Aventuras amazónicas: 9.000 km de película

Pistolas, peligro de ahogamiento y cocodrilos… Mil aventuras inesperadas en el Amazonas.
Remando por un canal estrecho en la selva
Remando por un canal estrecho en la selva © Colton Whittle
Por Will Gray

Un equipo de aventureros británicos y americanos fue apresado por un grupo de narcotraficantes y se libró por los pelos de ser hecho trizas por las hélices de un barco de mercancías transatlántico. Todo ocurrió durante la primera etapa de la expedición Brazil 9000 Expedition, un reto épico de 9.000 km que consiste en atravesar Brasil de cabo a rabo con la fuerza humana como único recurso de propulsión.

Los miembros del equipo llegaron a Belém, el día de Navidad, tras remar y andar durante 158 días, desde el Amazonas hasta el Océano Atlántico.

«Ha sido una aventura épica hasta ahora», afirma Aaron Chervenak, recién salido del hospital, en donde le quitaron lombrices y parásitos. «Todavía estamos procesando esa última sección del río Amazonas, extrañados de no haber dado con ningún pirata». 

Gareth Jones y Aaron Chervenak posan para un retrato
Gareth Jones y Aaron Chervenak © Skeeto Lounge Productions

Chervenak y su compañero, Gareth Jones, ambos de 32 años, dejaron atrás, el pasado mes de septiembre, sus trabajos en la industria cinematográfica de L.A. y en el distrito financiero de Londres, respectivamente.

La aventura empezó con un descenso en rafting desde la fuente del río Mau, en la remota frontera de Brasil con Venezuela y Guyana, en plena jungla. Acto seguido, embarcaron en una canoa de aluminio de 16,5 pies (5 m), sobre la que alcanzaron el río Blanco, el río Negro y, luego, el Amazonas para llegar a Belém.

Pasar la noche junto a un buen fuego
Una hoguera calienta la noche © Skeeto Lounge 2014

Pero el reto estuvo lleno de sustos…

«En Manaus, tuvimos que atravesar 25 millas (40 km) de puertos industriales», contaba Jones. «Una borrasca muy fuerte empezó a formar olas bastante grandes, pero decidimos seguir adelante».

«Pasamos a pocos metros de un barco de mercancías enorme y, cuando estábamos a menos de 15 pies (4,5 m) del casco, los motores empezaron a rugir. Las hélices nos arrastraron y tuvimos que remar como locos para salvar la vida. Afortunadamente pararon los motores justo a tiempo».

Más lejos, río abajo, en las afueras de Óbidos, el equipo tuvo un encuentro algo estresante con la policía local. 

El grupo posa para un retrato
Listos para la aventura © Skeeto Lounge 2014

«Una lancha motora salió de la nada con cinco metralletas apuntándonos. No paraban de gritarnos que nos detuviéramos», añade Chevernak. «Estábamos temblando de miedo. Bajamos los remos y pusimos las manos en alto».

«Era la policía local. Alguien nos había visto río arriba y les había chivado que traficábamos con cocaína proveniente de Colombia. Óbidos es un punto de tránsito de droga muy conocido. Una vez revisadas todas nuestras pertenencias y mochilas, pudimos convencerles de lo que estábamos haciendo… ¡E intercambiamos contactos en Facebook!» 

Cada jornada ha sido todo un reto, con larguísimas remadas entrecortadas con breves siestas de 15 minutos por la mañana y por la tarde. Las noches eran una lucha permanente contra los mosquitos que te chupaban la sangre.

«Al final de cada día, buscábamos un hueco en la jungla, mirábamos que no hubiera serpientes, y nos abríamos camino con el machete. La rutina era siempre la misma: descargábamos el material, filtrábamos agua, hacíamos un fuego, comíamos, estudiábamos el mapa, cargábamos las cámaras… ¡Y a la hamaca pitando a dormir!» nos cuenta Chervenak.

«Cuando llueve, si la hamaca y el techo de protección no están colocados correctamente, se forman pequeños riachuelos de agua que te empapan. Tratar de evitarlas cuando cae un chaparrón importante es inútil. Por la mañana, las hamacas y la ropa se tiñen de un color burdeos por culpa del agua y de la sangre de los picotazos de mosquito».

Cazando cocodrilos © Skeeto Lounge 2014

A pesar de los retos encontrados, el equipo ha vivido grandes experiencias en plena naturaleza salvaje. Han pasado casi un mes entero en la jungla, viviendo experiencias con las tribus locales e incluso yendo a cazar cocodrilos para enfrentarse con un monstruo de 14 pies (4,5 m).

La aventura continúa a pie y en bici. Todavía les quedan 5.638 km por recorrer y el equipo espera alcanzar la frontera con Uruguay dentro de 15 meses…

La Brazil 9000 Expedition es un proyecto de Skeeto Lounge Productions, una empresa productora de películas de aventuras fundada por Chervenak y Jones en 2010.

Para saber más sobre la expedición, sígueles en Facebook o en Twitter. ¡Y no olvides seguirnos en nuestra página en Facebook de Red Bull Adventure!

Compartiendo historias con la gente de este pequeño pueblo.
La primera señal de civilización © Skeeto Lounge 2014
read more about
Next Story