Jesse Richman bate el record del mundo de tow-up

¿Qué ocurre cuando atas un kiteboarder a una lancha con 25 nudos de viento? Dale al play y lo verás.
© Richard Hallman/jessetowup.com
Por Josh Sampiero

“Corría el rumor de que iba a saltar desde un helicóptero. Pero eso no era cierto.” Con la ayuda de una hélice, pero en el agua y no en el aire, el kiteboarder de Maui Jesse Richman consiguió volar hasta casi los 250m de altura – un récord del mundo dentro del kiteboard- encima del río Columbia. ¿Cómo? Utilizando la lancha de su amigo, y saltador BASE, Jon Malmberg.

Según el propio Richman, que ganó el Red Bull King of the Air en Maui en Febrero, “hacía mucho tiempo que queríamos hacerlo. Empecé a experimentar durante el pasado verano con una barra reforzada y más líneas, pero nunca llegamos al punto en el que parecía lo suficientemente seguro como para subir muy alto.”

“Hubo un momento en el que viajaba a 91km/h”, afirmaba Jesse, que utilizó una nueva aplicación para iPhone llamada Xensr case, que junto con un instrumento es capaz de registrar datos sobre velocidad, altura, aceleración y demás datos tridimensionales con una precisión milimétrica.

¿Y como lo hizo para minimizar riesgos? Su piloto y coordinador Jon Malmberg nos da algunas pistas. “Jesse utilizó mi arnés de vuelo rápido, que lleva montado un paracaídas de emergencia en la parte delantera. Lo atamos a la anilla de seguridad, así que en caso de soltar la cometa el paracaídas se abriría automáticamente y le permitiría aterrizar suavemente en el agua.”

A pesar de los años de experiencia de Richman saltando con su cometa, esto era algo totalmente nuevo. “Cuando solté el cabo que me ataba a la lancha, quería volar y ver qué pasaba. Pero cuando empecé, la cometa empezó a caer hacia atrás muy rápidamente, me asusté y empecé a dar vueltas. Una vez empecé a dar vueltas, ya tenía que continuar. Era una experiencia tridimensional en el espacio como no he tenido nunca antes, algo muy diferente. ¡El objetivo principal era no caer del cielo como una piedra!”

Hubo un momento en el que Richman estaba demasiado bajo para abrir el paracaídas, pero lo suficientemente alto como para hacer heridas de cierta consideración en caso de caer de golpe al agua. “El paracaídas necesita 54m mínimo para abrirse y parar una caída,” dice Malmberg. Por suerte Richman no necesitó la ayuda del paracaídas y aterrizó suavemente encima del agua, sobre su tabla, como si acabase de planchar uno de los muchos saltos que suele hacer, para seguir navegando.

¿Puede cualquier kiteboarder atar una cuerda de 500m a una zodiac con un motor fuera borda y empezar a subir hasta una altura más propia del salto con paracaídas? No. “Subir a más de 50-60 metros es muy peligroso pues una caída desde esa altura puede significar la muerte,” dice Malmberg. “Tienes que estar seguro de que has tomado todas las precauciones en caso de una avería en tu material. Las cometas ordinarias hinchables no están diseñadas para ir a esa altitud y tener que soportar tanta fuerza. Se romperán. El material de Jesse fue construido específicamente para esta acción.”

Dicho esto, y después de finalizar con éxito una primera misión, ¿volverá a intentarlo Richman? Parece ser que sí. “En un primer momento pensé que esta era la idea más estúpida y peligrosa que nunca he tenido,” reconoce Richman. “Pero lo hemos hecho una vez y volveremos a hacerlo”
 

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