Aventuras de locos un día de Navidad

Abrir regalos es divertido pero vivir una aventura en Navidad lo es aún más.
¡Santa llega del cielo! © Red Bull Content Pool
Por Josh Sampiero

Tom de Dorlodot, parapentista
Un vez, mi amigo Horacio Llorens y yo celebramos la Navidad volando con nuestros paramotores sobre las ruinas de Tikal, en Guatemala. Fue algo muy especial porque tuvimos volamos durante 20 km sobre una jungla muy espesa antes de llegar a las ruinas mayas. Volar sobre un lugar tan místico no tiene precio. Hacerlo el día de Navidad hizo que fuera más especial todavía.
 

Este Santa Claus tiene un trineo muy especial © Rene Wildhaber

Christian Schiester, ultra-fondista
Diciembre 2007, en el Antártico. Tras mi carrera de 100km era imposible tomar un vuelo de vuelta a América del Sur, por culpa del mal tiempo. Celebré las Navidades en el campo base de Patriot Hill, con temperaturas de 30 bajo cero. Estaba muy lejos de mi familia pero fue un momento inolvidable.

Jonny Durant, aladeltista
Me gusta volar el día de Navidad si el tiempo lo permite. Una vez me disfracé de Santa Claus y volé hasta un prado repleto de chavales para llevarles regalos. ¡En cuestión de un instante me convertí en todo un héroe!

 

Cedric Dumont, piloto de wingsuit
El mejor lugar donde he pasado las Navidades y el Año Nuevo es California. Por la mañana temprano íbamos a surfear luego, el resto del día, lo pasábamos haciendo wingsuit. Fue una combinación perfecta de deportes de acción de agua y aire.

Leo Houlding y cia. celebran la Navidad en el polo © Alastair Lee/posingproductions.com

Thomas Weissenberger, aladeltista
¡Sin duda alguna mi vuelo entre las islas de Lanzarote y Fuerteventura, cruzando el canal de La Bocaina, un vuelo de 22km que nunca se había hecho antes en aladelta!
 

El cartón de Navidad de Steve Fisher © Steve Fisher

Steve Fisher, kayakista
Cuando vivía allí pasé cinco días de Navidad navegando en el río Zambezi, en en Zambia, pero para mí era algo normal, ninguna locura. Mi primera navidad blanca de verdad la viví hace tres años, ¡fue increíble! Cogí un vuelo de Uganda a Wyoming, el 24 de diciembre. Al aterrizar fui directo a comprarme ropa de invierno y luego fui a cortar mi primer árbol de Navidad. ¡Fabuloso!
 

Rafael Ortiz en plena jungla
Rafael Ortiz se acerca de la cascada Big Banana © Lucas Gilman/Red Bull Content Pool

Rafa Ortiz, kayakista
Hace cuatro años, en diciembre, estábamos en India, en la frontera con China, en un pequeño pueblo llamado Mechuka. Teníamos una misión muy larga por delante, desde el Himalaya hasta las planicies de Assam, y estaba nevando. Esperamos unos cuantos días a que se calmara el tiempo y empezamos once días de aventura autosuficiente en el río Siyum.

A mitad de recorrido quisimos celebrar la Navidad pero estaba lloviendo. Cuando el sol salió decidimos buscar un lugar donde acampar. El río nos obsequió con una gruta increíble en la que hicimos un gran fuego, montamos las tiendas y comimos unas latas de atún y queso fabulosos que había guardado para esa ocasión tan especial. Cuando salimos del río, once días después, nos dimos cuenta de que nos habíamos perdido en el tiempo. ¡Perdimos la noción del tiempo hasta tal punto que celebramos la Navidad el 23 de diciembre!
 

A Kai Lenny le han traído un Jaws para Navidad

Kai Lenny, windsurfer y surfer
Un día de Navidad lo pasé en Jaws surfeando algunas de las olas más grandes que he cogido en mi vida. ¡Me sentí realmente vivo tras aquella sesión! No hay regalo de Navidad que sea mejor que una ola masiva en Jaws - ¡de verdad!
 

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