Eventos auténticos – preparando el snow del futuro

Los grandes campeonatos se llevan toda la gloria, pero la creatividad se está en los eventos core.
Terje Haakonsen showing a handplant at The Arctic Challenge, an event he established in 1999.
Terje Haakonsen, handplant en el Arctic Challenge © Danny Burrows
Por Danny Burrows

Los campeonatos son al snowboard lo que los exámenes a los estudiantes.

Pero los campeonatos, al igual que los exámenes o los estudios, no son el punto fuerte de todos los snowboarders. Esto se observa especialmente en los campeonatos con formatos convencionales, donde las rondas ya planeadas toman más relevancia sobre la creatividad e individualidad. Después de todo el estilo y la creatividad son subjetivos, mientras que a la hora de rendir cuentas los jueces tienen que fijarse en la misma moneda de cambio de siempre, como la amplitud, la ejecución y los grados de rotación.

Seth Hill en acción en Woodward en Lake Tahoe (California)
Seth Hillen Woodward © Danny Burrows

Según Danny Larsen, un rider que ha forjado su reputación fuera de los circuitos de competición, “el punto fuerte de los campeonato es coger una buena idea y ampliarla hasta llevarla a las masas”. En otras palabras: coger la esencia más pura del snow, adaptarla al montaje de la localización del evento, añadir una iluminación potente, unos conciertos de grupos de música de primera categoría y vender la idea a las masas.

Pero para Danny esto no es bueno para el snow: “(el snow) será como el resto de deportes, y los tíos que más molan del snow se alejarán cada vez más del espíritu del mismo, y acabaremos siendo tan guays como el slalom, que en su día también era un deporte que molaba. Y quienes más van a sufrir la consecuencias serán la empresas de snowboard.”

Jake Pates realiza un tail press oen la parte superior del pipe durante el TAC en Oslo (Noruega)
Jake Pates, tailpress en la extensión del pipe © Danny Burrows

Sin embargo hay un puñado de eventos que recompensan los genes más puros del snow como la individualidad y la creatividad, entre los que están el Artic Challenge de Terje Haakonsen, un campeonato que fue el embrión de lo que hoy conocemos como World Snowboard Tour, el Holy Bowly, el Supernatural, el Snakes and Hammers o el Frontline Rail Jam de Kareem El Rafie.

El Artic Challenge fue concebido en 1999 por el propio Haakonsen como un bastión del snowboard libre. Sus verdaderos valores eran la progresión, y el desarrollo de campeonatos en los que los snowboarders pudiesen decidir su propio destino y el del deporte. Éste sigue siendo el inicio de un nuevo tipo de campeonatos: “en un campeonato normal sé lo que va a hacer cada uno de los competidores,” dijo Danny Davis después de la prueba de 2014. “Pero en estos eventos miras a todo el mundo y te inspiras en lo que ves hacer a los demás riders.”

Danny Davis realiza un backside air por encima del halfpipe.
Danny Davis no es un gimnasta © Danny Burrows

Últimamente el snow en el pipe ha sido comparado a la gimnasia, algo en lo que los riders se centran para conseguir puntos realizando unas rondas ya muy definidas que varían muy poco entre los campeonatos, y donde los trucos más estilosos llevan a la victoria. Lo que ha hecho único al último TAC ha sido la serie de obstáculos que, inspirados en las opiniones de los riders, se han colocado en el copy del pipe. Estos añadidos nunca pasarán a los pipes de los campeonatos dirigidos al gran público, ya que son demasiado anárquicos e incompresibles a los ojos de la FIS, pero sin duda han abierto una ventana a una nueva forma de ripar en un pipe. Terje lo explica así:

Ha sido bueno para los riders, para el deporte y bueno para el interés despertado en el evento.

Jonny Brady demuestra lo que es capaz de hacer con un snowboard en Woddward Tahoe
Jonny Brady en Woodward © Danny Burrows

Otro campeonato que nunca será interesante para la masas, pero que es incuestionable en cuanto a autenticidad, es el Holy Bowly, cuya última edición ha tenido lugar en Park City (EE.UU.), después de celebrarse durante muchos años en Japón. “Fue una visión: todo el mundo en una sesión, los viejos amigos y los nuevos,” comentó el legendario Chris Roach sobre la jam sesión de skate, mientras que Sam Taxwood describió la pista como una bullabesa de “hips, bowls, baches, saltos, tetas, y tubos.”

Las pistas únicas y el formato anárquico, como en el Holy Bowly, son lo que caracterizan a estos nuevos y progresivos eventos, y estas características son las que también encontramos en el Superpark anual de la revista Snowboarder Magazine.

Jeremy Page en acción en un súper kicker durante un campeonato de Snow
Jeremy Page en acción © Danny Burrows

Así que ¿qué es lo que hace tan único al Superpark? Lo primero de todo es que los mejores riders del mundo vienen a ripar los obstáculos más progresivos, y recién construidos por los grupos de shapers invitados. Con esto te aseguras un avalancha de palas y martillos. Por un lado los shapers se explayan y reciben su reconocimiento; por otro lado acuden los fotógrafos y los filmers para conseguir imágenes de los 500 riders invitados. Sin duda aquí se inventan los trucos y los módulos del futuro. Y por último está la ausencia de medallas de oro o cheques con 4 dígitos al final de los cinco días de evento. Todo el que acude se va satisfecho por haber formado parte de algo que mantiene vivo y engrandece el verdadero espíritu snowboarder.

Con la perdida de interés de los snowboarders más puros por los eventos de gran público, parece que estos eventos y campeonatos innovadores se están convirtiendo en abono para el futuro crecimiento del snow. Después de todo, los valores más puros no dependen de la victoria, sino que también aprecian la individualidad, la auto expresión y lo más importante: la diversión.

Si no quieres perder ni un día de noticias en RedBull.com/snow, pincha en ‘me gusta’ de nuestra página Facebook.

¿Quieres seguir disfrutando de lo mejor de RedBull.com también cuando estás de viaje? Consigue la app en RedBull.com/app.

read more about
Next Story