Alastair Humphreys ha recorrido el mundo en bicicleta, ha remado el Océano Atlántico, ha atravesado 1.500 km del desierto de Rub al-Jali y ha recorrido India andando, pero también es un pionero de aventuras más cerca de casa.

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Planea con más tiempo del que creas necesario. También establece una fecha para empezar tu aventura y acepta que no todo esté perfectamente listo cuando llegue el momento. ¡Nunca estará todo listo, y nunca lo ha estado! Lo principal es dar el primer paso que te saque de casa y te lleve hacia una nueva aventura.

Empieza a ahorrar ahora. Si todo lo que sabes por el momento es que algún día te gustaría vivir una aventura, empieza a ahorrar ahora. Establece un sistema de débito semanal. Elige la cantidad pero nota ahorrando 20€ a la semana llegas sin enterarte a 1000€ al año: una cantidad suficiente para vivir uno o dos meses de aventura. Con el tiempo, este método se convertirá en un bonito fondo para tus aventuras.

Acepta lo inesperado. Retrasos, cambios de planes, problemas de visado o con el equipamiento… todo forma parte de las mejores aventuras. No dejes que te mermen (¡es mucho más fácil decirlo que hacerlo, lo sé!) y acepta lo inesperado. A fin de cuentas, suelen ser esos momentos que dan vida a los mejores recuerdos e historias.

Otra parte clave del éxito de un viaje de aventura es ser como un camaleón. ¡Si conoces a gente que le gusta bailar encima de la mesa, súbete a una y baila! Si conoces a otros que se despiertan al amanecer para hacer yoga y nadar en un lago, sígueles sin pensarlo. Trata de no juzgar el modo de vida de la gente antes de haberlo vivido. ¡Este es un consejo que me ha enseñado tantísimas cosas a lo largo de mis periplos por el mundo!

Escribe un diario de tus aventuras. Hazlo aunque nunca escribas diarios. Un bloc de notas y un boli son mucho mejores que un ordenador. Será algo que te encantará leer en el futuro, cuando el tiempo haya borrado los recuerdos pero también un bonito método de plasmar tus pensamientos sobre un papel con manchas de café, tierra o comida. A veces será una hoja, otras veces una servilleta o la nota de las compras. Cada pedazo de papel, con sus palabras, añadirá magia a tu diario de aventura que se convertirá rápidamente en una de tus posesiones más valiosas.

Los viajes de aventura siempre llevan consigo muchas horas de pensamiento. Son una gran oportunidad para forjar el futuro, tanto el del periplo como el que te espera de vuelta a casa. Pensarás en cosas como cuál será la mejor manera de acampar esa misma noche, o astucias para mejorar esa receta de mermelada que tanto te gusta, o resoluciones para mejorar tu relación con amigos o familiares… Suelen ser momentos ideales para enfrentarse a sí mismo pero trata de no ser demasiado estricto contigo mismo al volver a casa y acepta no ser esa persona perfectamente organizada, motivada, contenta que habías planeado ser! Mucha gente suele hacer viajes larguísimos para escapar de la vida real o simplemente para resolver problemas. ¡Y no siempre funciona!

Lleva contigo lo mínimo necesario y el material de la mejor calidad posible. Un saco de seda para el saco de dormir, un Buff, un Leatherman, un diario y un short Therm-A-Rest son complementes esenciales de mi equipamiento, vaya donde vaya.

Haz montones de fotos y escribe todo lo que puedas pero no se lo imponga al resto del mundo. Contar historias es una parte importante de los viajes de aventuras pero no sientas la obligación de tener que hacer un blog, tweets y posts en Facebook cada vez que des un paso. Escribe bien tus historias, elige las mejores fotos y cuélgalas a intervalos comedidos. ¡Menos es más!

¡Y, de vez en cuando, ignora todas las reglas! Vive las aventuras que TÚ quieres vivir, por razones que TÚ decides. No te sientas obligado de tweetear o de escribir un libro o la lista de los 10 mejores trucos para hacer viajes de aventura. Haz la aventura que más te atraiga, hazla tan bien como puedas y pon en ello todo tu alma y corazón.

¡Y hazlo cuanto antes, antes de que sea tarde! ¡Buena suerte!