X-Pyrenees: el reto en solitario de De Dorlodot

A veces la manera más difícil de viajar también es la más divertida.
Thomas De Dorlodot espera antes de despegar. © Harald Tauderer/Red Bull Content Pool
Por Andy Pag

Poco satisfecho con acabar 13º del Red Bull X-Alps, el piloto de parapente Thomas de Dorlodot se ha embarcado en una aventura en solitario y sin asistencia: atravesar los Pirineos volando y andando.

La ruta de 450km de va desde el faro de Hondarribia, en España, hasta el faro de Cap de Creus, en el Mediterráneo, puede que cubra la mitad de la distancia de la del X-Alps pero es un reto igual de grande.

“He tenido mala suerte con el tiempo,” comentaba de Dorlodot, cuando estaba en Le Seu d’Urgell, en España, el octavo día. “Normalmente, en este época del año puedes volar a 4.000 metros pero el techo nuboso no ha subido a más de 2.600 metros hasta ahora.” La aventura le lleva a sobrevolar picos de más de 3.000 metros y no ser capaz de alcanzar esa altitud extra supone que tiene que recorrer la distancia restante a pie.

“En los Alpes los valles están alineados con la ruta y se pueden hacer buenos cronos, incluso a pie, pero en el Pirineo no se da el caso y la progresión es mucho más lenta. Ayer anduve 45 km y al final sólo me había acercado 15km de la meta.”

A pesar del tiempo, el belga ha recorrido una media de 40-50km al día, gracias a un parapente Gradient Aspen-4 y a un arnés Sup’Air X-13 que usó durante la carrera alpina. Su vuelo pirenaico más largo ha sido de 70km y estima que ha cubierto la mitad de la distancia volando.

Para ahorrar peso, ha decidido prescindir del lujo de llevar una tienda de campaña consigo, raciones de comida y fogón. A cambio ha optado por un saco de dormir de vivac y abastecerse en comida en las tiendas del camino. Es una estrategia que ha dado sus frutos todos los días menos uno en el que ha tenido que quedarse si comer.
 

Thomas De Dorlodot surfea el cielo en Sudán. © John Stapels/Red Bull Content Pool

El veterano de grandes travesías en África y en Pakistán admite: “Lo más difícil de soportar en los Pirineos es el calor. Aquí andas en cotas mucho más bajas que en los Alpes. Suelo andar bajo temperaturas de 35ºC. Es matador.”

No es la primera vez que De Dorlodot atraviesa grandes distancias volando y a pie. Al principio de este año atravesó la isla Sur de Nueva Zelanda llevando consigo el parapente, comida y cañas de pescar en bolsas que pesaban un total de 22kg. El periplo formaba parte de SEARCH, un proyecto mundial de fotografía aérea que sigue en curso.

Habiendo empezado el 18 de agosto, espera llegar al Mediterráneo antes de finales de mes. Los seguidores pueden controlar su progresión en directo en thomasdedorlodot.com
 

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