El esquí más extremo de la élite de la nieve

Si Chris Davenport está en el Salón de la Fama del esquí es porque sabe hacer cosas como estas.
Por Nate Hoppes

En el mundo del esquí de aventura no hay mucho que conseguir que no lo haya hecho ya el miembro más reciente de su Salón de la Fama, Chris Davenport. Desde hacer frente al Everest esquiando la cara de la montaña Lhotse hasta ser el primero en esquiar los 4 miles de Colorado en un solo año... Dav ha hecho de todo.

A principios de este año tuvimos la oportunidad de echar un vistazo a alguna de las facetas de su vida y conocer mejor su exitosa fórmula gracias a la serie 'Faces of Dav'.

Mira el vídeo con lo mejor de la serie:

La entrada en el Salón de la Fama es una señal que valida una vida dedicada a tu oficio y al éxito. En un momento de reflexión, le pedimos a Dav que nos revele los momentos más espectaculares de su carrera.

"Las mayores locuras, ¿eh?", nos responde. "Me gusta pensar que nada de lo que hago es demasiado disparatado".

Estos son los momentos de mayor aventura, según sus propias palabras.

"Fue como si hubiera encontrado lo que buscaba"
En 1998, subí e hice el primer descenso en esquís desde los 7.132 m. del pico Baruntse, en Nepal, cerca del Everest. No tenía mucha experiencia en montañismo de altura y se puede decir que estaba lejos de mi zona de confort. Pero mi compañero Dave Bridges era súper firme en la subida (poco después murió con Alex Lowe en una avalancha en Shishapangma) y cuando la escalada se comenzó a poner realmente dura y empecé a dudar de mí mismo, Dave me dijo: "¡Vamos, tío, que esto es lo más!".

Nunca olvidaré ese momento de inspiración y las lecciones que aprendí sobre buscar siempre mi límite. Pasé por lo que fue mi primer descenso de esquí 'extremo' en un gran pico y sentí como si hubiera encontrado lo que había buscado en mi vida.

"Esquiar como si salieras de una bola de bolos"
Esquiar la cara este del Pico del Capitolio (4.309 m.) en 2006 era hacer un descenso más fuera de lo común que los anteriores. Tardé nueve horas en escalar hasta la cumbre. Mi compañero Neal Beidleman y yo comenzamos a subir a la 1 a. m. y llegamos a la cima a las 10 a. m. con la sensación de que lo habíamos dejado para demasiado tarde. Había esquiado otro de los 4 miles el día anterior y estaba muy cansado.

Pero estábamos en la posición perfecta para descender uno de los picos más difíciles de Colorado y las condicionas eran las idóneas, así que nos fuimos al abismo. La cara este termina en un gran acantilado y parece como si al esquiar salieras despedido de una bola de bolos. Encontramos la salida muy cerca de lo más alto del acantilado y nos dirigimos hacia la cuenca del mismo con seguridad. A ambos se nos notaba el miedo en nuestra cara con un gesto de '¿Qué co** vamos a hacer?' que nunca se nos olvidará.

"El margen de seguridad es muy estrecho”
Correr por la montaña de Aspen a las 4 a. m. de la madrugada a una velocidad de 153 km/h. está a la altura de las cosas más disparatadas que he hecho. En 1998, gané las 24 Horas de Gulfstream de Aspen con mi compañero Tyler Williams.

Entrenamos de forma muy intensa durante cuatro meses para prepararnos para las 80 vueltas en Ajax o los 73 metros en vertical y poder ganar la carrera con una diferencia de 14 segundos. Cuando vas a esa velocidad, el margen de seguridad es muy estrecho; estuve a punto de estrellarme contra las redes varias veces.

Mira la temporada completa de 'Faces of Dav' en la siguiente noticia.

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