Hermanos de sangre y música

Hablamos sobre Beyoncé y Solange y otros casos de talento fraternal compartido
Solange
Solange
Por David Saavedra

Han sido muchísimas las parejas o grupos de hermanos que han tenido gran impacto a lo largo de toda la historia de la música popular, ya fuese de modo real o imaginario (recordemos casos “inventados” como los de Ramones o The White Stripes), pero ninguno es comparable al de Beyoncé y Solange Knowles. Bueno, sí existe uno previo: el de Michael y Janet Jackson, los únicos que atesoraban un récord (el de llegar por separado al número 1 en EE UU un mismo año) que en 2016 fue igualado por Bey y Sol.

La portada de este mes de la prestigiosa revista Interview la ocupa Solange, entrevistada en su interior por Beyoncé. Esto confirma dos cosas: lo bien que ellas se llevan pese a su duelo en la cumbre, y el indiscutible ‘knowlescentrismo’ en la cultura pop de más rabiosa actualidad, tanto a nivel de crítica e influencia como de ventas. Es en este último aspecto donde se produce la fractura más evidente entre ambas. Beyoncé, superestrella global, ha hecho de su sexto álbum, 'Lemonade', el segundo más vendido en el mundo en 2016, con 2.653.000 copias despachadas, y solo superada por Adele. Ha llegado al número 1 en 15 países, entre ellos EE UU y Reino Unido (en España, por cierto se quedó en el 2). Por su parte, Solange, con su tercer largo, 'A Seat At The Table', sólo alcanzó el 1 en su país de origen, con una cifra de ventas que apenas llegó a las cien mil copias. 

Pero la cosa ha estado más pareja a nivel de reconocimiento crítico. Según el agregador Metacritic con las listas de lo mejor del año en diferentes publicaciones anglosajonas, 'Lemonade' fue el segundo más valorado, y 'A Seat At The Table', el sexto. Según Albumoftheyear.org, el de Beyoncé fue el tercero y el de Solange, el cuarto. Pero mucho más significativo que esto es la lista de la web más influyente, Pitchfork Media: ahí el mejor disco del año es el de Solange, con Beyoncé en el 3. La hermana pequeña también se llevó el top 1 en la revista Spin, relegando a la mayor al sexto puesto.

Hay paradojas que van más allá. Las malas lenguas pueden decir que Beyoncé, de 35 años, es la guapa y la mediática; y que Solange, de 30, la que posee mayor talento. Pero, de hecho, y tras haberse fogueado componiendo ocasionalmente para Destiny’s Child, fue la más joven la que debutó primero en solitario (su álbum 'Solo Star', de 2002, se adelantó en un año a 'Dangerously In Love'). Su carrera ha sido más exigua, pero la evolución de Solange a lo largo de tres álbumes ha sido más pasmosa. Aunque tal vez lo importante de estas dos obras magnas de las Knowles sea el modo en que ambas, comandando a elencos de colaboradores de lujo, plasman visiones similares sobre ser una mujer negra aquí y ahora, pero también en relación con toda la tradición previa de construcción del feminismo y la identidad afroamericana en la música y la cultura de los siglos XX y XXI. Ahí está la mayor relevancia de ambas. Solange, por cierto, actuará en directo en España el próximo mes de junio, en el Primavera Sound (Beyoncé ya visitó Barcelona el pasado otoño). 

Caín y Abel en Manchester

Desde un prisma contrario, quienes mejor han explotado la montaña rusa de la fraternidad en el pop más reciente han sido, sin duda, Noel y Liam Gallagher. El documental “Oasis: Supersonic”, estrenado a finales del pasado año, lo plasma magníficamente, partiendo del mito bíblico de Caín y Abel (¿se supone que Caín sería Liam?) y dejando claro que la constante tensión entre ambos fue la clave de su éxito y de su disolución, y también la razón de que es probable que nunca vuelvan a tocar juntos. Desde que se fueron por separado en 2009, sus piques aún son carne de titulares de vez en cuando (el último, las críticas de Liam a Noel por prestarse a ser telonero de U2 en su gira europea de aniversario de 'The Joshua Tree'), aunque la música de ambos se ha vuelto considerablemente menos interesante. Este 2017, ambos volverán a ser actualidad. Noel por lo ya mencionado (el 18 de julio actuará en Barcelona), y Liam porque, tras el fiasco de su grupo Beady Eye, va a debutar en solitario de modo inminente.

Caín y Abel en Glasgow (resucitados)

Precedente de los Gallagher en el mundo indie fueron William y Jim Reid, hermanos terribles al frente de The Jesus & Mary Chain. Como en el caso de Oasis, la conjunción de fuerzas a partir de la tensión entre ambos fue el chispazo permanente que hizo grande al grupo, con un equilibrio de labores más repartido (ambos componían y cantaban). Tras separarse en 1999 por motivos muy similares a Oasis (“al final de cada gira queríamos matarnos el uno al otro”, dijo Jim), ninguno de ellos fue capaz de hacer nada ni medio decente por su cuenta. Una anécdota: en su doble aparición en el FIB de 1996 invitaron al escenario a su hermana Linda, quien también tiene un grupo: Sister Vanilla, y ambos han compuesto algunos temas para ella. En 2005, The Jesus & Mary Chain volvieron a los escenarios, y el 25 de marzo verá la luz 'Damage And Joy', su primer álbum con canciones nuevas desde 1998. El 29 y 30 de abril lo presentarán en Barcelona y Madrid y más adelante, en septiembre, en el Kutxa Kultur Festibala de San Sebastián. 

Hermanos carnales en la piel de toro

En España, el ejemplo cainita más famoso es, sin duda, el de Nacho y José María Cano, de Mecano. Su caso es muy similar a los dos últimos que hemos narrado aunque, aquí, era Ana Torroja quien, a la voz, actuaba como colchón del permanente enfrentamiento entre ambos. Disueltos desde 1992 (publicarían un álbum-estrambote en el 98, pero mejor no contarlo), que vuelvan parece aún más improbable que el caso de Oasis, incluso a pesar de la demanda popular y de lo mal que también les ha ido en solitario. Esa situación puede ser más grave si se tiene en cuenta que, cuando actuaron juntos por última vez en el 92 no solo se encontraban en la cima de su trayectoria, sino que era el grupo español más exitoso de todos los tiempos.

Como ejemplo paralelo al de las hermanas Knowles –y salvando las evidentes diferencias-, podríamos citar el de Shotta y Tote King. Los dos raperos sevillanos, de apellidos González Rodríguez, están desarrollando exitosas carreras cada uno por su cuenta. Tienen cinco álbumes cada uno, con algo más de impacto en el caso de Tote. Eso no ha impedido que también hayan publicado un par de discos conjuntos: Tu madre es una foca' (2002) y 'Héroe' (2012).

Para cerrar el círculo, nos vamos con otro caso de hermanos que trabajan juntos y bien avenidos. Roberto y Enrique Cubero son dos alcarreños afincados en Barcelona que, bajo el nombre de Los Hermanos Cubero, fusionan el folclore castellano con sonidos como el bluegrass y han salido tan bien parados como alabados por el público más moderno. Su último álbum, 'Arte y orgullo', fue uno de los más valorados del pasado año, y también sus directos. Para el próximo Primavera Sound preparan un show especial junto al vasco Kepa Junquera

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