Presentador de competiciones de snowboard y bigotudo a tiempo parcial, Henry Jackson revela lo que piensa del mundo del snowboard, tanto de otros profesionales como de su propio espectáculo.

Ahí vamos, otro blog desde la carretera, siento haber estado ausente durante las vacaciones, pero suponía que no os apetecería escuchar cómo me he atiborrado de comida, o cómo casi me ahogo mientras intentaba hacer surf en el norte de Escocia.

Ahora mismo estamos en Davos para el O’Neill Evolution, un evento 6Star del World Tour, bueno, en realidad 6Star en big air y 5Star en pipe. La pista está increíble, hay algo de nieve fresca y hasta David Doom está aquí (¡incluso ha hecho que se vaya la luz en el hotel a los cinco minutos de llegar! Genial). ¡Así que parece que estamos todos, menos los riders!

Como sabréis, se está celebrando un evento FIS de clasificación para las Olimpiadas en Stoneham, Quebec. Y seguro que sabéis que los Juegos Olímpicos cada vez están más cerca, y parece que todos los coaches y los equipos nacionales están intentando por todos los medios que sus riders se clasifiquen lo antes posible. Eso ha hecho que la situación aquí sea interesante, en un evento 6Star con más de 125 000 dólares en juego.

La lista de riders con los que contaremos (en la categoría masculina) no es moco de pavo, tenemos a Seb Toots, Maxence Parrott y Torgier Bergrem, entre otros, pero en la competición femenina solo hay siete participantes. Como decía, ha surgido una situación interesante en la que nombres relativamente desconocidos en el snowboard femenino podrían salir de aquí con una gran cantidad de dinero y de puntos del World Tour. La misma oportunidad, o puede que no la misma, pero PARECIDA, se presenta para los chicos, la posibilidad de colocarse entre los 10 primeros seguramente por primera vez.

Ahora sé que los chicos del TTR han sido MUY descuidados a la hora de calificar el torneo de big air como 6Star, comparado con la calificación 5Star del Grand Prix de la semana pasada en Copper. La participación en Copper fue masiva, acudieron ciento y la madre para luchar por los puntos TTR y FIS en juego. Muchos coaches se quejaban de que en el O’Neill habría pocos riders, con falta de talento y cantidad, y por lo tanto se debería degradar, mientras que el evento en Copper debería ascender. Todos estos coaches sabían muy bien que iban a enviar a sus riders al evento en Stoneham, y que por lo tanto no iban a competir en el Evolution.

Estos desacuerdos en cuanto a los grandes eventos en la carrera por las Olimpiadas han plagado el TTR durante años, pero esto es un tema que trataremos en otra ocasión.

Creo que la fiebre que rodea estos primeros eventos FIS es interesante. Entiendo que es importante intentar que tu rider se clasifique, si lo que quieren de verdad es ir a las Olimpiadas, pero creo que han perdido una oportunidad tanto los riders que podrían haber venido y haber hecho el agosto en lugar de luchar a brazo partido por unos puntos FIS, como los sponsors o los propios riders que han decidido venir aquí.

En cuanto al sistema de calificación del Evolution, no creo que degradarlo fuera justo para los riders que participan. No es culpa suya que nadie más haya querido venir. La final de la Copa del Rey no se cancela si faltan ocho jugadores de un equipo, simplemente tendrían una alineación peor. Imaginaos que ese equipo gana, y les dicen que no van a recibir el premio, porque faltan los “mejores” jugadores. Eso no sería posible.

Trasladándolo al snowboard, no degradamos un evento de pipe porque no aparece el tomate volador, ¿verdad?

Oficialmente, hay muchos criterios que un evento debe cumplir para tener cierta calificación, y desafortunadamente el Grand Prix no llega al nivel de 6Star por el premio en metálico y por su cobertura en directo, según la normativa del World Tour, mientras que el O’Neill cumple con la parte económica y ofrecerá una cobertura por TV y web del evento (aunque limitada a ciertos países, ¡pero de nuevo, ese es un tema del que hablaremos en otra ocasión!)

Ya veremos cuál es el resultado, pero sé que la competición va a ser demencial, y espero que también lo sea en Quebec. ¡Quién sabe, puede que veamos a algunas de las futuras estrellas disfrutar de un poco de gloria antes de tiempo! ¡Estoy impaciente!