La historia detrás de la foto: Red Bull Illume

Entérate de como se hicieron estas tres espectaculares fotos del Top 50 del Red Bull Illume.
Red Bull Illume 2013 Top-250 Chris Burkard
Tras une buena sesión © Chris Burkard/Red Bull Illume
Por Josh Sampiero

Storm Surfing
El fotógrafo Chris Burkard ha recorrido todo el planeta haciendo fotos de los mejores surfers en calidad de Senior Photographer de la revista Surfing. Pero esta foto de Dane Gudauskas y Keith Malloy fue tomada muy lejos de las paradisíacas islas del Pacífico Sur; concretamente la hizo durante un viaje al Círculo Polar Ártico en Noruega.

Según Chris aquél día había empezado muy bien. “Nos despertamos al alba y el cielo estaba totalmente despejado, por lo que rápidamente nos preparamos. Una ventana de buen tiempo es algo excepcional en esta parte de Noruega, y cada minuto que perdíamos preparando nuestros trajes y tablas nos parecía una eternidad.”

Cuando llegaron a la cima de la colina helada desde donde se divisaba el mar, vieron una ola romper perfectamente por lo que empezaron a correr dirección al agua. Corrieron tan rápido que no se fijaron en las primeras señales de un cambio de tiempo. “Las olas parecían perfectas, y ya nos preparábamos para la que iba a ser, en nuestras cabezas, nuestra mejor sesión de surf en el Ártico, “ reconoce Chris. “Pero de forma repentina el viento cambió de dirección y esa nube lejana del horizonte se coló encima nuestro.”

“Los surfistas rápidamente salieron del agua para refugiarse en el interior del vehículo… y ahí es cuando cometieron su segundo error: el vehículo estaba atrapado en la nieve y no había manera de moverlo. ¿Qué hacer? “Bueno, Dane y Keith sabían que otra sesión de surf era imposible en estas condiciones,” dice Burkard, “por lo que empezaron a andar hacia el pueblo.”

Esta foto ganó la categoría Spirit.
 

Sand Soaring
Jody MacDonald y su pareja Gavin McClurg se encontraban en el cuarto año de una expedición de kiteboard alrededor del mundo de cinco años de duración, cuando triunfaron con esta mágica sesión de parapente. Pero casi tan emocionante como el vuelo en sí, fue el viaje hasta ese lugar. “Navegamos durante 600 millas a través del canal de Mozambique, de Madagascar hasta el archipiélago de las Bazaruto, en frente de la costa sudeste de Mozambique” según Jody. “Está considerado uno de los destinos más bellos en todo el continente africano.”

El equipo tenía muy claro qué hacer una vez llegados a esa duna, de 20 millas de largo y que se encontraba enfrente de su proa: su vertiente Este se adentra en el Océano Índico, en un ángulo perfecto para volar en parapente a varios centenares de metros por encima del continente africano. “Todos salimos corriendo a por nuestros parapentes” admite Jody.
 

Gavin McClurg vuela encima dunas en Mozambique. © Jody MacDonald / Red Bull Illume

Pero había un obstáculo: como recorrer la distancia entre su barco y la playa, en cuya orilla rompían olas grandes y potentes en la misma arena. “Planeamos nuestro ataque a marea baja,” dice MacDonald. “Dejar nuestra embarcación auxiliar en la orilla no era una opción viable, así que la anclamos a cien metros de la playa. Pocos minutos después ya estábamos planeando en el cielo y explorando esta zona por encima de la cual nadie había volado antes. Es algo que incluso el más soñador de los soñadores no puede imaginarse, y para un fotógrafo como yo rozaba la perfección. La forma en la que la luz bailaba y jugaba en la arena de las dunas era hipnotizante.”

Todo perfecto, ¿verdad? Sí… hasta que vieron a la embarcación auxiliar encima de la arena. “Cuando la encontramos vimos que, por suerte, no había sufrido ningún daño, pero ahora teníamos que esperar hasta la siguiente marea baja para salir de la isla.”

“Esa noche acabamos durmiendo en la duna, enrollados en nuestros parapentes, y a la mañana siguiente nos encontramos con condiciones todavía más perfectas para volar. Estando, como estábamos, en el lugar más hermoso y más divertido para volar de todo el planeta, no podíamos irnos así como así y volvimos a volar. No fue hasta que estábamos completamente deshidratados, quemados por el sol y exhaustos cuando decidimos por fin regresar a nuestro catamarán con nuestra embarcación auxiliar.”

Esta fotografía fue finalista del Top 50 en la categoría Illumination.

Rock drop
Para tomar una foto increíble necesitas encontrar el ángulo adecuado. Para Krystle Wright, a la hora de retratar el salto BASE de Michael Tomchek, eso implicaba estar ella también en el aire. “Veinticuatro horas antes de tomar esta fotografía, mi piloto de paramotor tuvo que cancelar el vuelo pues su hija estaba dando a luz con cinco semanas de antelación.”
 

Red Bull Illume 2013 Top-250 Krystle Wright
Saltando de Castleton wall © Krystle Wright/Red Bull Illume

Sin que eso la frenara, Wright tuvo que salir a buscar otro medio con el que sacar fotos desde el aire. “Con unos amigos estuvimos conduciendo por todo Moab, intentando buscar una solución de forma desesperada. Por suerte nos encontramos con Lyn Ottinger, que era el dueño del único ala delta con motor de la ciudad. Rápidamente nos pusimos de acuerdo y ¡ya tenía como volar!”

Pero los problemas no se habían acabado. Krystle estaba tendiendo problemas para comunicarse con los saltadores BASE, lo cual hacía imposible sincronizarse con ellos; iba a perder los pocos segundos en los que los saltadores están en el aire antes de desplegar su paracaídas. “Los saltadores BASE iban subiendo a Castleton Tower y nosotros ya estábamos dando vueltas por el aire, pero no conseguía encontrar su señal de radio ni comunicarme con ellos.”

¿Qué significaba eso? Pues que Krystle tendría que confiar en algo tan común en la fotografía de aventura como es tener suerte con el timing. “Al final saltaron cuando estuvieron listos, sin poder avisarme, y yo tuve la suerte de estar bien ubicada; así es como pude hacer esta foto de Michael Tomchek y su salto de 120m.”

Tener un buen timing es fundamental.

Esta fotografía fue finalista del Top 50 en la categoría Wings.

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