El ‘sprint’ sahariano de Christian Schiester

Schiester corre 260km a través del desierto africano y acaba en segunda posición en la Ocean Floor.
Christian Schiester corriendo durante la Ocean Floor Race.
Egipto tiene un paisaje muy interesante © Harald Tauderer/Red Bull Content Pool
Por Josh Sampiero

Es una de las carreras más duras del mundo, a través de uno de los lugares más brutales del planeta. Pero a pesar de eso su segunda posición no es el honor del que el ultrarunner Christian Schiester está más orgulloso.

“Participaron 17 corredores en esta carrera,” nos cuenta. “Todos y cada uno de ellos acabaron con una ampolla, pero yo tenía la peor ampolla de todos. ¡Incluso los organizadores me dieron el premio a la peor ampolla que jamás habían visto!”
 

La gran ampolla de Christian Schiester después de la Ocean Floor Race.
El precio de la diversión © Harald Tauderer/Red Bull Content Pool

“Esto no es como la Badwater (una carrera a través de Death Valley),” afirma Schiester. “Es más larga y no vas por carreteras. No tienes una ruta marcada y no estás únicamente corriendo… también necesitas utilizar el GPS para saber en qué dirección correr”.

Para hacerlo más duro los corredores no reciben los waypoints del GPS hasta solamente dos días antes de la carrera, dejándoles muy poco tiempo para planificar su ruta.
 

Christian Schiester corriendo durante la Ocean Floor Race.
El ritmo de Christian variaba según el terreno © Harald Tauderer/Red Bull Content Pool

Las reglas permiten a los participantes que manden bolsas a los waypoints a lo largo de la ruta. Schiester incluyó su dieta preferida en las bolsas: un mezcla de dátiles, nueces y maíz en aceite de oliva, más salchichas austríacas y pasteles de casa. “He aprendido mucho de los beduinos acerca de qué comer en el desierto,” admite Schiester. “No necesitas buena comida; necesitas alimentos con grasas, azúcares y sal.”

Christian Schiester preparándose para la Ocean Floor Race.
Repostando en una waystation © Harald Tauderer/Red Bull Content Pool

El principal combustible de Schiester fue Red Bull. Mucho Red Bull. Unas 20 latas. ¿Te parece mucho? Este deportista cree que para ser competitivos los corredores necesitan privarse de sueño.

“Para correr durante toda la noche necesitas cafeína. Es decir o café o Red Bull, y prefiero Red Bull. Me bebí unas 20 latas en 48 horas.”
 

Christian Schiester corriendo durante la Ocean Floor Race.
Durante la carrera Schiester vio dos atardeceres © Harald Tauderer/Red Bull Content Pool

A pesar de lo brutal del terreno, con temperaturas de hasta 57.4º, Schiester cree que el Sáhara es “uno de los lugares más bellos del mundo.”

Mientras luchaba por superar dunas de más de 200m de altura a través del suelo ardiente, ocasionalmente utilizó una estrategia muy poco convencional: correr por la arena blanda en calcetines. “Es una manera un poco especial de correr en una arena tan blanda,” admite. “A veces tienes que correr como un pato”.
 

Christian Schiester corriendo durante la Ocean Floor Race.
Los kilómetros van subiendo © Harald Tauderer/Red Bull Content Pool

Al final Steve Sleuyter, la leyenda belga de las ultramaratones, quedó primero con 45 minutos de ventaja. “Ha sido una buena carrera y no estoy nada triste por haber perdido contra él,” admite Schiester. “Hemos estado luchando el uno contra el otro durante todo el trayecto, pero él ha estado mejor en el último tramo, justamente allí donde yo he flaqueado.”

Christian Schiester corriendo durante la Ocean Floor Race.
El Sáhara presenta formaciones únicas © Harald Tauderer/Red Bull Content Pool

Una semana después de la carrera Schiester está de vuelta a casa en Austria, recuperándose todavía. “Correr durante 48 horas no es algo que hagas cada semana. Necesitaré unas cuantas semanas más para recuperarme, bebiendo mucha agua y comiendo mucho.”

Pero espera estar a punto para la Wings for Life World Run y, justo después, navegar en su barco por el mar Egeo para pasar algo de tiempo con su mujer y sus dos hijos.

Curiosamente dice que es en medio del océano - pescando para comer y sin ordenadores, teléfonos ni e-mails -, donde encuentra algunas de las mismas cosas que en el desierto. “Es muy fácil estar tranquilo en medio del mar; o del desierto,” reconoce.

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Christian Schiester enseña la bandera austríaca tras finalizar la Ocean Floor Race.
Un austríaco exhausto en el desierto © Harald Tauderer/Red Bull Content Pool
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