¿Piruetas en mitad del océano? ¡Sí, se puede!

Mira como estos dos ases del free running hacen de las suyas en un barco de la Volvo Ocean Race.
Por Evan David

El inicio del free running comienza cuando los deportistas decidieron buscar nuevas formas de moverse por las calles y edificios de las ciudades en las que vivían. La semana pasada, dos de los mejores free runners del mundo han encontrado nuevas formas de moverse en Newport (Rhode Island) y en un nuevo sitio absolutamente fascinante: los barcos de la Volvo Ocean Race.

Echa un vistazo al siguiente vídeo:

Atracados en Fort Adams State Park en Newport (Rhode Island, EE.UU.), una de las paradas de la regata mundial, sobre los rápidos veleros de 21m. suelen verse marineros saltando por todos lados mientras la tripulación se desplaza y no para de moverse durante la carrera. Pero ni los barcos ni la tripulación habían visto nunca nada como lo que hacen Jason Paul y Pasha Petkuns. Antes de surcar el océano, la pareja calentaba en las cercanías de Fort Adams.

Vueltas y más vueltas en plena fortaleza

Freerunning con doble dificultad en Volvo Ocean Race
Doble dificultad © Ainhoa Sánchez / Volvo Ocean Race

"La fortaleza era una locura, había mucha hierba verde y paredes empedradas que hacían que tuviéramos tanto aterrizajes suaves como golpes duros. Pero fue increíble, aunque uno de los mayores retos era saber si la roca se iba a sostener y sujetar... Hicimos muchísimos flips y rolls antes de que nos subiéramos en el velero para dar un poco más de caña y de acción al asunto".

De la fortaleza a la hierba

Freerunning en la Volvo Ocean Race
En la hierba, las caídas duelen menos © Ainhoa Sánchez / Volvo Ocean Race

Fue la primera vez. El free running ha tomado lugares increíbles, pero no hay constancia de que nunca se haya hecho en un velero de regatas de clase mundial.

Rebotando en el barco

Freerunning llega a la Volvo Ocean Race
Reconociendo el terreno © Ainhoa Sánchez / Volvo Ocean Race

Si la fortaleza fue un campo de juego casi perfecto para el free running, los barcos lo serían mucho más (en algunos aspectos).

"Los barcos están diseñados para mantener a los marineros a salvo cuando están en plena carrera y eso hace que sea peligroso para los free runners. Hay muchos sitios en los que puedes tropezar o torcerte un tobillo".

Sin embargo, Pasha y Jason esquivaron todos los obstáculos. Primero, calentaron con el barco amarrado al puerto para después zarpar y llevar la acción a altamar.

"Fue interesante enseñar todo esto a los chicos que se pasan el día corriendo por el barco de un sitio a otro".

Volando sobre el mar

Freerunning llega a la Volvo Ocean Race
Es una forma de salir del barco © Ainhoa Sánchez / Volvo Ocean Race

Por supuesto, una vez que los barcos estaban en el mar, hubo otra (esperada) vuelta de tuerca: el barco no estaría quieto ni nivelado cuando se encontraba bajo el poder de la vela... se inclinaría en un ángulo de hasta 45º, dependiendo de la fuerza del viento.

Aunque esto era una desventaja, el barco ofrecía la oportunidad de hacer algo verdaderamente impresionante: crear una liana verdaderamente grande. Los free runners ataron una cuerda a lo alto del mástil y después gritaban 'nos veremos en el infierno' antes de que ellos se descolgaran sobre el agua.

"Es un truco que puedes verlo en los barcos más pequeños, pero esto lo ha elevado a un nivel más alto", dice Paul.

Al fin y al cabo fue una experiencia que no será fácil de olvidar ni para los free runners ni para los marineros.

"El free running es un deporte único", asegura Pasha. "Y este es posiblemente el lugar más espectacular en el que hemos tenido la oportunidad de hacerlo".

read more about
Next Story