9 máquinas brillantes para viajar por la nieve

Descubre los medios de transporte definitivos para atravesar el frío invierno y sus condiciones.
Por Will Gray

La auténtica y genuina moto de nieve es la mejor forma de viajar sobre la nieve... ¿O quizás no?

A lo largo y ancho de todo el mundo, ingeniosos inventores han creado algunos artilugios increíbles para moverse por nieve, de coches-esquí propulsados por hélices a monstruos impulsados por tornillos.

Aquí te traemos las máquinas de nieve más exclusivas, divertidas y funcionales...

Skibob

Máquinas para viajar por la nieve: Skibob
Skibob © Helmut Plohberger

Creador: Stalmach / Brenter.
Tipo: Un paseo en bici.
Potencia: Un humano.
Precio: Desde 1.200 €.
Nota de su atractivo: 7.

Este aparato se trata básicamente de una bici con esquís en lugar de ruedas... ¡y es tanpopular que incluso existe un campeonato del mundo de pilotos!

La idea se inventó en 1949 pero no se hizo mundialmente conocida hasta hace 10 años. El rider utiliza dos esquís adicionales cortos y anchos que están atados a sus pies y que le ayudan a deslizarse por las laderas de la montaña.

www.skibob.org

Ripsaw EV2

Máquinas para viajar por la nieve: Ripsaw EV2
Ripsaw EV2 © Howe & Howe

Creador: Howe & Howe Technologies.
Tipo: Vehículo de oruga.
Potencia: 600 CV.
Precio: Desde 270.000 €.
Nota de su atractivo: 10.

Construido originalmente para los militares como súper tanque de alta velocidad, esta máquina ha sido subastada entre los principales clientes privados del alto lujo.

Las tres toneladas y media del aparato funcionan con un motor diesel de 6,6 litros, un diámetro de giro de cero grados y puede subir pendientes de hasta 75 grados. Alcanza más de 90 km/h. (60 mph) y sus orugas de goma le proporcionan una rápida aceleración en cualquier superficie.

www.howeandhowe.com

TH!NK Frost

Máquinas para viajar por la nieve: TH!NK Frost
TH!NK Frost

Diseñador: Anders Gloslie.
Tipo: Prototipo de coche deportivo oruga.
Potencia: No disponible.
Precio: No disponible .
Nota de su atractivo: 10.

Diseñado por un investigador de una empresa de coches eléctricos de Noruega, este sería el mejor coche deportivo posible para pasear por St Tropez (si se hiciera alguna vez).

Su asimétrica carrocería imita las formaciones de hielo utilizando las 'grietas' para esconder los sistemas de iluminación. Por su parte, las ruedas se sustituyen por radicales orugas triangulares y una 'pantalla de información' proporciona al conductor la información del clima en tiempo real.

www.diseno-art.com

Mountain Horse

Máquinas para viajar por la nieve: Mountain Horse
Mountain Horse © Timbersled.com

Creador: Timbersled.
Tipo: Moto de cross oruga.
Potencia: Depende de la moto de cross.
Precio: Desde 4.850 €, más la moto de cross.
Nota de su atractivo: 8.

Este conjunto convierte una moto de cross convencional en una moto de nieve, lo que brinda a los pilotos de motocross la posibilidad de ir a toda leche por las laderas superando los 100 km/h. (65 mph).

Idea original del tunero de motonieves Allen Magnum porque una moto es más ligera y fácil de conducir que una motonieve. Desde que se pusiera a la venta hace cinco años ha creado un deporte con miles de seguidores.

www.timbersled.com

Snowbird 6

Máquinas para viajar por la nieve: Snowbird 6
Snowbird 6 © icechallenger.com

Creador: Steve Brooks y Graham Stratford.
Tipo: Vehículo por tornillo de Arquímedes.
Potencia: Desconocida.
Precio: Desconocido.
Nota de su atractivo: 6.

Esta especie de aparatos impulsados por tornillos de Arquímedes fueron creados en los años 60 por la Agencia Espacial Federal Rusa para recuperar a los cosmonautas de Star City de la gélida Siberia.

Esta versión se utilizó para cruzar el mar de Bering en 2002. Durante el trayecto tenía que flotar en al agua, subirse por los icebergs o abrirse paso a través del hielo picado. Y todo ello a temperaturas por debajo de los -40º C.

Aerodeslizador ártico

Máquinas para viajar por la nieve Aerodeslizador ártico
Aerodeslizador ártico © Henrik Paersch

Creador: Airboats.
Tipo: Barca ligera.
Potencia: 70 CV.
Precio: 38.600 €.
Nota de su atractivo: 7.

Esta barca parece una versión GEO de los aerodeslizadores que se ven en Everglades y puede alcanzar velocidades superiores a los 100 km/h. en pleno hielo.

Está hecho de polietileno con una nueva y exclusiva técnica de construcción, tiene 4 metros de largo, pesa solo 250 kg. y está propulsado por un ventilador de tres aspas de fibra de carbono. Actualmente lo usan los bomberos de Finlandia y clientes privados.

www.airboats.fi

Snow Crawler

Máquinas para viajar por la nieve: Snow crawler
Snow crawler © Michal Bonikowski

Creador: Michal Bonikowski, Mindsailors.
Tipo: Prototipo de motonieve .
Potencia: No disponible.
Precio: No disponible.
Nota de su atractivo: 8.

¿Será este el futuro de las motos de nieve? Métete en la cabina, enciende el motor eléctrico y haz girar las orugas triangulares para dar gas y conducir el que bien podría ser el último aparato de James Bond.

Una mera idea que debería convertirse en realidad.

mindsailors.design

Snow Glider

Máquinas para viajar por la nieve Snow glider
Snow glider © Roman Subar

Creador: Václav Zahrádka.
Tipo: Vehículo de esquí propulsado por una hélice.
Potencia: Depende del tamaño de la hélice.
Precio: Desde 8.000 €.
Nota de su atractivo: 8.

Construido por un padre y un hijo de la República Checa, este ligero vehículo puede pasar por encima de la nieve a 120 km/h.

El dúo está intentando crear un deporte en torno a su exclusiva idea y han probado suerte tanto en el telesquí como la competición de alta velocidad.

www.snowglider.vyrobce.cz/

Antarctic Snow Cruiser

Máquinas viajar por la nieve Antarctic snow cruiser
Antarctic snow cruiser © Leslie Jones, Creative Commons License

Creador: Armour Institute of Technology (Chicago).
Tipo: Enorme transportador de tripulación.
Potencia: Insuficiente.
Precio: 138.000 € (en 1939).
Nota de su atractivo: 4.

Este monstruoso aparato de 37 toneladas de peso y 16,7 m. de longitud está perdida en medio de la Antártida, posiblemente enterrada bajo el hielo o tranquilamente asentada en el fondo del océano.

Fue utilizada en 1939, pero sus cuatro ruedas de tres metros de alto diseñadas para cruzar grietas apenas tenían agarre y el motor diesel-eléctrico no tenía la potencia suficiente. El resultado final fue que terminó siendo una estación estática de tripulación.

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