Presentador de competiciones de snowboard y bigotudo a tiempo parcial, Henry Jackson revela lo que piensa del mundo del snowboard, tanto de otros profesionales como de su propio espectáculo.

Así que aquí estamos, empieza la temporada, o más bien continúa. Entrenadores, coaches y demás se dirigen a Nueva Zelanda para comenzar la temporada de invierno. Una tensión añadida recae sobre nuestro pequeño condado este año, ya que el omnipresente murmullo de los cinco aros de poder corporativo ya es algo más que un zumbido lejano. El propio TTR del snowboard desaparece en el calor del verano solo para resurgir de las llamas convertido en World Snowboard Tour, y mientras, los intrépidos riders se preguntan y se preocupan por el jodido FIS o por ser jodidos por el FIS. El calendario de la temporada se dividirá entre nuestro querido World Snowboard Tour y la oportunidad de hacerse con una medalla de oro. Mientras las millas de vuelo se acumulan y los “triples” vuelan por encima de los que bailamos al son del snowboard actual, los héroes del momento deben estar preguntándose cuánto más podrán aguantar.

Perdón, ya basta de charla, llevo un tiempo en Nueva Zelanda y posiblemente me haya convertido en un hobbit. ¿Así que qué pasó en la tierra de la gran nube blanca? Bueno, Burton decidió que para el evento kiwi de este año tiraría la seriedad convencional por la ventana e incluiría un elemento por equipos al evento, para añadir algo de necesaria frivolidad al arranque de una temporada descomunal. ¿Traducción? Cogieron a los 12 mejores riders, como Kelly Clark y Seb Toots, y les dijeron que eligieran cada uno a un equipo de cinco deportistas. Estos equipos se enfrentaron en varios retos, como conducir un Mini Country Man por la nieve o navegar en lancha. Los puntos que se ganaban en estas actividades alternativas decidirían qué equipo era el mejor, y los ganadores se hacían con un premio de 10 de los grandes. La idea era añadir un elemento de diversión y camaradería antes de que todo el mundo se pusiera las orejeras y se centrara en ganar el World Snowboard Tour y/o clasificarse para las Olimpiadas. Aparte de eso, hubo, por supuesto, un recorrido de slopestyle y de pipe con los nombres habituales (sí, habituales, aunque con ningún tomate volador a la vista, pero muchos mini scooters). En estos primeros encuentros del año, es interesante ver quién participa y quién no, y quiénes se lo toman con tranquilidad y empiezan el año poco a poco, y quiénes llegan al rojo vivo. Algunos no acudieron al evento de este año, como Ipod, Louie Vito y Seppe Smits. Seppe acaba de salir de una operación de rodilla, y los otros están concentrados en el próximo evento de clasificación de la Copa del Mundo. Aunque por cada uno que no apareció, había al menos cinco deseando salir. El nivel (me estoy cansando de decir y escribir esto) era increíble. Vimos todos los doubles y 10s a los que estamos acostumbrados, pero también pudimos presenciar 14s, lo más parecido a aterrizar un triple en una competición de slopestyle que he visto, y un enfrentamiento cara a cara entre Toots y Bang por la primera posición. En un día normal, podría haber terminado de cualquier forma y podrías debatir eternamente quién se merecería qué posición, pero al final Bang se hizo con la victoria por un pelo. Un verdadero espectáculo; creo que este chico es uno de los riders con más estilo de todos los tiempos.

Las chicas tampoco se quedaron atrás; los 7s son ya estándar en uno o dos kickers de la línea. Al final la experiencia se impuso, y Enni Rukayrarvi fue la ganadora, aunque para mí lo más interesante fue ver que ninguna de las habituales terminó cerca del podio. Christy dio una lección no solo a las chicas, sino también a algunos chicos, con sus Backlips (Backlips de verdad, ningún Zeach), y Helene Olafesen con sus Switch Back 5s (perfectos, debo añadir) se ganaron las otras posiciones sobre el podio. Perdón si me he saltado el pipe, Kelly ganó (eso fue una sorpresa), aunque Querallt ofreció una de las tandas femeninas más técnicas que he visto nunca, con Back to Back 9s y un 10. Si sigue así, va a arrasar esta temporada. Y también pudimos ver mucha sangre fresca en el pipe; Ayamu Hirano se hizo con la primera posición, ¿creo que habrá sido el ganador más joven de un evento Burton? ¡Seguramente me equivoco!

De cualquier modo, el espectáculo fue demencial, el tiempo fue fantástico, para variar, y la única persona que no pudo disfrutar fue Danny Davis, que se rompió el fémur durante los entrenamientos. ¡Recupérate pronto, Danny, por favor, echamos de menos tu pelo!

Fuera de la pista, el equipo de Kelly Clark se hizo con la victoria, y os puedo resumir así las actividades:

No os metáis en ningún tipo de vehículo con las siguientes personas:
Roope Tonteri (todavía tengo mierda de oveja en la boca después de montar a la fuerza con él en un todoterreno)
Cheryl Maas
Hannah Teter
Ulrik Badertscher

Nunca intentéis adelantar a Scotty Lago si tiene algún tipo de arma, ese tío es capaz de hacer blanco con cualquier tipo de herramienta de caza. Da miedo.

Y no importa lo rápido que creas que puedes pilotar una lancha, las inventaron los kiwis, así que te ganarán seguro. Así lo demostró Stef Zeestraten.

Según dicen, después hubo una fiesta en algún sitio. Aunque tendrás que preguntarle a mi gemelo malvado Sebastian.

¡Gracias, Burton y Mini! ¡La temporada ya está en marcha!