Rastros de betún

De Kanye, Miguel o Drake. Trazamos la línea de puntos entre las estrellas del nuevo pop negro.
Miguel
Miguel
Por David Saavedra

Si nos atenemos tanto a las valoraciones de la crítica como a las preferencias mayoritarias del público más transversal, parece claro que el mejor pop del momento es de raza negra: una mutación de estilos afroamericanos como el neo soul, r’n’b digital, hip hop, funk, jazz y trap. Incluso, festivales antaño cerrados a estos estilos, apuestan hoy día por cabezas de cartel como The Weeknd (caso del último FIB), Solange, Miguel y Frank Ocean (Primavera Sound), por no hablar de Kendrick Lamar, a quien se le ha podido ver en ediciones recientes de Primavera, FIB y Cruïlla. Otros, como Beyoncé, Kanye West, Drake o Rihanna, manejan cachés tan disparados que, o vienen a España como parte de grandes giras o ni siquiera se acercan. Ellos son la estratosfera actual del pop que, al tiempo, es masivo y de calidad. ¿Los equivalentes actuales a lo que fueron Michael Jackson y Prince en los 80?

No es descabellado pensarlo. Esta misma semana, en una entrevista en Radio 3, escuchaba a José James reivindicando el enorme influjo de Quincy Jones. El legendario productor de discos como 'Off The Wall' y 'Thriller', partió del jazz, soul y funk clásicos, abrazó el hip hop en su origen y vislumbró, sobre todo en sus trabajos con Jacko, las formas de un nuevo pop. El mismo James, que venía de grabar un disco de versiones de Billie Holiday en el sello Blue Note, se ha adherido a esta música popular de nueva generación en su nuevo álbum, 'Love In A Time Of Madness', que presentará el 14 de julio en Madrid, en el ciclo Noches del Botánico

No se puede dudar, tampoco, de la trascendencia de Prince a la hora de trazar una confluencia maximalista de estilos en cuya megalomanía y ambición se ha inspirado, sin duda, Kanye West. Figura fundamental en el tema del que estamos hablando, el de Atlanta comenzó en la escena hip hop hasta que, con 'My Dark Twisted Fantasy' (2010), buscó crear una gran obra en Cinemascope (o Cinerama) que lo englobara todo. Por aquí seguimos echándole de menos (nos visitó una sola y recordada vez, en la sala barcelonesa Razzmatazz en 2006), aunque sus últimos conciertos hayan sido bastante erráticos, según indican las crónicas.

Del hip hop también procede Frank Ocean, que será una de las estrellas del Primavera Sound el 2 de junio. El chico, de verdadero nombre Christopher Edwin Breaux, emergió del colectivo Odd Future (al igual que Tyler, The Creator) para convertirse en una de las grandes estrellas contemporáneas gracias a sus dos álbumes 'Channel Orange' (2012) y 'Blonde' (2016), en su doble versión junto al álbum visual 'Endless', y que alcanzó el número 1 en EE UU y Reino Unido al tiempo que fue elegido mejor disco del año pasado en las revistas Time y The Skinny (y segundo mejor en The Guardian, Pitchfork, Stereogum y Spin).  

En realidad, Ocean había grabado previamente una aclamada mixtape, 'Nostalgia, Ultra' (2011); que es el mismo formato en que se inició The Weeknd. Bueno, en honor a la verdad, el canadiense, de verdadero nombre Abel Makkonen Tesfaye, se dio a conocer colgando varios temas en Youtube hasta que publicó su rutilante trilogía de mixtapes 'House Of Balloons', 'Thursday' y 'Echoes Of Silence' entre 2011 y 2012. De ahí a arrasar con sus tres álbumes, 'Kiss Land' (2013), 'Beauty Behind The Madness' (2015) y 'Starboy' (2016), todos ellos multiventas en EE UU y rebosantes de colaboraciones de ultralujo. Hay una alta expectación de cara a su presencia en el FIB, del que será cabeza de cartel el 13 de julio.

Nunca antes el pop negro canadiense había tenido tanto éxito como ahora, ya que The Weeknd convive en lo alto del estrellato global con Drake. Otro chico que, también, comenzó fogueándose con mixtapes para convertirse en número 1 instantáneo con su álbum de debut, 'Thank Me Later', en 2010, y ya no se ha vuelto a bajar de ese escalafón. 'More Life', su largo de este año, ha sido su séptimo número 1 consecutivo en las listas del Billboard. Algo que diferencia a Drake de otros artistas aquí citados estriba –además de sus tórridos hits a dúo con Rihanna-, en lo absolutamente prolífico que es en lanzamientos. Tampoco ha dejado de alternar sus álbumes ‘mayores’ con mixtapes en las que se ha abierto a géneros como el trap. Y, al tiempo, ha influido decisivamente hasta a artistas españoles como C. Tangana.

