Mis cinco mejores aventuras, por Tom de Dorlodot

Explorador, parapentista y pescador. La vida de Thomas de Dorlodot es aventura pura y dura.
Un vuelo en el centro del mundo © SEARCH Productions
Por Thomas de Dorlodot

Thomas de Dorlodot es uno de los mejores parapentistas aventureros. Le hemos pedido que nos relate algunas de sus mejores aventuras.

Se me hace muy difícil escoger una sola de todas las aventuras que he vivido. He surcado los cielos con mi ala durante los últimos seis años, viajando a través de paisajes increíbles, todos únicos y diferentes a su manera. Ha sido un periplo muy intenso. Mi amor por lo desconocido y mi sed de nuevos retos me ha llevado, a mí y a mi equipo, a algunos de los lugares más bellos del planeta. Aquí están algunos de los mejores recuerdos que tengo.

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Sobrevolando Machu Picchu; Febrero 2009
 

No fue nada fácil colar mi ala de parapente en el parque sin que los guardias la vieran… a la vez que buscaba un sitio desde donde despegar, pero al final conseguí volar desde la terraza que hay encima de la ciudad sagrada. Volé encima de las ruinas; la vista era espectacular. No podía creerme que estuviese sobrevolando lo que los Incas habían construido miles de años atrás. Casi podía tocar la adrenalina por mi cuerpo. Aterricé 25 minutos más tarde en un valle, y pensaba que estaba fuera de peligro, pero la policía local, con sus perros con caras de malas pulgas, me persiguieron y me arrestaron. Pasé un día en la celda de la policía local, y me dejaron libre tras ver que mis intenciones eran inofensivas.
 

Vuelo arriesgado © SEARCH Productions

Cruzando la Isla Sur de Nueva Zelanda; Febrero 2013

Ferdinand Van Schelven y yo tardamos 26 días en cruzar la Isla Sur de Nueva Zelanda al estilo de la Red Bull X-Alps, únicamente volando y andando. Viajamos en autonomía total y cubrimos más de 800kms. Fue algo salvaje pero muy puro. Íbamos equipados con nuestro material para volar, sacos de dormir, una caña de pescar y algo de comida deshidratada. Solamente teníamos lo más básico para poder sobrevivir. Pero lo que nos esperaba era mucho más de lo que habíamos soñado: árboles, cimas montañosas muy altas, glaciares, ríos. Creo que incluso El Señor de los Anillos se quedó corto a la hora de mostrar la grandeza de ese paisaje.
En total llevábamos unos 23kgs de peso encima cada uno. Hicimos vuelos de más de 100kms, pescamos truchas enormes y vivimos una de nuestras mejores aventuras hasta el momento.
 

Caminando por el agua © SEARCH Productions

El Karakoram; Julio 2012

Volé y anduve los 340kms del Karakoram, cruzando algunos de los glaciares más grandes del mundo con mis amigos Ramon Morillas y Simon Elias. Viajamos durante 25 días, dormimos en cuevas, subimos cimas vírgenes y volamos a más de 7000m de altura. Sobrevolé el glaciar Baltoro hasta le segunda montaña más alta del planeta, el K2. El paisaje que pude disfrutar desde los 7300m de altura fue el más impresionante que he visto nunca jamás. No tiene precio. He pasado los últimos cuatro veranos volando en Pakistán; se ha convertido en mi segunda casa.
 

Pasando por el paso de Hispar © SEARCH Productions

SEARCH África; Invierno 2012

Mi amigo Horacio Llorens y yo cruzamos África desde Egipto hasta Sudáfrica. Viajamos a través de diez países diferentes, a lo largo de cuatro meses, con nuestro equipo de producción. Descubrimos algunos lugares magníficos. Nunca olvidaré nuestro vuelos encima de las Pirámides de Sudán, el volcán activo de Tanzania, las cataratas Victoria en Zambia, el delta del Okavango en Botswana. Descubrimos la cultura local y tuvimos muchas desventuras en el trayecto. Fue una experiencia que me cambió la vida.
 

Sobrevolando cataratas © SEARCH Productions

Cruzando los Pirineos; Agosto 2013

Mi última aventura me ha llevado a los Pirineos. Salí de Hondarribia (España), en la costa Atlántica, hasta el Cap de Creus, a 440kms de distancia y a orillas del Mediterráneo. Viajé en solitario durante 13 días, con mis piernas y mi ala como único medio de transporte. Cargué con 13kgs (incluyendo el equipo de vuelo), intentado llevar únicamente lo esencial. Lo más difícil fue lidiar con el hecho de estar solo. Tras unos días, sin darme cuenta, empecé a hablar conmigo mismo en voz alta. Pero ser capaz de ser autosuficiente es fenomenal, porqué estés donde estés o lo que estés haciendo, tienes que contar contigo mismo. También llegué a la conclusión de que la mejor manera de viajar es hacerlo muy ligero de equipaje. Esta es la nueva filosofía que estoy intentado aplicar a mi vida diaria: céntrate en lo esencial
 

Volando en los Pirineos © SEARCH Productions
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