Pioneros en travesías en kitesurf

Dos aventureros inician una nueva modalidad de travesía de largos recorridos en kitesurf.
Lewis Crathern durant el Len10 Megaloop Challenge
El kite deja que te adentres en lo desconocido © Nick Muzik/Red Bull Content Pool
Por Andy Pag

La mayoría de los kiteboarders se contentan con un par de horas a tope cerca de casa, y raramente se alejan mucho de la playa.

Este no es el caso de Graham Saunders-Griffith, un parapentista británico reconvertido al kite, y su amigo alemán Manu Dürr. Recientemente ambos realizaron una travesía de varios días, sin apoyo externo, a lo largo de 200kms de la costa este de Tailandia para comprobar de primera mano si este modo de travesía era viable.
 

Kite-vivac en la costa tailandesa © Graham Saunders-Griffiths

Recurriendo a su experiencia en vuelos-vivac, disciplina del parapente en la cual los pilotos llevan consigo un saco de dormir y acampan cada noche antes de continuar su vuelo al día siguiente, Saunders-Griffiths ideó esta aventura en kite-vivac mientras navegaba en las cercanías de Parnburi, Tailandia.

“Me encanta la idea de salir y no saber donde voy a acabar esa noche” reconoce Saunders-Griffiths. “Estás totalmente a merced de los elementos y tienes que confiar en ellos, en ti mismo, en tu talento y en tus decisiones.”
 

Viajaron con muy poco equipaje, y con todo el material que necesitaban en una pequeña mochila. Dentro llevaban una hinchador, un kit de reparaciones, una hamaca, algo de moneda local y barritas energéticas. “Llegábamos a la orilla y empezábamos a andar jungla adentro buscando una lugar donde nos sirvieran unas cervezas y una Pad Thai.”

Descansando después de una sesión de kitesurfari © Graham Saunders-Griffiths

Para no pasar frío de noche, y puesto que no traían más ropa que sus bañadores y licras, la pareja se enrollaba en sus respectivas cometas deshinchadas; un truco también utilizado por los pilotos de parapente.

“Para el próximo viaje estoy diseñando un arnés en el que se pueda llevar algo de material”, dice el aventurero de 43 años. “Después de navegar durante cinco horas con una mochila a cuestas, tus músculos están hechos polvo.”

A pesar de que no tuvieron ningún problema grave, esta travesía puso a prueba su talento en el kite, especialmente cerca del Sam Roi Yot National Park. “El nombre significa “Parque Nacional de los 300 Picos” y es espectacular, pero con tantas montañas hay muchas zonas sin viento o con turbulencias. Y no hay ninguna playa en la que puedas pararte.”

“Había un par de barcos de pesca, pero si el viento se hubiera calmado del todo hubiéramos tenido un problema muy serio. He practicado el parapente durante 16 años y sé leer el cielo, pero en el mar es muy diferente y por muy seguro que te parezca, puede cambiar en un instante.”
 

Cuando no hay viento, andas. © Graham Saunders-Griffiths

En otros lugares del mundo otros exploradores están buscando nuevos medios de transporte. El cineasta americano Seth Warren pone rumbo al sur de África el próximo mes, donde él y un amigo viajarán por las islas Quirimbas, entre Mozambique y Zanzíbar, en kite y en SUP sin utilizar ningún otro medio de transporte.

Remarán más de 500 millas en SUPs fabricados especialmente para ellos, y diseñados para transportar su peso más 60kg de material. Pero lo mejor serán las sesiones de kite entre tanta remada. “Es un viaje pensado para el SUP, durante el cual podremos ir en kiteboard en lugares a los que únicamente se puede acceder por mar.”

Por lo que respecta a Saunders-Griffiths, ahora está planeando un viaje de 700km siguiendo la misma costa tailandesa para principios del año que viene. La variedad de vientos hace que vaya a necesitar cometas de diferentes tamaños, que serán transportadas por un equipo de apoyo, pero también aprovechará para explorar otras rutas que puedan ser realizadas más adelante sin ningún tipo de apoyo externo.
 

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