Alaska para todos: cómo sobrevivir a -30ºC

Días calientes, noches heladas - aprende a sobrevivir en una tienda, en mitad de un glaciar, a -30ºC
Selfie en una tienda de campaña.
Noches muy frías © Markus Fischer
Por Markus Fischer

Mi gran viaje de la temporada incluía tener que pasar muchas noches en mitad de un glaciar perdido en las entrañas de Alaska. Ya había acampado en glaciares antes, durante una noche o dos, sin sufrir demasiado, ya sea física o mentalmente. Eso hacía que considerara "aguantable" la idea de tener que pasar 11 noches bajo el frío gélido de Alaska.

De camino a Anchorage empezaron los rumores de que las temperaturas iban a bajar por debajo de los 30ºC durante, como mínimo, un par de noches...

La mera idea nos preocupó tanto que decidimos ir de compras a la mayor tienda de outdoor de Anchorage. Más accesorios. Más prendas calientes. ¡A luchar contra el frío!

La energía es clave
Mantener alejados del cuerpo al frío y la humedad y alimentar el cuerpo con energía es algo crucial. Aguantar temperaturas extremas es nada más y nada menos que una gestión inteligente de su capital energético. Cometí algunos errores, aprendí de ellos y cada vez me sentía más confortable con el frío de cada día.

Ojo con el viento
El "enfriamiento eólico" supone que una temperatura "moderada" de -10ºC se siente como un gélido -20ºC con tan sólo una brisa ligera. La solución: montar la tienda en un hoyo. Cava en la nieve y levanta un muro con la nieve para eliminar casi por completo el efecto del enfriamiento eólico.

La tienda montada
Mi hogar durante 11 noches muy frías © Markus Fischer

Capas de ropa
El concepto es simple. Vístete respetando el sistema de capas para mantener el frío fuera, el calor del cuerpo dentro y sin cerrar el camino a la evacuación del sudor.

La combinación que mejor funciona es: lana junto al cuerpo (primera y segunda capas), plumífero en el exterior. No hay nada mejor que esas materias naturales.

Hombre colocandose una sudadera de lana
¡No hay como la lana para vestirse caliente! © Markus Fischer

Saco de dormir
Por supuesto, el saco de dormir tiene que ser de lo mejor, con una zona de confort à -30ºC y extrema a -50ºC.

Podrás mejorar esas cifras gracias a una funda Reactor (que añadirá unos 10ºC) y a una funda de vivac (que añadirá otros 5ºC).

Asegúrate que la funda de vivac sea respirante, sino te despertarás con una buena capa de hielo entre el saco de dormir y la funda de vivac.

 

Saco de dormir en una tienda
¡A mí, noche de Alaska! © Markus Fischer

Ligero como una pluma
La pluma es sin duda alguna la mejor materia para hacer frente al frío - ¡Pluma, pluma y pluma! Desde la cazadora hasta los pantalones, pasando por el saco de dormir y mis botines favoritos. ¡Los más ligeros que he tenido nunca y también los más calientes! Una funda resistente al agua te permite pasearte con ellos todo el día en el campo base y van de lujo dentro de la tienda y del saco de dormir, una vez que les has quitado la funda.

Botines de pluma para tener los pies calientes.
Accesorio favorito del viaje: ¡botines de pluma! © Markus Fischer

Embotellado
Okey, he aquí una muy divertida – la de las dos botellas.

Botella número uno – hervir agua antes de ir a dormir y colocar la botella cerrada (¡no se trata de un termo!) en el saco de dormir. Te calentará durante la noche y, por la mañana, tendrás una botella de agua que no esté helada.

Botella número dos - para un uso exactamente al revés. A nadie la apetece un carajo tener que salir del saco de dormir para orinar, en plena noche. Quédate dentro del saco y disfruta de un poquito de calor más. No olvides vaciar la botella número dos por la mañana o también se helara su contenido. Elige bien el tamaño de la apertura cuando compres la botella y recíclala cuando acabes de usarla.

Una solución sólo para hombres, lo sentimos señoritas...
Botella de agua caliente y botella de orina
¡NUNCA mezcles una con otra! © Markus Fischer

Calentadores
Si nada de lo anterior funciona, los calentadores son una gran opción, especialmente para las manos y los pies. Si llevas material electrónico llévalo dentro de una bolsa térmica (la misma que sirve para mantener la comida caliente) y mete dentro unos cuantos calentadores (los más grandes aguantan 24h) para que el material funcione correctamente.

Unas bolsas de calor para luchar contra el frío
¡Les encantará a cada uno de tus dedos! © Markus Fischer

Bebe caliente
Trata de beber tanto como puedas y tan caliente como puedas, especialmente por la mañana y antes de ir a dormir. Lleva limones, córtalos en octavos (antes de que se hielen) y echa un trozo en el té de la mañana. ¡No olvides que para obtener un litro de agua tienes que fundir seis litros de nieve!

Una bebida caliente de limón
Come limón y vive un montón © Markus Fischer

Come. ¡Y mucho!
Y para acabar, algo muy importante: come tanto como puedas. Tu cuerpo necesitará toda la energía que le puedas dar, especialmente cuando estés ripando o marchando todo el día. Come barritas energéticas y mezclas de frutos secos. ¡Nada de falsa modestia, ponte morado!

No te pierdas nuestra serie de artículos sobre Alaska, cada día durante dos semanas, aquí en tu canal de Snow. ¡Queremos que tu sueño se haga un día realidad!

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