Colaborador de Drake y hombre que sigue sus pasos y los de The Weeknd es Future. Nayvadius DeMun Wilburn se centra más en el hip hop y el trap y también se ha adherido a la historia de alternar mixtapes con álbumes oficiales de gran presupuesto. Se trata de otro artista muy prolífico: suma ya 11 trabajos en solo 5 años. Cinco de sus siete largos han llegado al top 1 en Billboard, incluyendo los dos que ha publicado en 2017 con solo una semana de separación: 'Future' y 'Hndrxx' (este último, con colaboraciones de Rihanna y The Weeknd). Sin duda, él es otra de las grandes figuras que están definiendo el momento actual, modelo de creatividad y éxito comercial.

Por todas las veces que ha salido su nombre, no podemos quedarnos sin hablar de Rihanna. Aunque la idea era centrarnos en músicos que han eclosionado en los 2010, la de Barbados, aún siendo mucho más veterana, ha sabido reciclarse de maravilla y crecer al tiempo que se codeaba con toda esta troupe. 'Anti', su álbum de 2016, ha sido el que mejores críticas ha cosechado en su carrera –además del más arriesgado-, y la artista sigue eludiendo la tentación fácil de publicar un grandes éxitos que podría haber sido su gran legado para la historia del pop.

Lo mismo, incluso más bestia, se puede decir de Beyoncé. Disueltas Destiny’s Child, empezó atesorando singles de éxito hasta construir álbumes cada vez más épicos y ambiciosos. Poco más a lo ya dicho aquí sobre ella y su hermana Solange (en el Primavera el 1 de junio) podemos añadir, salvo reincidir en la idea de 'Lemonade' (2016) como recorrido sobre toda la historia cultural de la mujer negra. En plena revitalización de la lucha por los derechos civiles ante la amenaza de Donald Trump, Beyoncé Knowles toma el testigo y, al tiempo, alienta la reivindicación de precursoras como Bessie Smith, Billie Holiday o Nina Simone. 

Beyoncé, sin embargo, puede estar más cerca de aquella idea quimérica que es la de entregar El Gran Álbum Negro Norteamericano, y que ya no parece tan utópica. La empresa de diseñar una epopeya histórica de reivindicación racial con fondo sonoro que aúne todos los estilos que los afroamericanos han aportado a la música popular ha contado con celebrados ejemplos en los últimos años. Siguiendo –y actualizando- la estela de 'What’s Goin’ On' (Marvin Gaye), 'Sign O’ The Times' (Prince) o 'It Takes A Nation Of Millions To Hold Us Back' (Public Enemy), lo han hecho el saxofonista de jazz Kamasi Washington con 'The Epic', el cuasi prófugo D’ Angelo con 'Black Messiah' –publicado por sorpresa tras 14 años de silencio- y Kendrick Lamar con 'To Pimp A Butterfly', todos ellos de 2015 (bueno, el de D’ Angelo, en realidad, data de diciembre del 14). Lamar es, sin duda, otra de las indiscutibles figuras del momento, como confirma el rutilante 'Damn', publicado en abril y que supone su tercer número 1 consecutivo en EE UU, también oportuno a la hora de añadir el trap a su aleación de estilos y, al tiempo, meter colaboraciones de Rihanna y… ¡U2!. Es, de momento, el trabajo que cuenta con más cartas para terminar 2017 como disco del año en la mayor parte de las listas.

No podemos olvidarnos de una estrella cada vez más pujante como Chance The Rapper, quien de momento solo ha publicado un puñado de mixtapes aunque de lujo, hasta el punto de trascender lo presumiblemente menor del formato: la última de ella, 'Coloring Book', obtuvo el premio Grammy al mejor álbum de rap pese a estar solo disponible en streaming –algo que nunca antes había sucedido-, y entre sus colaboradores figuran Kanye West y Justin Bieber.

Miguel Jontel Pimentel, más conocido como Miguel, ha brillado en la visión de un nuevo mainstream que no tire por la borda al anterior. Su historia es bastante diferente a las que por aquí hemos contado: su primer álbum, 'All I Want Is You' (2010), fue ignorado por su discográfica pero consiguió ganar la apreciación de la crítica poco a poco. Su visión del r’n’b + pop + funk + neo soul le ha llevado a ser reclamado para colaborar por gente tan dispar como Janelle Monáe, Usher, Lenny Kravitz, Santana y Mariah Carey, además de ir dando forma a una carrera propia de creciente éxito. Su tercer y último largo hasta el momento, 'Wildheart' (2015), se abre al rock, la psicodelia, electrónica y new wave y con él ha llegado al top 2 en EE UU. Será una de las atracciones del Primavera Sound, donde actuará el 1 de junio en horario diurno (19.40h). 

Finalizamos con un prometedor debut, el de Sampha, a quien también se podrá ver en el Primavera barcelonés, el 2 de junio. Procedente de Londres, Sampha Sisay comenzó siendo uno de los más reputados compositores y productores de la escena neo-soul: colaboró con Kanye West, Solange, Drake, FKA Twigs y Jessie Ware, entre otros, y, tras sendos EP’s en 2010 y 2013, debutó en formato largo este año con el confesional 'Process', también uno de los trabajos mejor valorados de la temporada. 

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