Este tipo batió el récord del mundo en Córcega

Un sendero mítico, un récord por batir y un súper atleta: la mezcla perfecta para una aventura única
Por Dom Granger

Mientras las calles dormían en una madrugada del mes de junio, en el pueblo de Calenzana, la noche del 3 de junio de 2016 se reunía un grupo de personas, muchos de ellos con lámparas en la cabeza y equipamiento preparado... para correr. Otros estaban allí simplemente para ayudar pero todos tenían el mismo centro del interés: el ultrarunner François D’Haene.

4 AM: los primeros pasos de una larga carrera.
4 AM: los primeros pasos © Damien Rosso/Red Bull Content Pool

Viéndole pocos pensarían que está a punto de enfrentarse a uno de los mayores retos de su carrera: batir el récord en uno de los senderos más míticos de Europa, el GR20 de Córcega.

Se encuentra tranquilo, sereno y bromeando con sus acompañantes, los runners que irán con él durante parte del viaje. El equipo de apoyo está listo. Se nota que el atleta está preparado para pelear por alcanzar la gesta.

También están los comisarios deportivos. Si logra batir el récord, este quedará registrado de manera oficial, por lo que hace falta que haya unos jueces que den fe de la prueba.

Unos minutos antes de las 04:00, François camina hasta el principio del sendero, seguido por los corredores que lo acompañarán, además de otros aficionados que se han apuntado a la aventura. Más les vale que estén preparados pues, desde el comienzo, las largas piernas del francés comenzarán a subir por la montaña sin cesar.

Para este atleta todo comenzó hace 15 años con una larga excursión junto a unos amigos. Ahora llegaba el momento de enfrentarse a una aventura con mayúsculas.

El GR20: 180 km de senderos que no perdonan

François d'Haene récord GR20 en Córcega.
El terreno del GR20 no perdona © Dominique Granger

Entre los excursionistas del sur de Europa (franceses, españoles, italianos...) el GR20 es muy famoso. El nombre viene de las iniciales de Grande Randonnée (larga caminata en francés). Son 180 km a través de las montañas de la isla de Córcega, recorriéndola de norte a sur.

Se ha intentado muchas veces batir el récord. En 2009, Killian Jornet consiguió el primero con un tiempo de 32h 54m. Luego hubo algunos intentos fallidos, debido sobre todo a las malas condiciones climatológicas. En 2014, Guillaume Perretti alcanzó la gesta con un crono de 32h. Esta era la marca que tenía que superar D’Haene.

Un reto físico y mental.
Un reto físico y mental © Damien Rosso/Red Bull Content Pool

Con una elevación acumulada de 13.000 m, el sendero está dividido en 17 secciones. La mayoría de los excursionistas tardan al menos dos semanas en completarlo de principio a fin. Cada segmento es difícil pero, por lo general, la parte norte se puede considerar la más técnica.

Después de llevar dos horas corriendo, D’Haene se iba a encontrar placas de roca, zonas nevadas y bruscos cambios de elevación. Por si esto fuese poco, empezó a caer una ligera lluvia, con el consiguiente peligro de sufrir un resbalón.

Francois D'haene corriendo por el GR20 en la niebla.
Las condiciones pueden cambiar con rapidez © Dominique Granger

La segunda parte también tiene sus dificultades. El mayor reto aquí es la navegación, sobre todo durante la noche. El GR20 está lleno de caminos alternativos por lo que orientarse es realmente complicado.

Si François perdía una marca o señal, si hacía un giro equivocado, podría significar el final del intento de batir el récord. La dificultad se acentúa por la noche, cuando se corre por el bosque con una densa niebla y en medio de la total oscuridad, salvo la luz de la linterna que lleva en su cabeza. Todo parece igual. Los sentidos no acaban de funcionar bien. Aquí es donde los corredores que lo acompañan tienen un papel fundamental, ayudando a encontrar las señales para seguir en el sendero. En la oscuridad, el GR20 es un verdadero laberinto.

El paisaje ayuda a olvidar el dolor.
El paisaje ayuda a olvidar el dolor © Dominique Granger

Esta gesta supuso muchísima preparación, tanto en el aspecto logístico, como en el físico y mental. A diferencia de una carrera organizada, él y su equipo fueron los que tuvieron que encontrar a la gente adecuada para que les acompañase, memorizar el trail y buscar los posibles puntos de parada. No es una ultra carrera organizada, sino una verdadera aventura.

La fuerza mental es, probablemente, una de las mayores virtudes de D'Haene. A pesar de que la salida se había pospuesto tres días y casi se cancela debido al mal tiempo, el francés mantuvo la calma, planeó con su equipo cada detalle, además de pasar tiempo con su mujer y dos hijos

Un buen equipo de apoyo es fundamental.
Un buen equipo de apoyo es fundamental © Dominique Granger

Una vez que todo comenzó, el mayor reto es que no tenía rivales, competidores a los que enfrentarse. Debería correr contra sí mismo. La única manera de completar un sendero tan brutal es dividirlo mentalmente en diferentes sectores. Cuando D'Haene partió no iba a completar 180 km. Estaba empezando el primero de 17 segmentos, haciendo uno cada vez. Dividir el sendero es la única manera de llegar al final.

Luego viene el típico reto físico. D’Haene es un gran ultrarunner, capaz de una gran velocidad y resistencia, pero así todo se tuvo que entrenar subiendo montañas. No hay manera de entrenarte para las horas que vas a pasar sin dormir. Hay que mantener el aguante y confiar en que la adrenalina nos permita continuar.

Haciéndolo real

Amanecer en Aiguilles de Bavella, Córcega.
Aiguilles de Bavella al amanecer © Dominique Granger

Uno de los aspectos más complicados es controlar la velocidad. No puede ir tan deprisa como le gustaría, por lo que debe rodar al 60 por ciento de su capacidad.

Esto es también el trabajo de los corredores que le acompañan. Es necesario que haya una gran afinidad que les permita saber cuándo acelerar y cuándo frenar. Aquí es fundamental el haber corrido durante años con la misma gente. Un detalle vital para alcanzar el éxito.

François D'haene bate el récord en el GR20.
Comité de bienvenida en la llegada © Dominique Granger

A las 11:06 del sábado, 4 de junio de 2016, un sonriente D’Haene llega al final del sendero GR20 en Conca. Le espera una multitud de amigos, familia, prensa y comisarios deportivos.

¡Lo ha conseguido! Ya tiene el récord después de 31h y 6m de absoluta perseverancia. Una gesta que no se olvidará en mucho tiempo.

Si quieres más información sobre la aventura de D'Haene (incluso con mapas a través del GPS y las paradas) entra en su página web.

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