre ellas, varios equipos se quejaron y por ello en 2014, 2015 y este año se ha tirado hacia el lado blando de la gama italiana. La estrategia volverá a ser fundamental, sobre todo porque cada año ha salido el coche de seguridad, por lo que los equipos tendrán varios planes alternativos por si hay incidentes en carrera.

Datos sobre los neumáticos en el GP de Singapur, cortesía de Pirelli F1

En cuanto al sistema de frenos, Brembo considera al trazado como bastante exigente, ya que durante un cuarto de la vuelta los coches están frenando. De las 13 zonas de frenado, ninguna es especialmente dura, pero los continuos cambios de dirección no ayudan a la refrigeración. Por ello, las partes que hay en fricción (pastillas y discos) deben estar vigiladas constantemente para evitar incendios como el que tuvo Kimi Räikkönen en la FP1 de 2014.

Datos sobre los frenos en el GP de Singapur, cortesía de Brembo

Al principio pareció un experimento, pero el éxito comercial como deportivo que hubo en las primeras ediciones ha cimentado un gran futuro para esta carrera, la primera nocturna de la historia del Mundial.

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