¿Una tarde emocionante con Svindal/Hirscher?

Te explicamos por qué no vamos a tener el final espectacular que esperábamos en esquí alpino.
Svindal/Hirscher doble retrato © Samo Vidic & Markus Berger/Red Bull Content Pool
Por Marion Schmitz

Se escuchan los silbidos, nuestras bocas están resecas mientras vemos cómo el primer contrincante se prepara para la salida. A unos cientos de metros el otro adversario toma posición…

Así es como se suponía que íbamos a vivir el duelo Svindal/Hirscher durante las últimas semanas. Pero al final no ha resultado ser como esperábamos.

Cuando Aksel Lund Svindal por fin se adjudicó los títulos de campeón de la Copa del Mundo de Super G y Descenso, esquiando muy concentrado y con mucha confianza en sí mismo, parecía que la lucha por el título entre Aksel y Hirscher se iba a reanudar.

Ambos habían hecho todo lo posible, camino de las finales de la Copa del Mundo en Lenzenrheide, para que la lucha por el título tuviese la máxima emoción:

Svindal, todo un especialista en las pruebas de velocidad pura, era uno de los favoritos para llevarse varias medallas… pero se fue con las manos vacías. Por su parte Hirscher, un esquiador muy técnico y actual campeón del mundo con dos títulos mundiales consecutivos, tampoco pudo seguir con su racha de victorias y no consiguió ninguna medalla.

Svindal, que no realizó una buena actuación, aceptó el reto con deportividad: “en lugar de hacerme mala sangre, estoy contento por estar donde estoy, “ dijo. “Esto significa que he tenido un buen invierno, en caso contrario no estaría aquí.”

El miércoles pasado Svindal de nuevo adelantó a Hirscher en el ranking. Cada carrera a partir de ese momento iba a ser crucial, pero la meteorología hizo de las suyas y la niebla y la lluvia obligaron a cancelar las carreras.

Svindal no puntúo en las que se supone son “sus” disciplinas, puesto que el descenso fue cancelado el miércoles al igual que el Super G del jueves. Así que solo quedan dos carreras; un slalom que favorece a Hischer y un Super G que no tiene los suficientes puntos en juego como para que Svindal pueda ganar el título mundial en caso de que Hirscher realice una buena actuación.
 

Red Bull Under My Wing with Aksel Lund Svindal 2013 - Folgefonna
Red Bull Under My Wing con Aksel Lund Svindal © Daniel Tengs/Red Bull Content Pool

Svindal estaba un poco cabreado: “Para mí todo ha terminado teniendo en cuenta que dependo de los resultados de Hischer y no de los míos…” comentó Svindal. “Ahora solo Hischer puede perder el título”. Igualmente Hirscher no sabía en qué situación se encontraba: “Estoy flipando, estoy por delante de Aksel, ¿Aksel no ha puntuado? Esto es de locos,” comentó Hirscher, “esperaba estar 140 puntos por detrás de Aksel después de esta carrera.”

Pero no solo la naturaleza no ha contribuido para que disfrutemos de un duelo final digno de un espagueti western, sino que parece que ambos contrincantes han hecho caso omiso de aquellos medios que insisten en enfrentarles el uno al otro. Y es que ya sabemos que un conflicto público entre dos estrellas del deporte, con mucha testosterona de por medio, es un maná caído de los cielos para muchos medios de comunicación.

En lugar de eso Svindal ha sido humilde y ha reconocido su derrota, elogiando públicamente las actuaciones de Hirscher: “ (Hirscher) se merece la victoria este año al 100%,” reconoció Svindal, comparando los resultados de Hirscher en slalom con los de grandes estrellas como Ingemar Stenmark o Alberto Tomba.

Es raro ver semejante deportividad hoy en día, pero es admirable porque permite concentrarse en lo que realmente importa:

La precisión absoluta, el duro rendimiento y la constancia llevada a cabo a lo largo de años y años de dedicación plena durante los entrenamientos; todo ello es absolutamente indispensable para conseguir los preciados Globos de Cristal.

Se dice que en tiempos antiguos las guerras entre ciudades-estado llegaban a una tregua durante los JJ.OO., para así poder celebrar las actuaciones de los deportistas.

Si los mejores esquiadores asumen este ideal y compiten con profesionalidad, ya no habrá “buenos, feos y malos”, sino que todos serán “buenos” y el deporte del esquí alpino ganará muchos enteros.

Hirscher y Svindal competirán mañana sábado en el último slalom gigante de la temporada. ¡Vamos a animar a los dos!

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