Bucket List: acción antes de partir

Te ponemos algunas aventuras increíbles que debes hacer antes de que te visite la Huesuda.
Por Rafael Ochoa

Seguro ya han oído hablar de la lista de deseos (en inglés algunos la conocerán como bucket list), una lista de cosas que una persona desea hacer para considerar su vida satisfactoria antes de dejar este mundo.

Una satisfacción que seguro muchos encontrarían en las aventuras y deportes extremos que se hacen alrededor de la naturaleza o en los rascacielos erigidos por el hombre. En donde sea, siempre que haga correr la adrenalina y la sensación ultra fina de que estamos vivos.

Suponemos que ese es el objetivo de hacer una lista así: exprimir hasta la última gota todo lo que te haga sentir en la cúspide de lo que quieras, ya sea piloteando un avión ruso o explorando un volcán activo.

Algunos de esos deseos te orillarán, irónicamente, al peligro. Pero ese es el chiste: sentir el rigor de la Parca para sentirse vivo.

Por eso cada quien hace su lista de deseos como quiere, pero les ponemos actividades extremas para que se den una idea de que el mundo ofrece muchas cosas increíbles como para dejarlas pasar. Que cuando te tropieces con tus propias arrugas mires para atrás y digas que fue un buen viaje.

Bucea con un tiburón blanco © Tnaqua
  • Nadar con un tiburón blanco

Gracias a Steven Spielberg y sus películas, éstos animales han sido estigmatizados. Claro, de que son unas máquinas predadoras y que son capaces de comerte como si fueras un pedazo de pan, lo son. Pero ver los ojos asesinos y dientes filosos de un tiburón blanco al tú por tú, sólo con una jaula de acero de seguridad, es algo increíble.

En Australia y Sudáfrica se puede vivir esta experiencia. Comprobarás cómo estos animales, aunque temibles, son tan perfectos que han sobrevivido y evolucionado a lo largo de 400 millones de años. Apreciarás cada detalle cuando se te acerquen para ver qué demonios eres.

Vuela en un MIG-25 © Incredible Adventures
  • Pilotear un Mig-25 ruso

Si te gustan los aviones y de casualidad eres fan de Top Gun, alguien te sonríe: Rusia es el único lugar donde puedes subir al legendario MIG-25, un avión de combate ruso pintado al estilo de la película.

¿Qué es lo divertido? Bueno, este avión es de los pocos que te pueden llevar al borde del espacio, a una altura dos veces mayor a la del Everest. Podrás ver la curvatura de la Tierra, y alcanzar velocidades de Mach 3.2.

Y si se lo pides y lo agarras de buenas, el piloto hará maniobras de Top Gun.
 

 

MIG-25 © Rob Schleiffert/Creative Commons
  • Biking en el Camino de la Muerte

Por qué no: que tu deseo antes de partir sea hacer MTB en un lugar que se llame Camino de la Muerte. Es lo más lógico…

Y no sólo es para asustar. Los locales, en Bolivia, rezan antes de recorrerlo, ya que basta con saber que es oficialmente el camino más peligroso del mundo. Los ciclistas atravesarán montañas con caminos muy angostos y caídas largas, y una topografía accidentada en el Amazonas en 60 kilómetros de ruta.

Pero la vista de perlas que ofrece el trayecto es invaluable. Sólo acuérdate que el hospital más cercano está a dos horas de camino.
 

Biking en el Camino de la Muerte © Marco Antonio/Creative Commons
  • Descenso en un volcán activo

Vanuatu es un país e isla del Pacífico conocido por tener una actividad volcánica tan ruda que tiene lagos permanentes de lava. Entre ellos está el volcán Marum, en cuyo interior se ve la incandescencia de su roca fundida.

Es tan grata la experiencia que un equipo liderado por el aventurero Geoff Mackley descendió 195 metros al interior del Marum para presenciar sus entrañas. El video de la hazaña se hizo viral, y se puede apreciar a un hombre vestido con un traje especial frente a la violenta ebullición de la lava.

Una actividad que no sólo enfrenta a lo impredecible de un volcán activo, sino también a gases tóxicos, calor extremo, rocas inestables y explosiones esporádicas. Nunca había valido tanto la pena estar tan cerca de la ira de la naturaleza.

Descenso en un volcán activo © Discovery
  • Treparse en Kingda-Ka

Nada menos que la montaña rusa más grande y rápida del mundo, ese es el Kingda-Ka de Nueva Jersey.

Ya con la pura subida de 139 metros de altura empieza la presión psicológica, pero con la bajada que en 3.5 segundos va de 0 a 205 km/h, maldecirás o agradecerás al mundo por haber creado semejante joya.

Súmale curvas de 90 grados y espirales de 270 grados, y tendrás la montaña rusa de casi un kilómetro de longitud más divertida y hardcore de todos los tiempos.
 

 

Sube al Kingda-Ka © Adam Ahmed/Creative Commons
  • Surfeando Jaws, la ola de Hawái

Te diríamos que no necesitas ser surfer para disfrutar esta ola, pero te mentiríamos. Porque se trata de una de las olas más bestiales del mundo, Jaws, en Hawái, es una big wave que rompe en un arrecife de coral.

Eso está leve si lo comparas con que montarías una ola que se dice ha llegado a los 36 metros de altura, con una cresta que rompe a 50 km/h. Sólo las leyendas la montan, y tú puedes ser una si el surf es lo tuyo y practicas como si no hubiera un mañana. Así se llega al olimpo.

Surfeando Jaws © Brian Bielmann/Red Bull Content Pool
  • Bucear los Hoyos Azules en las Bahamas

Cuando las personas nadan sobre los hoyos azules de las Bahamas, ven el inframundo del buceo. O sea, el lugar más peligroso para hacerlo.

Se trata de un reino lleno de fósiles y laberintos con miles de años de antigüedad. Si puedes pasar por la capa de gases tóxicos, te adentrarás a pasadizos marinos donde una falla técnica del equipo podría ser tu verdugo.

Pero si lo logras, si regresas de ese abismo, podrás hablar sobre las estalactitas que te encontraste, sobre los huesos de humanos primitivos, y fósiles de tortugas y cocodrilos ya extintos. Otro mundo, literalmente.

Buceo en los hoyos azules de las Bahamas. © Jill Heinerth
  • Speed-ride en el Eiger

Eiger es una montaña en Suiza híper inclinada que se ha vuelto el destino favorito de atletas extremos. En especial por la nueva aventura que ofrece: el speed flying o speed riding, que es esquiar con un parapente ajustado en la espalda para esquiar y volar al mismo tiempo, y de paso evitar que un tropiezo se convierta en un viaje sin retorno.

En otras palabras, el parapente es un freno que te levanta por unos instantes por si pierdes el equilibrio en el Eiger, disminuyendo la velocidad y añadiéndole diversión al ski extremo.

Aun así, con todo y este método de seguridad, hacerlo es rifártela para vivir una experiencia que probablemente te haga sentir como que el mundo está a tu merced.
 

 

Speed riding en el Eiger © Acro Base

Esos son sólo algunos. Que la ironía del peligro no los haga dudar: sin el riesgo no se gana, y hay muchos lares donde uno se puede sentir en la cima del mundo. Sólo hay que dominar el miedo a la Parca.

 

read more about
Next Story