70 segundos que te marearán

Prepárate para tener náuseas... ¡estás a punto de navegar por alta mar!
Por Corinna Halloran

Una cosa tiene que quedar clara, hasta el marinero más experto se marea.

Te vamos a poner en situación: estás yendo a toda velocidad (a 30 nudos) y te encuentras a miles de kilómetros de la costa en la Volvo Ocean Race. Por la proa suben olas monstruosas y el barco se sacude de forma violenta. Acabas de terminar cuatro largas horas en cubierta y ahora vas a intentar descansar (poco) y dormir durante cuatro horas. Lo primero que te viene a la cabeza es algo de comida.

Agarras la primera cosa helada que tienes más cerca. Por ejemplo, pollo y pasta, sólo que el pollo parece más bien trozos de esponja. Te sientas y empiezas a comer. Ahora viene la parte más divertida. Mientras estás dentro del barco es como si te encontrases en el interior de una lavadora. Comes el “pollo” una cucharada tras otra hasta que empiezas a sentir más y más calor.

Tu estómago comienza a dar saltos mortales y empiezas a sudar. No paras de decirte a ti mismo: “no te marees, no te marees, no te marees”. Respiras cada vez de forma más agitada, una y otra vez. Cada vez que el barco es sacudido por una ola tu cuerpo se paraliza para mantener la comida abajo.

Intentas evitar lo inevitable pero tu boca está seca y el pollo que más bien parece una esponja no está ayudando. No hay manera de detener la montaña rusa en la que te encuentras. Finalmente, un trozo de comida más y una ola de más. Todo sale afuera. Por fortuna lo has podido hacer en la cubierta para que se lo lleve la próxima ola.

El Team Alvimedica lucha contra el mareo debido a la mar gruesa durante la Volvo Ocean Race.
El Team Alvimedica se prepara para las olas © Amory Ross/Team Alvimedica/Volvo Ocean Race

Experimentar las sensaciones de estar dentro de una lavadora no es muy agradable: humedad, frío... Es una experiencia brutal y demoledora. A pesar de días (o semanas) de mareo, en las regatas en el océano también hay momentos bellos. Instantes muy divertidos, cuando sientes que los únicos seres humanos del mundo son la gente de tu equipo. Cuando estás volando a toda velocidad, rodeado por delfines y albatros. Entonces te olvidas de que estás mareado.

Esos momentos épicos son los que hacen que quieras regresar al océano una y otra vez. Después de todo, el mareo es algo temporal pero la posibilidad de vivir una aventura de nueve meses como la Volvo Ocean Race es una experiencia que te durará toda la vida.

Dongfeng Race Team navegando al amanecer durante la Volvo Ocean Race.
Dongfeng Race Team al amanecer © Sam Greenfields/Dongfeng Race Team/Volvo Ocean Race
read more about
Next Story