Paraíso de la escalada: acantilados en Filipinas

No necesitas arnés ni tampoco una embarcación para escalar en esta pared sobre aguas profundas.
Desplomes increíbles
En las islas había desplomes increíbles © Francisco Taranto Jr.
Por Evan David

Este viaje de escalada empezó en un lugar muy poco habitual: en Google. La escaladora francesa Caroline Ciavaldini realizó una búsqueda de “acantilado marítimo en Asia”.

Lo que encontró solamente puede ser descrito como el paraíso de la escalada en solitario en aguas profundas. En un pequeño blog sobre kayak de mar encontró fotos de El Nido, en las Filipinas. Una web local sobre escalada en las Filipinas confirmaba su existencia, pero puntualizaba que nadie había escalado esas paredes todavía.

La misión había empezado.

Una nueva pared
Conquistando una nueva pared © Francisco Taranto Jr.

Tras viajar por Japón, Caroline y su compañero de cordada James Pearson se dirigieron hacia el calor y el gentío de Manila. Después de dos días de viaje en pequeños autobuses sin techo llamados “jeepneys” y diminutas avionetas (incluyendo un trayecto de 200kms en autobús que costó 3€!), finalmente llegaron a la reserva natural de El Nido, donde ni el agua potable ni la electricidad están aseguradas.

Campamento base flotante
Campamento base flotante © Francisco Taranto Jr.

Inspirados por el blog de kayak donde encontraron las fotos, Ciavaldini y Pearson decidieron que ése sería su modo de transporte para explorar los numerosos islotes esparcidos por la zona.

Sin importarles el hecho de que ninguno de los dos había practicado el kayak en toda su vida, cargaron sus embarcaciones con provisiones para varios días y empezaron a buscar paredes de roca en lugares como Cadlao Island, Helicopter Island, Lagen, Miniloc, Matinloc, Turtle Island… todos ellos lugares espectaculares y donde las paredes de roca - negras y afiladas- caen directamente al mar. Según Caroline “no era exactamente lo que estábamos buscando… ¡esa roca negra era demasiado cortante!”

Sin colchoneta
Sin colchoneta © Francisco Taranto Jr.

Pero a base de perseverancia acabaron encontrando lo que buscaban. “Buscábamos paredes de roca blanca, allí donde la pared se desploma y en caso de caída vas directamente al agua, sin rebotar ni tocar en nada. Había mucha roca negra, pero de vez en cuando encontramos zonas increíbles de roca blanca extraplomada y suave. ¡Lo habíamos encontrado! ¡Un paraíso para la escalada en solitario en aguas profundas!” reconoce Caroline.

Primera subida
Siempre hay una primera ascensión © Francisco Taranto Jr.

La escalada en solitario sobre aguas profundas para muchos es la forma más pura de escalar que existe. Sin cuerda, sin arnés, sin ayuda; solo tú y la pared. ¿Las consecuencias? Caerte al agua –profunda- que se encuentra al pie de la vía. “A 10 metros de altura es bastante seguro,” dice Cavaldini. “A 20 metros ya tienes que ir con cuidado y caer bien.”

La vista
Bonitas vistas © Francisco Taranto Jr.

En dos semanas visitaron la mayoría de las islas, durmiendo en la playa, cocinando pescado fresco y escalando las mejores vías que encontraron. Su mayor reto fue mantener sus sacos de dormir libres de arena. Tuvieron que lidiar con tormentas y con el cansancio acumulado con el paso de los días, pero al final fue un éxito. Buscaron, encontraron y escalaron.

Más escalada en solitario sobre aguas profundas en las Filipinas en este vídeo.

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