El Tour de France con Zoë Romano

Zoë Romano se enfrenta al recorrido del Tour de France… ¡corriendo!
Zoe Romano corre el recorrido del Tour de France © Alexander Kreher
Por Josh Sampiero

Cada año, el recorrido del muy notorio Tour de France atrae a ciclistas del mundo entero que sueñan con sentir la tortura a la que se enfrentan cada verano los pros del ciclismo. El 21 de julio, la corredora de larga distancia, Zoë Romano, se convertirá en la primera persona en completar el famoso recorrido a pie.

Con una media de cerca de 50km al día desde que empezó, el pasado 18 de mayo, correrá un total de 1.930km, el equivalente de 80 maratones, en ocho semanas. Gracias a la carrera espera poder recolectar 100.000 dólares para la ONG World Pediatric Project que ofrece apoyo médico a niños de los países en vía de desarrollo. Este proyecto sigue a su travesía exitosa de los Estados Unidos en 2012.

La corredora de larga distancia, Zoë Romano © Alexander Kreher

El perfil del recorrido del Tour de France ofrece retos únicos para un corredor. En comparación con su travesía de EE.UU., Zoë dice que “es mucho más cansino y mucho más exigente físicamente. La travesía de los EE.UU. no tenía tiempo límite ni agenda particular y había muchos menos cambios de altitud. Con esta carrera me he impuesto el reto de acabar un día antes que los ciclistas del Tour y las etapas de montaña son bestiales. Acabo de terminar siete días consecutivos en los Alpes, con subidas muy fuertes cada día, ¡y todavía me quedan cuatro días más en la zona!”

La corredora Zoë Romano se estira antes de correr © Alexander Kreher

El reto impone muchos sacrificios. “Exige mucha preparación física,” explica Zoë. “Masajes, estiramientos, una nutrición adecuada, sueño suficiente, baños de hielo cuando puedo y saltar en corrientes de agua alpinas siempre que se presenta la oportunidad. Afortunadamente, tengo un novio maravilloso que filma toda la aventura, me hace masajes en las pierdas y me pone a punto tras cada etapa. Oh, y también tengo cinco pares de calzado que alterno día a día.”

Por supuesto, mientras los ciclistas se enfrentan a cada etapa con un crono en mente, Zoë se concentra en un ritmo seguro y regular. La gran diferencia radica en los descensos. Los ciclistas pueden aprovechar la atracción de la gravedad mientras que para Zoë cada paso es una tortura para los muslos. Pero con una media de 5’34 minutos por kilómetro, el objetivo de acabar en París antes que el pelotón está cada vez más cerca y le dará la oportunidad de ver la etapa ciclista final junto al Arco del Triunfo.

No te pierdas la última porción de la aventura de Zoë en su página web.

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