¡Sólo un pequeño roce en la caída!

Cuando te tiras en kayak por una catarata, ¡a veces una roca te espera abajo!
© Ben Marr/Red Bull Content Pool
Por James Castor

Cuando te tiras con un kayak por una catarata, lo que más deseas es que abajo solo haya agua. ¿Chocar contra rocas? Eso es algo que no te recomendamos. Chris Korbulic tuvo suerte con su kayak y hoy nos muestra el incidente y lo que ocurrió después.

Por supuesto, este fue uno de los momentos más memorables de la historia de los descensos y la primera vez que se bajaba por la Garganta Beriman, en Papúa Nueva Guinea. Y si esta aventura te interesa más, no te pierdas todo el material en Red Bull TV si miras Explorers Series documentary, Locked In.

Una de las muchas cataratas del viaje

Cascada en Nueva Bretaña del Este (Papúa Nueva Guinea)
Doble caída... ¡doble infierno! © Ben Marr/Red Bull Content Pool

Por fortuna, Korbulic no sufrió ninguna lesión. Salió intacto, sonriendo, haciendo la señal con los pulgares hacia arriba. A pesar de ello, el impacto dejó su huella en el bote. Hizo falta más de seis horas de trabajo para repararlo. Él y el resto del equipo tuvieron que arreglar una abolladura usando las herramientas que tenían a mano, es decir, agua hirviendo para calentar el plástico con el vapor.

Agárrate fuerte

Travartine Falls: Kayakista en la doble caída
Apunta y... ¡aterriza como puedas! © Ben Marr/Red Bull Content Pool

¿Por qué era tan importante? La abolladura era bastante grande, por lo que disminuía el volumen, ya de por sí pequeño, del kayak. Lo que significa menor capacidad para flotar, mayor dificultad para dirigirlo y peores prestaciones en general. Además, estaba más expuesto a sufrir de nuevo un percance, lo que no es muy bueno si estás en medio de un cañón en el que la única manera de salir es con tu barca.

Una aventura, ¿eh? No te pierdas toda la gesta en Red Bull TV.

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