Kilian Jornet rompe con todo en el Hardrock 100

¿Qué ocurre cuando una leyenda del trail running hace una de las carreras más difíciles del mundo?
¿Arena? ¡No, es nieve! © Matt Trappe
Por Andrew T Crafts

La carrera Hardrock 100 Endurance Run es una pelea de 160 km que atraviesa colinas, riscos y valles con un desnivel positivo suficiente como para conquistar el Everest. La media de tiempo para cruzar la línea de meta es de 41 horas (y muchos de los 140 participantes, todos ellos con invitación exclusiva, no acaban la prueba).

Así empieza una carrera de 100 millas © Matt Trappe

A Kilian Jornet se le conoce en el mundo entero como el mejor trail runner del planeta (y es posible que de todos los tiempos). Este año era el primero en el que competía en la conocida prueba... y dejó las cosas muy claras.

Llegando a la primera asistencia, el primero © Matt Trappe

La Hardrock existe desde 1992 y se ha cancelado en dos ocasiones (una vez por culpa de las grandes cantidades de nieve que había y otra por culpa de un gran incendio forestal). Es uno de los momentos fuertes de la temporada americana de competiciones de trail running y atrae a los mejores atletas del mundo.

Kilian en cabeza © Matt Trappe

Los fundadores de la prueba la idearon para honrar a la gente que trabajaba en los lugares de montaña más remotos e inhóspitos (en muchas ocasiones con tareas peligrosas en minas profundas). Cuando los tiempos cambiaron y que la industria minera empezó a sufrir, las pequeñas ciudades de la región sufrieron mucho. La carrera atraviesa incluso una ciudad fantasma llamada Sherman, en Colorado.

La placa colocada en la "Hardrock" © Matt Trappe

La carrera, que también cruza la cadena montañosa de San Juan (parte de las Rocosas), en Colorado, es conocida por sus paisajes impresionantes y sus escaladas complicadas que suman más de 10.000 metros de desnivel positivo a lo largo de todo el recorrido. Los senderos que toman los ultrafondistas son tan remotos que las estaciones de asistencia se desplazan a mano y, en muchos casos, se organizan como vivacs de escalada junto al recorrido de la carrera.

Jornet adoptó lo que muchos llamarían una estratégia "sin preocupaciones". A veces se quedaba en las estaciones de asistencia durante cerca de 15 minutos en vez de querer rascar hasta el último segundo.

¡Bienvenido a la mesa del desayuno! © Matt Trappe

Orientarse (y el mero hecho de seguir el recorrido) es un reto tan grande como el esfuerzo físico de la prueba en sí. La distancia extrema significa que es imposible colocar señales de referencia amplias y muy visibles. En vez de eso, los competidores sólo cuentan con marcadores de alambre diminutos, como el de la foto de debajo.

Una caza de 100 millas en busca de esto © Matt Trappe

Desde el comienzo de la prueba, de madrugada, Jornet adoptó una cadencia relajada pero rápida, en el pelotón de cabeza. Rápidamente se colocó líder con cinco a siete minutos de ventaja desde la milla 22. Luego decidió reducir la marcha para que su amigo Julien Chorier pudiera alcanzarle y así poder correr con alguien.

El tiempo empezó siendo clemente y el conjunto de los participantes se desplazaba a una velocidad superior a la media habitual. Por la noche irrumpió una tempestad y a uno de los ultrafondistas, Adam Campbell, hasta le impactó un rayo (¡pero consiguió acabar la carrera a pesar de todo!).

Un paseillo por el parque © Matt Trappe

Al acabar, Jornet besó la roca de Hardrock, como lo pide la tradición, antes de sentarse a descansar tras haber pasado 22 horas, 41 minutos y 33 segundos corriendo, un tiempo que machacaba el récord anterior de la prueba, rebajándolo 42 minutos.

Tras una carrera así besarías cualquier cosa © Matt Trappe

Kilian dijo después de la prueba: “Estoy encantado con el resultado. Es una carrera mítica y la última que me quedaba por hacer en una lista de carreras que hice cuando tenía 16 años."

La gente que le vió acabar la prueba decía: "¡Ni siquiera parece estar cansado!" De hecho, el vídeo de la llegada muestra a un Jornet feliz, despierto y que da la impresión de poder dar media vuelta y volver hasta la salida.

Este hombre merece un descanso © Matt Trappe

¿Cuál será el próximo reto de Jornet? Más trail running antes de que llegue la temporada de invierno. Como es un hombre de proyectos sigue trabajando en el suyo propio: The Summits of My Life (Las Cumbres de Mi Vida), que hasta hoy le ha llevado a batir récords de velocidad en el Mt Blanc, en Francia, y en el Denalí, en Alaska. ¿Su objetivo final? Batir el récord del Everest. ¿Será capaz de hacerlo? ¡Nos morimos de ganas de verlo!

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