Mira cómo se lleva la escalada a nuevas cimas

¿Miedo a las alturas? Descubre cómo estos hombres realizan el sueño de todo alpinista.
Por Corinna Halloran

En el interior de la gran cadena montañosa de Alaska, a 62 km (100 millas) de Anchorage, se encuentran las montañas Neacola, dentadas, feroces y gigantescas. Dentro de estas montañas hay un pico de 3.000 metros que nunca ha sido escalado, el Citadel. Bueno, hasta ahora, porque Matt Helliker y Jon Bracey han puesto su mirada en esta cima.

 

En esta historia llena de aventura y adrenalina, Red Bull TV te muestra toda la gesta, desde el principio, en el salón de la casa de Helliker en Chamonix (Francia), hasta la acción en la majestuosa montaña.

En Alaska todo es extremo y gigantesco: las avalanchas, los osos, la naturaleza… Helliker y Bracey tuvieron que luchar contra sus propios instintos para mantener la voluntad de llegar hasta la cima. A esta cumbre le llaman “El Santo Grial del Alpinismo”.

 

Llegar a la cima del Citadel supuso un reto detrás de otro. Ya fuera el estilo de escalada, los elementos o las rocas. Cuando pensaban que habían superado el obstáculo, otro nuevo aparecía de manera inmediata. Bracey lo explicó muy bien cuando apenas habían comenzado una jornada que iba a durar 20 horas y dijo: “Aquí REALMENTE hay que dar el máximo”.

 

El primer día de escalada tuvo proporciones épicas: 20 horas de escalada libre, alpina y una mezcla de ambas. Por fortuna, los días en Alaska son muy largos, ya que no es fácil estar 20 horas en la cara de una montaña. En medio de la oscuridad habría sido mucho peor. Como todos los buenos exploradores y aventureros, estos tipos no se detuvieron ante nada, ni siquiera ante una pared de granito que era imposible de escalar.

 

Por desgracia, esta no es una historia que acabe de forma feliz. Lo imposible no se convierte en posible por arte de magia. La pared de granito obligaba a los escaladores a tener que optar por una de estas dos opciones: taladrar la roca o darse la vuelta. La decisión de no taladrar la montaña nos parece digna de admiración.

 

Por esta vez, la salvaje naturaleza sigue siendo salvaje. La montaña ha ganado la partida. Los exploradores han querido hacer historia. Han quedado cautivados por unos audaces sueños, por la belleza de la montaña y por el atractivo de una aventura que, en el fondo, era un poco una locura.

¿Quieres ver más reportajes en los que los exploradores alcanzan lo imposible? Echa un vistazo a la serie 'Explorer', de Red Bull TV. Ya sea la gesta de esquiar en un volcán o hace windsurf sobre una ola gigantesca en Australia.

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