Estos chicos tienen su propio programa espacial

Los daneses son famosos por sus pasteles, pero este equipo ha cocinado algo mucho más impresionante.
El despegue tendrá lugar en el mar. © Thomas Pedersen
Por Tarquin Cooper

A pesar de que las superpotencias mundiales abrieron la carrera espacial, hoy en día también está al alcance de la gente. De hecho, los observadores industriales creen que, a pesar de la reciente tragedia de Virgin Galactic, en los próximos años viviremos una época dorada de la exploración espacial, ya que empresas privadas y emprendedores buscan entrar en esta lucha, ya sea por conocimiento, o para lucrarse – o tan solo porque pueden-.

Todos soñamos con construir algo que nos lleve al espacio.

- Mads Wilson

Y en eso está el equipo de ingenieros aeroespaciales aficionados, científicos y mecánicos del Copenhagen Suborbitals. Esperan poder enviar el primer cohete independiente y de financiación privada al espacio. ¿Por qué? Por el gustazo de hacerlo, asegura el miembro del equipo y electricista Mads Wilson.

El astronauta ira en posición "bola de cañon". © Thomas Pedersen

¿Así que queréis mandar un hombre al espacio?
MW: Suena cursi pero como dicen en Star Trek, el espacio es el destino final. No hay muchos otros lugares por descubrir en el mundo. Todos soñamos con construir algo que nos lleve al espacio.

¿Cuál es la misión?
Queremos llevar a un hombre al espacio por encima de la línea Kármán en un cohete (el límite aceptado entre el corazón de la atmosfera y el espacio, a 100km de la Tierra), que hemos construido nosotros mismos con componentes comunes. Nos hemos financiado 100% mediante crowd funding.

Sé que mis llaves están por ahí. © Copenhagen Suborbitals

Suena a pelotazo…
¡Construir un cohete es como quemar dinero en el jardín de casa! Estamos usando tecnología desarrollada por la NASA en los 50. No necesitamos los últimos materiales. Por ejemplo, las válvulas que antiguamente se tenían que hacer a medida, ahora las puedes encontrar en cualquier tienda especializada. Nuestra filosofía es: si es suficientemente bueno, es suficiente.

¿Sois suficientemente buenos?
Hemos llegado a un punto en el que sabemos por dónde ir; sabemos qué es factible y qué no. Confiamos en que lo podemos construir y que funcionará – es seguro y se puede hacer.

Mads Wilson posing for a portrait next to the rocket.
Mads Wilson forma parte del equipo © Copenhagen Suborbitals

Danos la cuenta atrás para el lanzamiento
Esto no va a ser un viaje agradable. Primero porque estarás sentado en la posición de hombre bala en la parte superior de un cohete con tres o cuatro toneladas de combustible. Lo lanzaremos desde una plataforma en el mar. Evidentemente no está mal si el mar está en calma y la plataforma está estable, pero a 14 metros por encima del nivel del mar, hay una gran cantidad de movimiento y estás en un espacio reducido.

Cuando el cohete despegue, en 90 segundos acelerará hasta tres veces la velocidad del sonido. El motor principal se detendrá a los 50km, pero el cohete llevará tanta velocidad que seguirá subiendo durante unos 50-70 km más antes de pararse, es entonces cuando la cápsula se separará y empezará a descender.

Despegue: una prueba de vuelo del cohete superada © Thomas Pedersen

Sigue contando
Cuando vuelva a entrar en la atmósfera terrestre, el escudo térmico brillará y se pondrá al rojo vivo. Se calentará tanto que veremos llamas a los lados de la cápsula. Será increíble. A 4 kilómetros se abrirá el paracaídas, y tras un par de minutos tocará el agua y flotará. En total durará unos 20 minutos.

¿Quién será el piloto afortunado?
Recibimos peticiones todas las semanas pero no las hacemos caso. Tenemos tres candidatos y seguramente optemos por el más pequeño. Mide 1,65m.

Puedes apoyar a Copenhagen Suborbitals a través de su página web.

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