Nipple Deep - Campo base en AK

12 días en el terreno más famoso de Alaska fueron una de las mejores experiencias de nuestra vida.
Alvaro Vogel hace snowboard en Alaska para la película Nipple Deep.
Alvaro Vogel, como un rayo © Markus Fischer
Por Markus Fischer

Antes de nuestro estreno mundial de Nipple Deep el próximo sábado 18 de octubre en RedBull.tv y aquí en tu canal de Snow de RedBull.com, te contamos algunas de las historias que ocurrieron entre bastidores durante la filmación del proyecto. Esta vez te llevamos a Alaska.

Siempre me ha gustado la simplicidad de tener que patear líneas antes de riparlas. Fuera el ruido de helicópteros, adelante las impresiones de primera mano de la calidad de la nieve, de las bajadas y, por encima de todo, la satisfacción de merecer cada giro. Tras vivir una pequeña aventura en Alaska, con Nicholas Wolken, durante el Tailgate Alaska, en 2013, nos pareció evidente que teníamos que planear algo mucho más grande y ambicioso, también en Alaska, para este año. Elegimos ir a Tordrillos, una cadena montañosa al noroeste de Anchorage que se hizo famosa con la parte de Travis Rice en The Art of Flight. El reto de tener que acceder a algunas de esas cumbres era muy tentador.

La crew de Nipple Deep prepara el material en Alaska.
Tres aviones de material, más de una tonelada. © Markus Fischer

Un sueño hecho realidad

Tras planear con esmero y buscar los guías más apropiados, era hora de ponerse en camino y nos citamos en la zona de despegue de Anchorage. Cinco riders, dos guías, dos cámaras y yo mismo de fotógrafo. Teníamos delante tres aviones repletos de más de una tonelada de material, con tiendas, fogones, sacos de dormir, material de seguridad, snowboards y comida hasta decir basta. Fue bastante más complicado que el año pasado, en el que lo organizamos todo en muy pocas horas.

Lisa Filzmoser y Alvaro Vogel en su habitación privada
¡Hasta parece confortable! © Markus Fischer

Adelante

El spot elegido para el campo base era perfecto: una gran zona llana en mitad de un glaciar enorme, sin grietas y a menos de dos horas de marcha de los mejores picos. Al llegar a Anchorage, los rumores decían que las temperaturas iban a bajar por debajo de los 30 grados bajo cero durante las primeras noches. Nuestro objetivo número uno se convirtió en construir el campo base lo más rápidamente posible, con muros altos de nieve alrededor de las tiendas para evitar el efecto del viento. En otras palabras: montarlo todo antes de que las temperaturas pasen de "correctas" a "j***das".

Nicholas Wolken hace snowboard en Alaska.
Cada giro se merece, Nicholas Wolken. © Markus Fischer

Rutina diaria

Tras una noche muy fría, siempre sienta bien mover el esqueleto. La mayoría de las mejores líneas que nos rodeaban exigía cerca de dos horas de splitboarding, seguidas de una hora, más o menos, de marcha en las secciones más verticales. Eso nos llevaba a las cumbres, con los músculos y el cuerpo calientes. Un estudio detallado de los mapas topográficos reveló montones de posibilidades, tanto para ripar como para filmar o fotear. Todas estaban junto al campo base, con muchas opciones de luz dependiendo de la hora del día. Planear bien las sesiones fue crucial para poder estar en el lugar idóneo en el momento idóneo.

Vivir se hizo más confortable en cuanto las temperaturas amainaron y todo el mundo se acostumbró a la vida austera del campo base. Cavamos en la nieve para hacernos salitas de recreo y utilizábamos cajas de comida a modo de mesa de póker en cuanto el termómetro subía por encima de cero. Puede que también ayudara mucho que el piloto de uno de los aviones trajera consigo un par de cajas de cerveza. ¡Un lujo impensable con el que nadie se hubiese atrevido ni a soñar! La moral no podía estar más alta y poco importaba si el día había sido azul y muy activo o cubierto y de descanso.

El campo base de Nipple Deep en Alaska
El campo base. Nuestro hogar durante 12 noches. © Markus Fischer

Unidos para siempre

Aunque todo el mundo se moría de ganas de darse una buena ducha y de disfrutar de otros privilegios de la civilización, nadie quería volver tras los 12 días en el glaciar. Estábamos felices. Sabíamos que nuestro sueño se había hecho realidad y que todo había salido como lo teníamos previsto. Nos adentramos mucho más que nunca en el backcountry de AK. Fue una combinación perfecta entre vivir la vida simple del campo base, con paisajes increíbles a tu alrededor, y hacer bajadas impresionantes, merecidas con sudor y esfuerzo. El viaje cambió algo en nuestras vidas y Alaska estará en nuestra agenda cada año a partir de ahora. ¡Y cada vez nos adentraremos más lejos!

¡No te pierdas el estreno de ‘Nipple Deep’, aquí en RedBull.com y en RedBull.TV el próximo sábado 18 de octubre!

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